Master en cremas solares.

Los productos solares se han convertido en un intrincado juego de
palabras que a la mayoría les suenan ?a chino?. Te ayudamos a descifrar su
código y a descubrir sus claves

Un mensaje bueno: cada vez nos protegemos más y
mejor. Una prueba: la cantidad de nuevas fórmulas, texturas y principios
activos que inundan el mercado, hasta el punto de agobiarnos con términos y
siglas que parecen verdaderos jeroglíficos. Rayos UVA, UVB, infrarrojos, betacarotenos, coenzima Q10, ecran
total, óxido de zinc, radicales libres, tocoferol, oil free, DHA, SPH,
vitaminas A, C y E? Una larga lista de desconocidos cuyas claves te descubrimos
en estas páginas.

Especialízate en solares

Nuestro curso de especialización pone a tu
disposición un amplio temario: de la A a la Z, te
ayudamos a descifrar el significado de cada uno de los términos que rezan en
los prospectos de los productos solares y qué diferencia existen entre unos y
otros. Pero antes, presta atención a algunas nociones generales.

Presun:
preparando tu piel

Igual que la tierra se prepara para recibir la
siembra, la piel debe prepararse para recibir el sol y sacar mejor rendimiento
con el menor daño. Con tal efecto, en los últimos años se han diseñado los
llamados productos presolares, que no hacen otra cosa
que reforzar los mecanismos de defensa natural de nuestra piel y mejorar sus
aptitudes para el bronceado progresivo y duradero. Estos productos que además,
mejoran la hidratación y evitan la formación de radicales libres, deben
utilizarse al menos dos semanas antes de la exposición al sol, aunque por
supuesto, lo conveniente es que la piel se haya cuidado durante todo el año.
Entre los ingredientes que forman parte de su composición están las vitaminas
A, C y E y sus precursoras, que aumentan la autodefensa de las células y luchan
contra la formación de radicales libres y el envejecimiento cutáneo. También se
encuentran formando parte de las fórmulas presun los
aceites de almendras, de borraja, de manzanilla o de zanahoria, que contribuyen
a la nutrición y preparación, junto a sustancias como el colágeno y la
elastina, que le proporcionan elasticidad y firmeza. Las cápsulas de betacaroteno enriquecidas con aceites de zanahoria nutren y
preparan la piel desde el interior.

Protectores solares

Los farmacéuticos, tus mejores profesores

Si tienes dudas sobre cuál es el protector solar que
más te conviene, el farmacéutico te servirá de gran ayuda. Según el mensaje que
Ana Aliaga, vocal nacional de Dermofarmacia, ha lanzado durante la jornada
farmacéutica previa al IX Congreso Nacional de Cáncer de Piel celebrado en
Sevilla, el caballo de batalla del farmacéutico lo constituye precisamente su
formación continuada y su participación en las campañas de sensibilización a la
hora de informar al paciente, sobre todo cuando se trata de niños menores de 3
años.

El fototipo de piel es lo primero que hay que tener
en cuenta a la hora de protegerse del sol: no es lo mismo una piel blanca y con
pocos recursos naturales frente al sol, que una piel morena y oscura, con una
gran capacidad para sintetizar la melanina, compuesto natural que protege de
los efectos nocivos de los rayos solares. El fototipo nos habla de la capacidad
de la piel para resistir los efectos del sol y la capacidad para el bronceado.

Fototipo I:
piel muy clara, pelo muy rubio o pelirrojo, ojos azules y pecas. Éstas pieles
siempre se queman y la capacidad de pigmentación es nula. Deben utilizar un
filtro solar con FPS total.

Fototipo II:
piel clara, cabello rubio, pelirrojo o castaño claro, ojos claros y pecas. Casi
siempre se queman y descaman y se pigmentan muy poco. El FPS en estos casos
tiene que ser total.

Fototipo III: piel clara en invierno y morena en verano, pelo rubio o castaño. Se
queman moderadamente y deben utilizar un FPS de 15-30.

Fototipo IV: piel tostada, pelo moreno o castaño, sin pecas y ojos oscuros. Se
broncean con facilidad y raramente se queman. Estas personas necesitan un FPS
15.

Fototipo V:
este tipo de piel se corresponde con la de las personas de raza amerindia. Piel
y cabello oscuro. Aunque tienen un alto grado de protección natural, conviene
utilizar un FPS 15.

