Nacho duato .

NACHO DUATO

Nacho Duato dirige la Compañía
Nacional de Danza desde hace ya 14 años. Hace algunos meses, el artista
valenciano presentaba un libro de fotografías, El Placer por la Danza, con
textos propios en los que relata algunas de sus experiencias a lo largo de
tantos años de profesión, recuerdos de sus inicios y alguna página de su diario
personal, que comenzó con 17 años.

 

Sus inicios le condujeron primero a
Londres, después a Bruselas y más tarde a Nueva York. Comenzó profesionalmente
en Estocolmo, hasta ser nombrado coreógrafo estable de la Nederladns Dans
Theater de Holanda. Sus coreografías forman parte del repertorio habitual de
las más prestigiosas compañías de baile de Europa y los Estados Unidos. En 1995
fue nombrado Caballero de la Orden de las Artes y las Letras por el gobierno
francés; en 1998 recibió del gobierno español la Medalla de Oro al Mérito de
las Bellas Artes y el Premio Nacional de Danza, en 2003. 

Ha utilizado su imagen como reclamo y
ha servido de soporte numerosas campañas publicitarias,  convirtiéndose en personaje habitual de
portadas de revistas, fiestas, inauguraciones e incluso desfiles de moda. Ser
fotografiado se ha convertido en parte del trabajo, como un modo de atraer más
público a sus espectáculos de danza o de reivindicar derechos y leyes. Mientras
otros compañeros, como Tamara Rojo, Víctor Ullate o Maya Plisetskaya, reclaman
la creación de una segunda compañía de danza clásica, Nacho Duato, ajeno a la
polémica, nos recibe en su despacho de la CND situada en unas naves de las
antiguas dependencias del matadero municipal de Madrid, al sur de la capital.
Entre los pasillos los bailarines descansan y se relajan entre ensayo y ensayo.
Una pequeña e informal habitación hace de despacho de un artista  que ha convertido la compañía de danza
contemporánea estatal en un referente de la danza en el ámbito internacional.

¿Esta habitación tan escueta es  su despacho habitual o  es solamente un lugar provisional?

Normalmente, el ministerio te pone un
despacho de unos 70
metros cuadrados. Ahora las cosas van cambiando, pero
habitualmente los despachos de los directores son grandes, los de los ministros
más grandes todavía y los de los subsecretarios más pequeñitos, aunque tenga
más papeles el subsecretario por sus funciones, ha de ser más pequeño, menos
sofás, menos espacio. Me impusieron una cosa que era como Dallas, con una mesa
de mármol, en fin, un despacho enorme; de mi despacho hicieron cuatro puestos
de trabajo. Yo me cogí este sitio pequeñito porque ¿ para qué quieres más?

Vamos a hablar de sus inicios; cuándo decidió dedicarse a
la danza sus padres no estaban muy de acuerdo con usted ¿ no les gustó la
elección? ¿Cómo ha sido, tras el  éxito y
el reconocimiento, la reacción posterior?.

 

No es que no estuvieran contentos pero
había bastante ignorancia sobre lo que era un bailarín por entonces, se pensaba
que era lo que hacía Giorgio Aresu o Antonio con el flamenco, o lo que se veía en
aquel programa, 300 Millones, que era muy respetable. Explicarle  eso a mi padre, que de flamenco no tenía
nada, a mi madre que es gallega, y ni siquiera éramos una familia de artistas,
ni veníamos de Andalucía. En fin, era algo que no se entendía, y más a mi padre
que era Gobernador y de una familia un poco pija, no les pareció nada bien. Fue
por ignorancia y en un principio no me ayudaron pero luego vinieron a verme a
Londres, vinieron a Estocolmo, cuando bailé como profesional, y les gustó
mucho. Vieron que era una cosa seria, que tenía mucha disciplina y una gran
formación. Al principio les sentó como un jarro de agua fría, era lógico, lo
comprendo.    

En el libro que ha publicado
hace unos meses hay extractos de su diario personal ¿ Sigue escribiendo
diariamente  en él?

Empecé a
escribirlo a los 17 años y lo dejé de escribir cuando murió mi hermana a los 34
o así. Y luego lo reanudé a los 38, no tanto como antes, como estaba fuera de
España,  era más joven y estaba  más solo, era una necesidad de hablar con
alguien, de no hablar tanto inglés. Desde que estoy aquí en España lo escribo
de vez e cuando, no como antes que era todos los días.

¿Tiene pensado publicar sus
memorias?

No, mis
memorias no, pero a lo mejor hago una biografía algún día, contando cosas más
interesantes.

¿Es para usted la danza una forma de conocerse
interiormente?

