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Los somníferos químicos pueden ocasionar accidentes laborales y de tráfico


Siete de cada diez andaluces prefieren recurrir a una planta medicinal para ayudarles a dormir antes que un somnífero de origen químico, según datos del Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO), que ha puesto en marcha la campaña Duerme de forma natural en las farmacias andaluzas donde recomiendan las plantas medicinales más adecuadas para cada persona y ofrecen consejos para combatir el insomnio. Además, en el blog http://www.insomnio.edu.es, en e Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentosl que participa la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), se contestarán las preguntas de pacientes y profesionales de la salud relacionadas con este trastorno.

“Las plantas medicinales de dispensación farmacéutica comola Amapola de California, la Pasiflora y la Valeriana  pueden ayudar a obtener un sueño reparador sin los efectos secundarios que causan los psicofármacos como la somnolencia diurna o la falta de concentración y atención”, según Concha Navarro, catedrática de Farmacología de la Universidad de Granada y presidenta de INFITO. Sin embargo, “estos preparados deben adquirirse en la farmacia, donde nos aseguramos que tengan un control de calidad y eficacia, y que incluya un prospecto con sus indicaciones y otras informaciones de interés para el paciente. En caso de que el insomnio se cronifique lo recomendable es acudir a un profesional de la salud”, advierte.

La Amapola de California, en concreto, “resulta muy eficaz para aliviar la ansiedad y conciliar el sueño”,la Pasiflora “es capaz de prolongar las fases del sueño profundo y evitar los despertares nocturnos”, y por último, la Valeriana, “que reduce la ansiedad y favorece el sueño sin producir somnolencia diurna” destaca esta especialista.

Más de un tercio de los adultos ha utilizado alguna vez un ansiolítico para dormir, y de ellos cerca de una cuarta parte dice haber sufrido algún efecto secundario, como dificultad de concentración, dependencia y somnolencia diurna, según una encuesta realizada por INFITO. “Los efectos secundarios que puede ocasionar el uso continuado de hipnóticos sin prescripción médica,  puede provocar un mayor riesgo de accidentes laborales y de tráfico y un importante absentismo laboral”, advierte la doctora Rosa Peraita Adrados, de la Unidad de Sueño del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid. Así, una investigación alemana, publicada en la revista Pharmacoepidemiology and Drug Safety del mes de octubre, revela que “la incidencia de lesiones se incrementa fuertemente con las dosis de antidepresivos, ansiolíticos, hipnóticos y sedantes”. Los problemas derivados del uso de estos tratamientos aumentan en personas mayores, sobre todo en mujeres, que a menudo no saben manejarlos, según un análisis de la Universidad Rey Juan Carlos, de Madrid, publicado en el número de octubre de International Psychogeriatry.

Retraso a la hora de irse a dormir
Uno de cada cuatro andaluces confiesa acostarse cada vez más tarde, según los datos aportados por INFITO. Entre los motivos que hacen que se vayan más tarde a la cama están el ordenador, la televisión o los nervios. “Cada vez es más habitual irse a la cama con la tablet o el móvil y quedarse enganchado a Internet. Esto no sólo acorta las horas de sueño sino que repercute en su calidad. Por eso recomendamos desconectar de todo aquello que pueda excitar nuestros sentidos al menos dos horas antes de acostarse”, explica la doctora Peraita Adrados.

Los adolescentes “son especialmente vulnerables por el acortamiento de las horas de sueño debido al uso de la TV, el teléfono móvil, las redes sociales e internet en general”, asegura la doctora Rosa Peraita Adrados. Un estudio francés publicado en octubre en la revista PlosOnLine demuestra que el 16% de los niños de 11 años y el 40% de los de 15 sufren privaciones del sueño. “La restricción en la duración del sueño entre jóvenes adultos y adolescentes ha mostrado incrementar el riesgo de morbilidades como obesidad, diabetes y accidentes laborales y de tráfico”, concluye.









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