Fototipo VI: pieles de raza negra que se pigmentan inmediatamente. La protección
natural casi suplanta a la que pueda aportar cualquier FPS.

Dentro de una misma familia puede haber varios fototipos de piel
distintos, por lo que no conviene utilizar el mismo FPS

¿Y después del sol?

Productos after sun

El trío ?antes, durante y después? tiene que ser
indisoluble, tanto estética como médicamente hablando. La manera en que hemos
preparado la piel para la exposición solar y la manera en que hemos tomado el
sol, se manifiestan claramente al volver a casa y mirarte en el espejo, y más
aún, a medida que pasen los días y comiences o no a ?despellejarte?.  Para evitar esto y aunque hayas cumplido
escrupulosamente con el ritual, el final debe llevarte obligatoriamente a
hidratar, calmar y suavizar la piel para devolverle toda su sensación de
bienestar y confort. Esto lo conseguirás aplicándote buenos productos after sun o après
soleil, que además de prolongar el bronceado, te
proporcionan un efecto relajante, estimulante e incluso reafirmante y
antienvejecimiento. El Aloe vera, la camomila o la glicerina son sustancias que
suelen estar incluidas en la composición de los after
sun, además de vitaminas, pantenol,
flavonoides, ácido láctico, etc. No sólo hidratan la
piel y activan la síntesis de las fibras de colágeno, estimulando la defensa de
la piel, sino que también previenen rojeces, picores
e irritaciones, ya que muchos tienen propiedades antiinflamatorias.

Aplícate al after sun siempre después de la ducha y tras eliminar restos de
arena, salitre y cremas. Con la piel bien seca aplica generosamente el producto
y si puedes, completa la sesión con alguna mascarilla y crema superhidratante que mantenga la frescura de la piel. Elige
siempre un after sun
distinto para el cuerpo y el rostro, cuyas texturas suelen ser diferentes.

Lo mejor, no tomar el sol

Por mucho que se empeñen los médicos en que lo más
conveniente es no tomar el sol, y así lo hayan manifestado durante la
celebración del último Congreso sobre Cáncer de Piel, la moda del bronceado
planea como una sombra en la sociedad del siglo XXI. Siendo conscientes de que
pocos son los que se atreven a transgredir esta moda, los especialistas allí
reunidos han concluido que la prevención y el diagnóstico precoz son la mejor
arma para combatir la rápida incidencia que ha adquirido el melanoma en los
últimos años, un cáncer que según las estadísticas, resulta mortal en el 30-40
% de los casos. Según el Dr. Francisco Camacho, jefe del Servicio de
Dermatología del Hospital Virgen del Rocío en Sevilla, y presidente del Comité
Organizador, el factor de protección solar debe situarse entre el 30-60. Aunque
los fabricantes tienden a elevar el número para aumentar las ventas, un factor
60 utilizado adecuadamente, filtra el 90% de los rayos UVA y UVB. En cuanto al
mínimo, el filtro adecuado debe ser superior a 30. Tampoco hay que olvidar que
el uso de cremas ocupa el tercer lugar en importancia a la hora de protegerse
del sol. Los primeros puestos quedan para la utilización de sombreros y ropas
adecuadas, y para la responsabilidad individual de no exponerse al sol en las
horas en las que los rayos solares están más perpendiculares a la superficie
terrestre y por tanto, provocan más quemaduras. Una última recomendación es la
de usar 20 gramos de producto por cada centímetro cuadrado de piel, sin dejar
ni un resquicio por cubrir, y teniendo en cuenta la reflexión de la luz en el
agua y la fotoestabilidad del producto.

Manual de uso, de la A a la Z

ACEITE DE
YOYOBA: es una cera líquida que se absorbe fácilmente en la piel.
Su acción no irrita ni sensibiliza la piel y está exento de fosfátidos
y otras impurezas. Por estas razones, el aceite de yoyoba
es utilizado por la industria cosmética para preparar cremas faciales, aceites
solares, aceites capilares y champús.

ÁCIDO ASCÓRBICO: la vitamina C en forma de ácido ascórbico, unido a un
ácido graso derivado del aceite de palma (ácido palmítico), es la forma de
vitamina C que se absorbe mejor en la piel, ya que es soluble en grasa. Ofrece
máxima protección contra los radicales libres y procesos inflamatorios de la
piel como quemaduras de sol.

