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MOMENTO “BAÑO” Reforzando el vínculo afectivo...

MOMENTO “BAÑO” Reforzando el vínculo afectivo

MOMENTO “BAÑO” Reforzando el vínculo afectivo

El baño, la hidratación y el cuidado de la zona del pañal del recién nacido son aspectos a los que los padres tienen que atender de manera especial desde su primer día. Tratándose de una piel cuya principal función de barrera aún es inmadura, su desarrollo va a depender de los cuidados que le prodiguemos. Además, según los expertos, el momento “baño” es el ideal para reforzar el vínculo afectivo con el bebé.

Recientes investigaciones han demostrado que existen diferencias entre la piel adulta y la del bebé y que la función barrera de la piel del recién nacido necesita madurar antes de adquirir su pleno funcionamiento, por lo que esto debe ser tenido en cuenta en el cuidado de su piel. La piel de los bebés “es más fina, tiene menos capas que lo protegen y las células que la forman están más separadas. Esto hace que el agua se absorba más y se pierda más e influye en su sistema de barrera y su elasticidad. Además, durante el primer mes de vida, no puede existir sudoración. Todas estas características, requieren de unos cuidados específicos”. Así lo ha afirmado la doctora Alicia Mirada Vives, alicia miradacoordinadora de la Unidad de Neonatal del Hospital Universitari Mutua Terrasa durante el Congreso de la Asociación Española de Pediatría (AEP), celebrado el pasado mes de junio en Madrid con la colaboración de Johnson’s Baby.

Esta experta ha participado en la revisión sistemática de diversos estudios que han servido de referencia para la elaboración de la Guía de cuidados de la piel del recién nacido y del bebé. “Hasta la fecha existía muy poca evidencia científica sobre este tema, y lo cierto es que el cuidado de la piel del bebé por parte de los padres está influenciado por las costumbres sociales y familiares, fuertemente arraigadas. Ahora que disponemos de información científica, hemos querido ordenarla y trasladarla a los padres en forma de recomendaciones abiertas y consensuadas”, explica la doctora.

Un ritual mágico
Según esta experta, la piel de los bebés, por sus características propias, requiere unos cuidados específicos para mantener su elasticidad y evitar su irritación. Éstas son las recomendaciones que la doctora Miranda quiere hacer llegar a los padres.

1. El baño. El baño, además de formar parte del cuidado e higiene del bebé, implica un momento de contacto íntimo entre los padres o cuidadores y el bebé. Según la doctora Miranda, debe realizarse durante las primeras semanas de vida un máximo de 2 ó 3 veces a la semana con una duración aproximada de cinco minutos. “El jabón utilizado debe ser suave, por ejemplo un jabón líquido o un syndet (gel sin jabón), en pequeña cantidad, distribuido con la mano y de forma suave”, explica la doctora.

2. La hidratación. En relación a la hidratación del bebé, la doctora Mirada aclara que, “es mejor realizar la hidratación varias veces al día que poner gran cantidad de producto. En principio, es suficiente la hidratación una o dos veces al día y a ser posible después del baño, con productos convenientemente controlados como pueden ser emolientes y aceites y con poca mezcla de sustancias”.

3. El cordón umbilical. La experta indica que la limpieza por partes hasta la caída del cordón umbilical “no es agradable para el bebé, pero es una forma de evitar que el cordón se reblandezca y se ralentice su caída, por tanto se trata de una práctica tradicional adecuada y eficaz. No obstante, los estudios indican que si realizamos un baño completo de forma rápida y secando adecuadamente el área del cordón umbilical, los tiempos de caída del cordón son los mismos que los correspondientes a la limpieza por partes”.

4. La protección solar. Asimismo, al respecto de la protección solar en bebés, la doctora Miranda nos recuerda que los más pequeños tienen pocos melanocitos que los protejan, por lo que es recomendable que los niños no se expongan al el sol antes de los seis meses. “A partir de los seis meses es necesario una crema con filtro físico, distribuido de manera uniforme. Y sobre todo, no debemos exponer a los niños a las horas más intensas de sol”.

5. El área del pañal. Por último, la doctora Mirada destaca que las medidas de cuidado de la piel del área del pañal van encaminadas a disminuir la humedad de la piel, minimizar el contacto de la piel con la orina y las heces y erradicar la presencia de gérmenes. “Las bacterias existentes en las heces tienen un pH que es muy irritante, pero afecta de manera distinta a cada bebé por su tipo concreto de piel. Para ello se recomienda la utilización de pañales con capacidad absorbente que deben cambiarse con frecuencia, realizando la limpieza con agua y un gel adecuado para la piel del bebé o syndet o la utilización de toallitas especialmente diseñadas para el bebé. También se recomienda el uso de pastas o pomadas que ejerzan una función de barrera directa frente a las heces cuando aparecen los primeros signos de irritación leve”.

Objetivo: evitar la dermatitis del pañal
La dermatitis del pañal es una erupción de la piel que aparece en la zona del bebé que está en contacto con el pañal. Los recién nacidos tienen una piel sensible, delicada y muy fina y permeable, por ello puede verse afectada con facilidad. De hecho, es uno de los problemas más comunes del niño en su primer año de vida. Entre las causas que favorecen la aparición de esta inflamación están el exceso de humedad y la fricción sobre la zona, que provocan irritación más o menos intensa de la piel. Otros factores de riesgo son el contacto prolongado con la orina y las heces, el efecto del roce, la temperatura más elevada que alcanza la zona en relación con el resto y la humedad que se mantiene dentro del área cubierta por el pañal. El resultado de todos estos factores es una agresión permanente de la zona, que termina produciendo una alteración de la barrera cutánea. La primera manifestación es el enrojecimiento de las áreas de mayor contacto, que fácilmente se erosionan, y pueden incluso llegar a sangrar y acabar siendo muy molestas y dolorosas para el niño.

La prevención es la mejor manera de evitar la dermatitis de contacto. Para ello, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) recomienda:

  • Cambiar al bebé cuando esté mojado, preferentemente después de las comidas, momento en que suele volverse a ensuciar otra vez.
  • Usar pañales transpirables y no oclusivos.
  • Realizar la limpieza cuidadosa de las nalgas en cada cambio, con agua tibia o con una leche de limpieza adecuada para esta zona.
  • Igualmente, resulta fundamental la aplicación de ungüentos protectores, que actuarán de barrera, y de sustancias hidratantes.
  • Si aparece la dermatitis hay que quitar el pañal y dejar la zona expuesta al aire libre durante todo el tiempo posible.
  • Aunque el farmacéutico puede ayudarte a elegir la mejor crema preventiva, el pediatra, en cualquier caso, puede prescribir tratamiento tópico para la sobreinfección por hongos o por bacterias.




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