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Más espirometrías y menos tabaco para frenar la EPOC

Más espirometrías y menos tabaco para frenar la EPOC

“Sería necesario aumentar el número de espirometrías”

“España está avanzando mucho en el infradiagnóstico de la EPOC, pero aún sigue siendo un problema y un reto para el sistema sanitario”, afirma el Dr. Francisco López García, coordinador del Grupo de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). Por ello “sería necesario aumentar el número de espirometrías por parte de cualquier profesional sanitario que se enfrente a un paciente fumador y que tenga síntomas compatibles con la enfermedad, sobre todo la disnea”, señala este experto.

La espirometría es una prueba diagnóstica que se utiliza para medir la función pulmonar. Consiste en respirar dentro de una boquilla que va conectada a un instrumento llamado espirómetro, el cual registra el flujo de aire, la cantidad y frecuencia de aire inspirado y espirado. De este modo se puede evaluar un amplio rango de enfermedades pulmonares.

Otro reto para evitar el desarrollo de la EPOC es dejar el tabaco: “En pacientes que la padecen, dejar de fumar mejora los síntomas, disminuye las exacerbaciones y reduce el número de hospitalizaciones”, señala López García. Respecto a posibles medidas para reducir el hábito señala que “está demostrado que el aumento del precio de los cigarrillos reduce el consumo de tabaco en la población general, y es una medida muy eficaz para fomentar que los jóvenes abandonen el hábito tabáquico. Por otra parte, en un estudio reciente se ha demostrado una asociación entre la menor mortalidad infantil y el encarecimiento del tabaco, probablemente debido a un menor tabaquismo pasivo entre las mujeres embarazadas y los lactantes, sobre todo dentro de las casas”.

En España el estudio EPI-SCAN mostró una prevalencia de la enfermedad del 10,2 % (15,1 % en varones y 5,7 % en mujeres). En el año 2008 las enfermedades respiratorias crónicas representaban la cuarta causa de muerte (responsables del 11,4% del total de defunciones), después del cáncer, enfermedades del corazón y cerebrovasculares. En ese mismo año, la tasa de mortalidad por EPOC por cada 100.000 habitantes fue de 449,22 en hombres y 238,47 en mujeres. “Afortunadamente, la tasa de mortalidad por EPOC en España en comparación con la población mundial muestra una tendencia a la baja durante la última década, tanto en hombres como en mujeres”, señala el Dr. López García.

La EPOC es “claramente” una enfermedad relacionada con el envejecimiento. De hecho, muchos autores consideran la EPOC como un envejecimiento acelerado del pulmón con su afectación extrapulmonar en forma de sarcopenia, miopatía, malnutrición y multimorbilidad asociada. “El paciente crónico con EPOC que presenta múltiples comorbilidades y agudizaciones en el proceso de atención al final de la vida requiere una formación adecuada de los internistas, y tanto las habilidades como los conocimientos relacionados con los cuidados paliativos deberían tener un peso más importante”, reivindica.

 





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