ÁCIDO GLICÓLICO: es un AHA derivado de la caña de azúcar, que acelera el
proceso normal de exfoliación de la piel.

ÁCIDO LÁCTICO: es un AHA derivado de la leche, que ayuda a que la piel retenga
humedad y adquiera suavidad. Se utiliza mucho en los productos after sun.

AFTER SUN: en esta categoría se incluyen los productos para después del sol, que
restauran, hidratan, suavizan y refrescan la piel tras la exposición solar,
devolviéndole su tersura.

AHA (ALFAHIDROXIÁCIDOS O ÁCIDOS DE FRUTAS): actúan como agentes exfoliadores,
ayudando a eliminar las células muertas y regenerar la piel. Muy utilizados en
los productos presun. El ácido cítrico es derivado de
las frutas cítricas y el ácido málico es derivado de las manzanas. Estos ácidos
mezclados ayudan a equilibrar la acidez y alcalinidad de la piel.

ALOE VERA: extracto de planta muy utilizado en cosmética por su poder
cicatrizante y reparador de la piel dañada, por lo que suele emplearse mucho en
productos after sun. Tiene
propiedades hidratantes y antiinflamatorias.

AMPLIO ESPECTRO: los solares de amplio espectro hacen referencia a la protección que
ofrecen frente a todo tipo de rayos UVA, UVB e infrarrojos.

ANTIOXIDANTES: como su nombre indica, evitan la
oxidación de las células y la formación de radicales libres, reforzando los
mecanismos de defensa natural de la piel evitando su fotoenvejecimiento.

BENZOFENONA: es
un tipo de filtro químico que absorbe todo tipo de radiaciones ultravioletas,
evitando que pase a la piel, dañándola. Este principio activo está muy
recomendado en personas con fotosensibilidad.

BETACAROTENOS: sustancias
precursoras de la vitamina A, que además de intensificar el color, actúan como
bloqueadoras internas de los rayos solares.

BISABOLOL:
principio activo que se encuentra en los aceites etéreos de la camomila. Es un
calmante de la piel y evita la inflamación. Muy utilizado en los productos after sun.

CAPITAL SOLÈIL O CAPITAL SOLAR: capacidad de cada persona para resistir las agresiones
solares. Este capital solar no es renovable, por lo que conviene cuidarlo y
economizarlo, para retardar o evitar problemas como la aparición de
envejecimiento prematuro o melanomas.

COENZIMA Q10: en aplicación tópica reduce los signos del envejecimiento cutáneo. COLÁGENO: proteína que constituye el tejido cutáneo y le otorga firmeza. Las
cremas ricas en vitaminas C intervienen en la síntesis de colágeno, una
sustancia que además es humectante.

DEXPANTENOL: (provitamina B5) en aplicación tópica acelera la
regeneración celular en las capas epidérmicas profundas, reconstruyendo la
barrera protectora natural.

DHA: Dihidroxiacetona muy utilizado en los autobronceadores.
Azúcar incoloro derivado de la glicerina que al interactuar con los aminoácidos
del estrato córneo, pigmenta la piel de un color naranja marrón.

DIÓXIDO DE
TITANIO: sustancia inorgánica que se utiliza como filtro solar
físico, resistente a los rayos UVB, UVA e infrarrojos. Las pantalllas
solares compuestas exclusivamente de óxido de titanio son especialmente
adecuadas para personas alérgicas a filtros químicos y para uso en niños
pequeños.

ECRAN TOTAL O PANTALLA TOTAL: en lugar de filtros solares, las cremas que son pantalla
total tienen bloqueadores de las radiaciones solares. Son los más indicados en
niños y pieles más sensibles.

FDA (Fud and Drug Administration):
método de detarminación del FPS obligatorio para los
productos fabricados en EEUU. La escala FDA es prácticamente el doble que la Colipa: por ejemplo, un grado 40 en un fotoprotector en la
escala FDA equivale a un 20 en la Colipa.

FILTROS SOLARES BIOLÓGICOS: son sustancias antioxidantes que evitan la formación de
radicales libres, y por lo tanto, potencian el buen funcionamiento del sistema
inmunológico cutáneo. Entre ellos se encuentran las vitaminas A y E en sus
formas acetato o palmitato, antioxidantes y anti-radicales libres.

FILTROS SOLARES FÍSICOS: son sustancias minerales impermeables (opacos) a la radiación,
reflejándola y dispersándola. Entre los más usados están el dióxido de titanio,
el óxido de zinc y la mica.

