Mi bebe no para de llorar.

El
cólico del lactante se define como episodios de llanto prolongado y de
intensidad variable, que se suceden con mayor frecuencia a última hora de la
tarde.  en un lactante sano entre las
dos semanas y los cuatro meses de edad. Es un proceso benigno y autolimitado  que afecta a un 10-20% de los lactantes y
que  suele desaparecer al cuarto mes de
vida. 

El
bebé tiene una contracción del intestino que le causa un dolor agudo. Suele
acompañarse de rigidez, flexión de miembros inferiores sobre el abdomen y meteorismo.
Se considera que un lactante tiene un cólico cuando presenta: 3 horas de llanto
al día durante, al menos 3 días a la semana, durante 3 semanas (criterios
diagnósticos de Wessell).

Las
causas del cólico del lactante son desconocidas, pero lo más común es que estén
relacionadas con problemas digestivos tras la lactación:

–              Alergias a las proteínas de la
leche de vaca.

 –  
Tragar aire durante la toma de la leche.

–                Absorción incompleta de la carga
de lactosa contenida tanto en las fórmulas adaptadas como en la leche materna.

¿Qué
recomendaciones dar a las mamás para ayudar a su bebé cuando tienen cólicos?

                     – Si sospechamos que tiene los típicos síntomas del cólico del
lactante, debemos acudir al pediatra para descartar  otra patología. Si el llanto del niño se acompaña de palidez,
sudoración, decaimiento intenso, fiebre, vómitos o hace deposiciones con sangre
acudir al servicio de urgencias.

                    – Comprobar que no tiene hambre, sed, el pañal sucio, calor,
frío,?

          – Facilitar el  eructo del bebé por medio de pausas durante
la toma, colocando el bebé dos o tres minutos a la altura del hombro y dándole
unas palmaditas en la espalda. Procurar que el bebé tome la leche lo más
lentamente posible.

     – Un suave masaje circular en la barriga del
niño moviendo la mano de izquierda a derecha ayuda en algunos casos. Los paseos
en carrito o en coche, la música suave, estar en el regazo de la madre o padre,
mecerlos  en la cuna,?.también pueden
ser útiles.

     – El ambiente debe ser tranquilo, relajado
y no transmitirle ansiedad.

En
la actualidad existen tratamientos homeopáticos, aparte de los clásicos
medicamentos a base de dimeticona, que ayudan a prevenir los cólicos gaseosos
de los bebés.

Concretamente,
existen fórmulas homeopática con un alto perfil de seguridad, específica para
los bebés, cuyos principios activos actúan de forma  sinérgica aliviando los cólicos, caracterizados por llantos y
dolores espasmódicos. Se debe suministrar antes de las comidas para conseguir
la máxima efectividad. Estos medicamentos homeopáticos no tienen
contraindicaciones ni efectos secundarios, por lo que son una opción segura en
el  tratamiento del cólico del lactante.



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