Todo lo que hace el artista o el
creador implica muchísimo el conocerse a sí mismo y a los demás. Si me gusta la
coreografía es porque a parte de contactar con mis bailarines, con los que
aprendo muchísimo, es porque uno va aprendiendo de uno mismo también, es un
poco una búsqueda personal

¿Cuál es su forma de trabajar
a la hora de realizar una coreografía, en qué se apoya para trabajar?

 

Casi
siempre en la música y luego hay que tener algo que decir o tener ganas de
decir algo. Hay otras veces que me interesa un tema y a partir de ese tema voy
buscando música y me voy inspirando, pero casi siempre es la música. Incluso
cuando trabajo con música por encargo, ahora me están haciendo una obra en
Barcelona, Sergi Caballero, director del Sónar, siempre me espero a tenerla
toda  para empezar a trabajar. Cada
coreógrafo tiene su método.

¿Es más importante para el arte el talento que el trabajo
o justamente al revés?

Eso lo explico en el libro. A mí me
dicen muchas veces ?ese chico ha llegado donde está porque tiene mucho
talento
? pero el talento no es solamente bailar bien o tener buenas
condiciones. El cantante que llega al Metropolitan de NY no es el que mejor voz
tiene, sino el que estudia, es perseverante tiene humildad, el que entiende lo
que es el mundo en el que se ha metido. Aquí llegan a veces bailarines con
talento pero son unos vagos, no saben compartir con los demás, son unos
impertinentes y éstos no llegan a nada. 
Hay que tener otras cualidades para que el talento te lleve a algún
lado. Prefiero a un bailarín con dedicación, disciplinado, educado y amable que
a uno con mucha técnica pero vago.

¿Que no soporta en un artista?

Pues eso, que no trabaje, que sea un
vago. Si tú llamas a Barceló ahora seguro que sino está haciendo un boceto está
haciendo una entrevista, no está tumbado en la playa. Eso te lo puedo asegurar,
o a Almodóvar, o a Tamara Rojo; estará en la barra.

¿Qué hará cuando un día deje la Compañía
Nacional de Danza

No lo sé, como no lo pienso dejar pues
no sé lo que haré, cuando lo deje será porque tenga otra cosa que hacer, no lo
dejaré así porque sí.

¿No se plantea nunca hacer otra cosa que no tenga
relación con la danza?

A parte de la danza tengo muchas cosas
en mi vida, pero esto es lo que mejor sé hacer y lo que hago, es mi modo de
estar en el mundo, bailando y haciendo coreografías, pero me gusta leer, me
gusta salir, me gustan los caballos, la naturaleza, millones de cosas, ir al cine,
vivir…

¿O sea que no le veremos 
inaugurando un restaurante, por ejemplo?

Si, pero no lo llevaría yo, la
restauración es algo dificilísimo y esclavo, hay que ir al mercado, preparar
menús, a lo mejor lo abriría, pero no lo llevaría yo personalmente. Por
obligación haría lo que fuese necesario, como si tengo que ponerme a cavar, ya
trabajé para pagarme mis estudios en Mcdonalds, en supermercados, hice de
modelo de escultor, he repartido periódicos en Holanda para pagarme mis extras,
o sea, que lo de trabajar. no he sido toda mi vida un director de danza con
prensa y fotos detrás, pero si tuviese que volver a trabajar en lo que fuese,
lo haría. Ahora no puedo pensar en otras cosas porque es lo único que me
ilusiona. Si me diera una locura sería para irme a vivir en una isla o alejarme
de todo esto, vivir en un bungalow, en una playita o una montaña, a lo mejor en
Valdemorillo o en el Escorial, pero fuera de toda esta farándula. Incluso
montar una ONG o colaborar con Médicos sin Fronteras, que creo que te llena
mucho más.

De su faceta solidaria conocemos su trabajo a favor de
los niños de la guerra Sierra Leona…..

Si estuve diez días viviendo en el
campamento de San Michael con los niños de la guerra de Sierra Leona, hicimos
un documental que se emitió por televisión 
y se recaudó un dinero que se mandó para allí.  Todavía seguimos trabajando en ello, yo tuve
que ir porque necesitaban una persona conocida para que se pudiese transmitir
en la tele, es algo increíble, pero es así. Así como Nacho Cano se fue a la
India o Penélope Cruz se fue a no sé donde, esto está tratado de otra
manera,  luego tienes que seguir porque
la gente se olvida. Tras el tsunami del Sur de Asia es difícil recaudar
dinero para África por ejemplo, ellos ha recibido tanto dinero que no saben
como gastárselo y en África que hace falta para hacer carreteras o una casa de
acogida o un hospital  y  no hay. El mundo es así de loco.

Una de sus reivindicaciones anuales es que la CND
tenga  un sitio más amplio en el Teatro
Real cada temporada ¿ ha llegado ya a un acuerdo con ellos?

