Melanoma: sol y riesgos.

De mayor incidencia en las
mujeres, este tumor cancerígeno de la piel se localiza más frecuentemente en
las piernas, mientras que en los varones, la zona más habitual es la espalda

El melanoma es
el cáncer de piel más maligno que existe. A pesar de que el melanoma no es tan
frecuente en España (en la UE, por ejemplo ocupa el penúltimo lugar entre los
tipos de cáncer en incidencia y mortalidad), lo cierto es que en los últimos 50
años el número de casos en nuestro país se ha multiplicado por 15 y seguirán
aumentando entretanto no empiecen a notarse los efectos de las campañas de
prevención. Entre las causas de este incremento se encuentran, a juicio del
doctor Antonio Antón, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM),
?la aún escasa concienciación a la hora de protegerse frente al sol, además de
diversos factores medioambientales?.

Más datos epidemiológicos

En
la Unión Europea hay 8 afectados de melanoma por cada 100.000 habitantes, lo
que supone unos 36.000 casos y unas 12.000 muertes al año. La incidencia es
superior en las mujeres, sobre todo entre los 40 y 49 años, localizándose
prioritariamente en las piernas. En los varones, la espalda es el lugar más
frecuente y suele afectar más a los hombres de entre 50 y 59 años.

Sol y herencia

Las causas más frecuentes

Además
de las causas genéticas o hereditarias, el factor de riesgo más importante es
el sol, sobre todo durante la infancia y la adolescencia, período en que las
radiaciones solares pueden poner en marcha alteraciones mutantes en los
melanocitos, aunque el tumor aparezca en edades posteriores. Las personas de
piel, ojos o cabello claros tienen más riesgo, así como las que han sufrido más
de dos quemaduras solares con ampollas antes de los 18 años y las que tienen
antecedentes familiares de melanoma.

  • Fenotipos 1 y 2,
    personas rubias o pelirrojas, ojos claros, pecosos, que se queman con
    facilidad tras la exposición solar y que nunca o casi nunca se pigmentan.
  • Presencia de numerosos
    nevus (más de 50 mayores de 2 mm de diámetro), o presencia de tres o más
    nevus atípicos.
  • Antecedentes familiares.
  • Genética.
  • Inmunosupresión
    espontánea o producida por medicamentos.

Autoexamen:

la técnica ABCD

Según
el doctor Pablo Ortiz, del Servicio de Dermatología del Hospital 12 de
Octubre  de Madrid y uno de los ponentes
del seminario ?Avances en Melanoma? celebrado recientemente en Madrid, la
prevención de este tumor empieza por la protección solar y continúa con la
consulta inmediata al especialista ante la menor sospecha de cambios en el
tamaño, forma y color de los lunares. El autoexamen de lunares y manchas en la
piel (nevus), es la vía más efectiva para detectar a tiempo el melanoma, ya que
permite que se diagnostique y se pueda extirpar a tiempo. Para estos exámenes,
la regla más usada es la del ABCD (Asimetría, Bordes Irregulares,
Color irregular y Diámetro mayor de 5 mm). En general todos los
lunares van cambiando a lo largo de nuestra vida. Pero cuando uno de ellos
crece más rápido que los demás, cambia de color, molesta…, es cuando debe
consultarse al especialista.

Técnicas de diagnóstico

No
hay que olvidar que una detección precoz permite la extirpación quirúrgica de
la práctica totalidad de los melanomas. Actualmente, la herramienta más
novedosa para detectarlo es la dermatoscopia o epiluminiscencia, que permite
detectar cualquier alteración precoz en los ?lunares?, indicando su posible
malignidad.

  • Dermatoscopia o epiluminiscencia: examen de las lesiones
    cutáneas con un instrumento óptico que permite ver las lesiones un poco
    por debajo de la superficie cutánea.
  • Biopsia selectiva del ganglio centinela: búsqueda del ganglio
    encargado de la vigilancia del sitio donde estaba el melanoma. Se inyecta
    un contraste radioactivo y un colorante (azul) en la zona donde está o estaba
    el melanoma. Se hace un seguimiento de la radioactividad y de esta manera
    se puede encontrar y extirpar el primer ganglio para analizarlo. Si este
    ganglio no tiene células malignas no es necesaria ninguna otra
    intervención. Este es el factor pronóstico más importante actualmente en
    pacientes de melanoma en estadio I y II.

Cuándo extirpar

Si
el melanoma está localizado la mejor opción es estirparlo (la cirugía). Tras la
cirugía, en los pacientes de alto riesgo es necesario continuar el tratamiento
con inmunoterapia. Si no se ha reproducido (se ha producido metástasis) en 3/5
años las posibilidades de recaída son muy pequeñas. Un melanoma cogido a tiempo
tiene buen pronóstico; de hecho la supervivencia global a los 5 años es
superior al 80%.

Protegerse adecuadamente

  • El 82% de los españoles
    tiene antecedentes de quemaduras solares.
  • Cuando utilizamos
    filtros de protección solar, el 50% de la superficie cutánea expuesta al
    sol queda sin proteger.
  • En general, utilizamos
    sólo la cuarta parte de la dosis de fotoprotector recomendada por los
    expertos.
  • En un filtro solar debe
    tenerse en cuenta los grados de protección frente a los UVA y los UVB.
  • La fotoprotección
    tópica basada en la aplicación local de filtros físicos y químicos es útil,
    aunque tiene limitaciones debidas a fallos en su aplicación (falta de
    hábito, cantidad insuficiente, necesidad de reaplicación, pérdida de
    eficacia por sudor o roce….). Para paliar estas posibles carencias
    existen actualmente agentes fotoprotectores administrados por vía oral, de
    origen natural y absolutamente exentos de efectos secundarios. Entre estos
    están los carotenoides, luteína, licopeno y recientemente el extracto de
    EPL (Polypodium leucotomos). Lo ideal es la combinación de ambas
    fotoprotecciones (oral y tópica). El extracto de EPL actúa protegiendo los
    sistemas antioxidantes de la piel e impidiendo la formación de células
    mutadas o cancerígenas.


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