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Mujer: ¿por qué te sofocas?.

Mujer: ¿por qué te sofocas?.

Una discusión, un apuro, un traspiés o una metedura de pata son situaciones en las
que el sentido del ridículo pone en marcha su propio mecanismo, haciéndonos
subir los colores hasta la raíz del pelo y recreando la viva imagen del sofoco:
sudor, calor incontrolado y a veces, incluso palpitaciones y aceleración del
pulso. Esta imagen es fácilmente identificable en las mujeres de entre 40 y 50
años, aunque eso sí, sin ningún motivo psicológico aparente: con ansia
desesperada ?echan mano? del abanico o corren al ventilador más cercano, como
si acabaran de sufrir uno de esos episodios en los que uno no hace más que
pensar ?tierra, trágame?. La explicación no es otra que los cambios hormonales
que rodean a la menopausia, cambios que en el caso de los sofocos, pueden
empezar a producirse hasta tres años antes de la retirada definitiva de la
regla. Este descenso en la producción de estrógenos, responsable, además de los
sofocos, de la descalcificación del hueso y de los cambios frecuentes de humor
e irritabilidad, puede combatirse gracias al consumo de alimentos ricos en fitoestrógenos, como es el caso de la soja y sus derivados
(tofu, leche de soja, cuajada de soja?), y al consumo
de medicamentos homeopáticos con plantas de acción somática, que han demostrado
excelentes resultados contra los sofocos y demás síntomas menopáusicos,
como son la cimífuga o la sepia, entre otras.



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