Es lógico que en el Teatro Real no
importe la danza tanto como le importa la ópera, pero cada vez que lo digo se
meten conmigo, no digo nada raro, es lógico que la danza esté menos presente en
un teatro de ópera, pero realmente creo que está demasiado poco presente. En la
pasada temporada la presencia de las dos compañías era nula prácticamente. Para
esta temporada no tengo funciones, sino para el año que viene pero ya me he
cansado. Voy a bailar en la Broocklyn Academy de Nueva York, en Pekín, en
Shangai, en Tokio, ya me da lo mismo, estaré en el Teatro Nacional de Cataluña,
un estreno en el Palacio de Festivales de Santander estamos hablando con la
Maestranza y el Real que me llame cuando les apetezca a ellos, si el público de
Madrid no ve la compañía en Otoño lo va a ver en la Zarzuela, y ya está. 

¿Hay países
más preparados que otros en esto de la danza?

Sí, claro,
Alemania, Francia y Holanda están más preparados y dedican mucho más dinero a
las compañías. En Holanda hay 38 compañías que las subvenciona el estado. Dos
grandes, una mediana y las demás independientes que reciben dinero del estado.
Aquí solamente hay dos.

Una de las características de su compañía es la cantidad de
gente de distintas nacionalidades que la componen ¿es algo que busca con una
determinada intención?.

Desde que
salí de España a los 17 años he vivido con gente de distintas nacionalidades,
hemos hablado en francés, inglés, holandés, italiano español y ese es mi mundo
y es donde yo me muevo confortablemente, no podría estar en una compañía
solamente de españoles, no es una compañía militar no estoy acostumbrado a
esto, incluso mis amigos son de distintas nacionalidades. En los ensayos se
habla español, inglés francés, se habla japonés, hay búlgaros, malayos,
americanos, ingleses, alemanes. Por eso la compañía está tan viva y hay tanta
creatividad y frescura. Se ve una compañía con una energía muy especial y es
precisamente por ese hecho.

¿Cuáles son sus relaciones con
la prensa, le tratan bien o le molesta algunas informaciones que han aparecido
al respecto de sus opiniones, por ejemplo al respecto de comparar champiñones y
coreógrafos?

Hay poco
respeto en general hacia los artistas, en televisión ya se ha perdido
totalmente, y ahora esto va salpicando a la prensa, cuando se equivocan
escribiendo cosas que tú no has dicho, datos mal reflejados, nombres mal
escritos de coreógrafos, y les da igual, ni se informan, hay una ligereza a la
hora de informar y de hablar, enorme. Esto pasa constantemente pero ya es
demasiado y ya te cansa. Se dicen las cosas mal, hasta hace poco llamaban
Ballet Nacional a la compañía que dirijo, y se llama  Centro Nacional de Danza. Llega un momento
que te cabreas y tienes que decir algo. Yo no he dicho que los coreógrafos son
champiñones en España he dicho que no somos como champiñones. En mi libro está
claramente escrito lo que quiero decir con los champiñones.

Hace nada se aprobó en el
parlamento la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo ¿ cuál es su
valoración al respecto?

Mi opinión
es, que ya era hora. He recibido muchos mensajes de asociaciones, de la revista
Zero, donde me daban las gracias por el apoyo. En cierto modo, indirectamente y
sin ser consciente he abierto muchos cocos, haciendo polémica y abriendo un
diálogo. Fui el primero que salí del armario en la revista Zero claramente,
cosa que causó un revuelo y a partir de ahí recibí mucho apoyo en e-mails y de
personas por la calle que te paran para agradecerte la honestidad, chicos
jóvenes que por fin se atrevieron a hablar con sus padres. Poco a poco y entre
todos hemos hecho que esta ley sea posible, sino hubiera personas valientes,
que pusieron las cartas sobre la mesa, esto no hubiera podido salir adelante.

¿Cuáles son las consecuencias
que cree que tendrá en la sociedad?

Pues creo
que la gente se va a sentir mucho más a gusto. Los homosexuales se podrán
sentir como cualquier otra persona, porque incluso nosotros mismos nos hemos
sentido inferiores y hemos tenido que hacer como un auto de fe y decirnos que
también somos iguales que las demás personas. Hay momentos en la vida y en el
día en el que te tienes que reafirmarte en que no eres inferior a nadie.
Siempre nos han hecho sentir inferiores por el hecho de ser homosexuales y esta
ley va a ayudar a dar confianza a las personas y a mí también. Siempre he dicho
lo que pienso, y aunque no he tenido miedo, me he tenido que forzar porque
soy  bastante tímido  por mi educación, ser natural y abierto no va
tanto conmigo, pero esta ley significa que voy más cómodo por la calle.

FIN

Xoan Luaces-Fandiño

2005-12-06



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