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Los pacientes con enfermedad arterial periférica cumplen poco el tratamiento

El envejecimiento poblacional, los hábitos de vida (fundamentalmente el sedentarismo y el hábito tabáquico) y la creciente prevalencia de otras patologías asociadas, fundamentalmente la Diabetes Mellitus, representan las principales causas que han provocado un incremento de las patologías vasculares, y en particular de la Enfermedad Arterial Periférica, que en la actualidad afecta al 8% de la población española de mas de 45 años.
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Sin embargo, “pese a la elevada prevalencia y a la amplia evidencia que existe de la utilidad del tratamiento médico, los pacientes con esta enfermedad sigue presentando unas bajas tasas de prescripción y cumplimiento terapéutico”, según ha comentado el doctor José Ramón March, coordinador de la sección de Medicina Vascular de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV), que ha celebrado recientemente su III Curso de actualización en esta materia.

La Enfermedad Arterial Periférica o Isquemia Crónica de los Miembros Inferiores, es la manifestación clínica de la arteriosclerosis en las piernas. En este cuadro, el desarrollo de placas de arteriosclerosis (acúmulos de lípidos, calcio y células inflamatorias) en la pared de las arterias  provoca una obstrucción de las mismas, que progresivamente va a restringir el flujo sanguíneo a las extremidades. Clínicamente podrá producir dolor al caminar (claudicación) y en los casos mas avanzados, dolor en reposo o gangrena distal en las piernas. En opinión del doctor March, “un hándicap importante es que del total de pacientes con esta enfermedad, solo entre un 15 y un 30% presentarán un cuadro clínico típico, mientras que alrededor del 50% de ellos estarán asintomáticos, lo que dificulta aún más un diagnóstico precoz”.

La presencia de diabetes, así como su deficiente control, es uno de los principales factores asociados al desarrollo de este trastorno. Asimismo, la diabetes es un importante factor de riesgo para las úlceras crónicas en los pies, que pueden ser causa de amputación de extremidades inferiores en pacientes diabéticos. La coexistencia de isquemia o infección en el pie, incrementará el riesgo de sufrir una amputación “Se estima que en torno al 20-25% de los diabéticos padece afectación obstructiva arterial en sus extremidades inferiores, mientras que en pacientes con lesiones en los pies, este porcentaje se eleva hasta un 50% según los registros más actualizados”, explica el doctor March.

En palabras de este experto, “es fundamental mantener un alto índice de sospecha de la infección en los pacientes de pie diabético procediendo de una forma estandarizada a su correcta categorización”. En este sentido, los especialistas insisten en la necesidad de mejorar la implantación de protocolos diagnósticos y terapéuticos de la infección en estos pacientes, como el recientemente liderado por la SEACV, así como garantizar la interrelación entre los distintos niveles sanitarios para un mejor abordaje de esta patología. “Se trata no solo de implementar las unidades multidisciplinares de pie diabético, sino facilitar la relación entre atención primaria y especializada, con protocolos conjuntos, facilitando las vías de acceso preferente de estos pacientes a unidades especializadas y mejorando la comunicación y formación de los profesionales de los distintos niveles asistenciales”, esgrime el doctor March.

En los últimos años, un avance trascendental en el campo de la medicina vascular ha sido el desarrollo de nuevos anticoagulantes orales que ofrecen un tratamiento estable y seguro con menor necesidad de controles y más comodidad para el paciente, y todo esto con un perfil de eficacia al menos similar a los fármacos utilizados hasta ahora. “Estamos en pleno cambio de paradigma del tratamiento anticoagulante, en el buen camino para mejorar el control de los pacientes que precisen de dicho tratamiento”, ha afirmado el doctor March.

Los nuevos anticoagulantes orales han demostrado también sus beneficios en la especialidad de Angiología y Cirugía Vascular. Por un lado, y en lo que respecta al tratamiento de la Enfermedad Tromboémbolica Venosa (ETEV), el tratamiento con rivaroxaban ha demostrado que puede servir de tratamiento eficaz y seguro durante la fase aguda y de prevención secundaria de esta patología. “El uso de estos fármacos ha demostrado eficacia y seguridad para el paciente al compararlo con el tratamiento estándar actual, que consta de heparina de bajo peso molecular en la fase aguda, seguido de antivitaminas K para la prevención secundaria de recidivas”, comenta el Prof Lozano, presidente de la SEACV.

Pese a los avances, la situación económica actual va a limitar los procedimientos y el uso de nuevas tecnologías no suficientemente apoyadas en evidencias clínicas de peso. “Nuestra obligación es optimizar las indicaciones de los distintos procedimientos y terapéuticas, basándonos en estudios contrastados de coste-efectividad y seleccionando de forma correcta a los pacientes sobre los que aplicaremos dichas técnicas”, añade el doctor March.

 



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