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Los personajes de Forges enseñan cómo prevenir un ...

Los personajes de Forges enseñan cómo prevenir un ictus

Los personajes de Forges enseñan cómo prevenir un ictus

 Ictus

Personajes femeninos del humorista gráfico Antonio Fraguas “Forges” son los encargados de enseñar a la población española a prevenir un ictus, la primera causa de muerte en la mujer y la segunda en el varón.

Cada uno de los dibujos recoge los siguientes consejos para reducir el riesgo de sufrir un ictus:

  1. Sigue una dieta equilibrada, tipo mediterránea.
  2. Practica ejercicio físico y adopta estilos de vida saludables.
  3. No fumes. Modera el consumo de alcohol.
  4. Controla estrechamente, con ayuda de tu médico, las enfermedades que aumentan el riesgo de ictus, que son la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado (dislipemia), las enfermedades del corazón y la enfermedad arterial periférica.
  5. Y, sobre todo, toma regularmente los medicamentos que te prescriba tu neurólogo.

Para prevenir un ictus es preciso tener bajo control los factores de riesgo. La hipertensión arterial, el tabaquismo y el colesterol elevado son los más importantes junto con la edad, la coexistencia de arritmias (en concreto la fibrilación auricular), enfermedad arterial periférica, diabetes; el abuso del alcohol, el sedentarismo y el tipo de dieta.

Prevenir un segundo ictus

En las personas que han sufrido el ictus la prevención secundaria es clave porque el riesgo de sufrir otro ictus es alto y puede ser más grave. De hecho, se sabe que el segundo ictus aumenta un 73% las posibilidades de fallecer y un 39% el riesgo de quedar dependiente respecto a aquellos que lo sufren por primera vez. Por ese motivo, la prevención de su recurrencia (mediante hábitos de vida saludable, control de los factores de riesgo, etc.) se convierte en un reto que debe afrontarse con toda la información posible. Como advierte el doctor José Álvarez Sabín, coordinador del GEECV-SEN, “sólo un porcentaje muy pequeño de afectados alcanza los objetivos de prevención secundaria deseables en factores de riesgo clave como la hipertensión arterial, la diabetes o el colesterol elevado”.
 
Aunque el riesgo de volver a tener nuevos ictus es especialmente alto el primer año, sobre todo, durante los tres primeros meses, este riesgo se va a mantener durante toda la vida. “A los 10 años, más de la mitad de los pacientes volverá a sufrir un ictus si no reciben el tratamiento adecuado y controlan sus factores de riesgo vascular. Tan importante es llevar a cabo dicho control como concienciar a los pacientes de que debe ser así durante toda la vida”, advierte este experto.

Según el doctor Álvarez Sabín, esta falta de control contrasta con los avances que en los últimos años ha experimentado el manejo de esta enfermedad. “Diferentes descubrimientos nos permiten a medio plazo concebir esperanzas de poder convertir el ictus en una enfermedad tratable y evitable. La evidencia científica avala distintas medidas que han demostrado ser efectivas en las horas siguientes al ictus y en la prevención posterior de nuevos eventos”.

Tipos de ictus

El ictus puede ser isquémico o hemorrágico. El isquémico, que supone el 80% de los casos, se produce por una obstrucción del flujo sanguíneo que puede ocasionar la lesión o la muerte de las neuronas. El ictus hemorrágico (el 20% restante) se produce como consecuencia de la rotura de un vaso cerebral. Cuando los síntomas de la isquemia (disminución del riego sanguíneo) remiten en poco tiempo, generalmente en menos de una hora, se habla de ictus menor o ataque isquémico transitorio (AIT). En el caso del AIT, aunque los síntomas desaparecen, la persona afectada tiene un riesgo muy elevado de sufrir en los días siguientes un infarto cerebral, es decir una lesión cerebral ya irreversible, por lo que también se  debe acudir urgentemente al hospital.





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