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En Navidad, el hígado es el órgano que más sufre...

En Navidad, el hígado es el órgano que más sufre

El hígado es el órgano más perjudicado por los excesos cometidos en comida y bebida, sobre todo por las grasas y el alcohol, durante las Navidades. Así lo advierten desde el Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO) y la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA), que este martes han organizado un taller de recetas y trucos saludables y digestivos para incorporar a los menús navideños.

El 73% de los españoles hace entre una y cuatro comidas o cenas con familiares o amigos durante las fiestas navideñas, según una encuesta realizada por INFITO entre más de 2.000 personas. “Son fechas en las que las protagonistas son la comida y la bebida. El problema es que el acúmulo de tantos productos grasos, procesados y alcohol, pueden hacer mella en nuestro hígado al saturar su función detoxificadora, ya que tiene que trabajar más para eliminar las toxinas que entran al organismo”, explica el doctor Juan Carlos Ocaña, profesor clínico de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Alcalá y especialista en fitoterapia de INFITO.

Los principales síntomas que se pueden producir como consecuencia de ello son la dispepsia o malestar abdominal, la pirosis o ardor, náuseas, vómitos, jaquecas o cefaleas, así como alteraciones del tránsito intestinal, como diarreas.

Cardo mariano, ayuda natural para proteger el hígado

“El cardo mariano, gracias a su contenido en silimarina, su principal principio activo, es un gran hepatoprotector, con lo que controla los daños que puedan causar los excesos en el hígado”, indica el doctor Ocaña. Las sociedades científicas especializadas en fitoterapia (ESCOP, Comission E) y la OMS recomiendan su uso para prevenir y tratar el daño hepático provocado por tóxicos como el alcohol, algunos medicamentos o diferentes toxinas. También lo recomiendan como coadyuvante en pacientes con hepatitis aguda o crónica y en general para el alivio de la dispepsia (malestar abdominal) y los trastornos digestivos funcionales de origen biliar.

Teresa Ortega, profesora de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid y vicepresidenta de INFITO, advierte de la importancia de que las plantas medicinales se tomen “siguiendo el consejo de un profesional sanitario experto en fitoterapia como es el farmacéutico.

Trucos para comer sano en Navidades

Tanto el alcohol como el consumo de mayor cantidad de productos ultraprocesados, azúcares en forma de turrones y polvorones, harinas refinadas, embutidos, alimentos grasos especialmente ricos en grasas saturadas y sal durante las Navidades, “pueden repercutir en la salud de nuestro hígado, encargado de metabolizar todo lo que consumimos”, advierte Andrea Calderón, nutricionista de la SEDCA. Como consecuencia, indica, “se puede producir un aumento de peso, así como de los niveles sanguíneos de lípidos (colesterol y triglicéridos) y de glucosa”.

Entre los principales errores que cometemos en las comidas y cenas navideñas se encuentran “el comer por encima de nuestras necesidades y no por hambre; no planificar bien los menús y las recetas; poner muchos platos de comida en la mesa y a rebosar; y comer o picotear antes”, afirma Calderón. Hay que tener en cuenta que una comida de este tipo puede suponer una media de 1.100 kcal, más de la mitad de lo recomendado para un solo día. “Semejante atracón de calorías en cuestión de dos horas hará que nuestra digestión sea más pesada, y nos encontremos más cansados y con más sueño”, advierte.

Para evitar todos estos problemas digestivos y la rápida subida de peso corporal, esta nutricionista recomienda sobre todo planificar los menús y controlar las ingestas. “Además, será mejor escoger alimentos frescos y naturales, en lugar de ultraprocesados, más grasos y azucarados; evitar el consumo de alcohol; y escoger entrantes más ligeros y menos grasos, dándole mayor protagonismo a las verduras, que será mejor consumir cocinadas en lugar de crudas para facilitar la digestión”, explica Calderón.

Por otro lado, conviene que los segundos platos se hagan a la plancha o asados, preferiblemente de pescado. Además, es importante que en los días previos y posteriores se aumente la práctica de actividad física, comer más ligero y en menor cantidad, tomar más frutas y verduras, escoger frutos secos, yogur natural o frutos rojos para picar entre horas y en cantidades adecuadas o elaborar batidos de frutas con semillas y verduras.





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