FILTROS SOLARES QUÍMICOS: son sustancias que absorben la
energía de la radicación UV transformándola en no dañina. Algunos absorben
rayos UVA, mientras que otros absorben sobre todo radiaciones UVB.

FOTOESTABILIDAD:
los cosméticos fotoestables hacen referencia a la
permanencia de sus estructuras y propiedades con el transcurso del tiempo.

FOTOTIPO: El
fototipo nos habla de la capacidad de la piel para resistir los efectos del sol
y la capacidad para el bronceado. Existen 6 tipos de fototipo.

FPR: Factor
Protector de Radicales Libres.

FPS: Factor o
Indice de Protección Solar.

FPU: Factor de
Protección Ultravioleta. Sistema de medición que determina la cantidad de rayos
que penetran en los tejidos. Cuanto más alto sea el FPU de un tejido, mayor
protección presenta. Si una camiseta de algodón tiene un FPU 8, una vaquera
ofrece un FPU 1.000. En esto siempre hay que tener en cuenta que el deterioro
de una prenda favorece el traspaso ultravioleta y puede reducir su FPU a la
mitad.

GLICERINA:
denominada también glicerol, es un componente natural de los triglicéridos
(grasas) y un líquido higroscópico. En consecuencia, se utiliza en productos
para el cuidado de la piel como agente que mantiene la hidratación. La
glicerina ejerce una acción hidratante y refuerza el control de la propia piel
sobre la humedad.

HAMAMELIS VIRGINIANA: en el extracto de hamamelis
virginiana se encuentran principios activos como los taninos, aceites volátiles
y flavonoides. Ejerce una acción calmante sobre la
piel.

MÉTODO COLIPA:
método de determinación del FPS obligatorio para los productos fabricados en la
Unión Europea. Colipa es la Asociación Europea de
fabricantes de cosméticos y perfumería, con sede en Bruselas y creada en el año
1962.

ÓXIDO DE
ZINC: sustancia mineral que se utiliza como filtro físico, por
ser impermeable a la radiación, reflejándola y dispersándola.

PABA: ácido aminobenzoico que se emplea como filtro físico en
protectores solares. En ocasiones puede causar reacciones alérgicas, por lo que
la mayoría prescinde de ellos, indicándose en las etiquetas PABA free (libre de
PABA).

RADICALES LIBRES: moléculas
que se forman por la oxidación y exposición al sol y que atacan al colágeno, la
elastina, las proteínas y el ácido hialurónico,
alterando sus estructuras y provocando envejecimiento prematuro.

RAYOS UVA: rayos solares que penetran en las capas más profundas de la piel y
son la principal causa de envejecimiento prematuro y reacciones alérgicas.

RAYOS UVB: rayos solares responsables de las quemaduras y del bronceado. Son los
principales responsables de la aparición del melanoma.

RETINOL:
Conocido como vitamina A, su propiedad beneficiosa especial reside en una
actividad antioxidante excepcional. Un déficit de vitamina A puede ocasionar
alteraciones patológicas en la piel y las mucosas.

SUNFLOWER OIL (ACEITE DE GIRASOL): en función de su lugar de cultivo,
puede contener entre un 15 y un 65% de ácido oleico, y entre un 20 y un 75% de
ácido linoleico y vitamina E. Debido a su elevado
contenido en ácidos linoleicos esenciales, el aceite
de girasol se utiliza frecuentemente en productos para el cuidado de la piel y
el cabello.

UREA: La urea es
un componente significativo de los factores hidratantes naturales (FHN). En
consecuencia, la rehidratación de la capa córnea de la piel es una de las
acciones más importantes que ejerce la urea aplicada por vía tópica. Se utiliza
incluso en el tratamiento de procesos de sequedad cutánea crónica.

VITAMINA E
O TOCOFEROL: es una vitamina liposoluble que
impide la oxidación y garantiza la firmeza de la membrana celular, retrasando
el envejecimiento celular. Con la adición de vitamina E, las membranas
celulares quedan protegidas frente a la actividad destructora de los radicales
libres, y en consecuencia, del envejecimiento prematuro.

WATER-PROOF:
cualidad que hace que un producto no pierda su capacidad protectora tras 80 minutos
de inmersión en el agua.

WATER-RESISTANT:
la duración de la cualidad de resistencia al agua se limita a 40 minutos.



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