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Noches de belleza. el sueño repara tu piel.

Noches de belleza. el sueño repara tu piel.

Inés Sastre, Nieves Álvarez,
Penélope Cruz? Entre los secretos de belleza de nuestras modelos más
internacionales figura el dormir un mínimo de 8 horas. Si al sueño añades una
buena crema, tendrás un cutis como el de cualquiera de ellas. Son las expertas.

Cuando mente y cuerpo llegan a la ?meta? del descanso nocturno, la
piel toma el testigo e inicia una labor frenética de regeneración: las células
de la epidermis se dedican entonces a reparar, renovar y nutrirse a sí mismas
en una actividad incesante. No en vano cuando dormimos bien amanecemos con una
piel inmejorable.

El sueño como aliado de las células

Los efectos fisiológicos del sueño en nuestro organismo son múltiples,
y es a nivel celular donde son más perceptibles.

  1. La tregua
    en el embate de las agresiones diurnas (polución, rayos UVA, humo del
    tabaco) y el relax que siempre supone el descanso nocturno permite una
    respiración más profunda, y, por tanto, que el oxígeno llegue con más
    facilidad y en mayor concentración a las células.
  2. Además,
    está demostrado que durante las primeras tres horas de sueño se liberan
    grandes cantidades de la hormona del crecimiento en el flujo sanguíneo;
    esto, unido al hecho de que la regeneración de la dermis alcanza su punto
    álgido entre la 1 y las 3 de la madrugada, hace que mientras dormimos se
    active la renovación celular y se refuerce nuestro sistema inmune.
  3. Como
    consecuencia de todo ello se activan todos los mecanismos celulares, lo
    que hace más fácil que los productos que se aplican durante la noche
    resulten más efectivos, ya que se produce una combinación óptima entre
    esta capacidad innata de la epidermis para regenerarse y las propiedades
    de estos compuestos para activar aún más este proceso.
  4. Eso sí: la
    nocturnidad no es por sí sola sinónimo de reparación epidérmica, sino que
    el sueño reparador es un elemento imprescindible. ¿La razón? Durante la
    noche, la hormona de la juventud (DHEA) intensifica su producción en
    función de la luz que reciba a través de la retina, de ahí que no resulte
    igual de efectivo pasar la noche en vela que durmiendo plácidamente.
  5. A todo
    ello hay que unir otros fenómenos que se producen ?con nocturnidad y
    alevosía? y que contribuyen a una mejora importante del aspecto de la
    piel: la pérdida de agua y el proceso de oxidación se ralentizan, y lo
    mismo ocurre con la producción de sebo por parte de las glándulas sebáceas
    (algo que favorece especialmente a las pieles acneicas,
    grasas y mixtas).

Cremas de noche:

imprescindibles a partir de los 25

Los últimos estudios dermatológicos señalan que a partir de los 25
años es imprescindible iniciar un tratamiento nocturno para asegurar la
renovación de las células, favorecer la microcirculación
y la eliminación de toxinas y mantener la máxima hidratación. Pese a las
condiciones favorables que se dan durante la noche para que se produzcan todos
estos procesos, es necesaria la ayuda de determinados ingredientes cosméticos
que den a la epidermis el ?empujoncito? que ésta precisa para regenerarse.
Además, las cremas de noche cumplen una función de reparación frente a la
polución, los rayos ultravioleta y la deshidratación producida por las
diferencias de temperatura y el estrés.

Ingredientes aliados de Morfeo

Por suerte, los productos grasos y densos de antaño han dado paso a
nuevas formulaciones mucho más ligeras, que penetran rápidamente y resultan
casi imperceptibles. Las cremas de noche de última generación van más allá de
la mera nutrición de la piel y la mayoría de ellas incluyen principios activos
que aprovechan al máximo las condiciones nocturnas.

  1. Muchos de
    ellos contienen ingredientes que no deben usarse durante el día, como es
    el caso de los ácidos y ciertos
    agentes exfoliantes (retinol, ácido glicólico…).
    Estos compuestos estimulan la
    reproducción celular, eliminando la capa de células muertas que se acumula
    sobre la superficie de la piel, lo que la deja más sensible a la luz, por
    lo que su uso bajo el sol ?aunque sea en invierno- puede producir
    irritaciones o manchas.
  2. Uno de los
    ingredientes más utilizados son las vitaminas,
    especialmente la A, la E y la C,
    en dosis más concentradas que las
    empleadas en las formulaciones de día. Las propiedades antioxidantes de
    estas vitaminas son el mejor ?bálsamo? para paliar la acción diurna de los
    radicales libres, responsables del envejecimiento, de la flacidez, de los
    poros dilatados, de las manchas cutáneas…. Tanto la vitamina E como sus
    derivados son uno de los ingredientes más efectivos, ya que, además de
    antioxidante, es reafirmante y actúa como refuerzo de las capas celulares.
    Otros derivados vitamínicos, como la provitamina
    C, tienen como objetivo alargar la vida de las células, actuando
    directamente sobre su ADN.
  3. Las algas son otros de los
    ingredientes presentes en estos productos, ya que, por sus propiedades,
    son muy efectivas en la rehidratación de la piel y la eliminación de
    impurezas, gracias a su contenido en proteínas, sales minerales y
    oligoelementos.
  4. La rosa mosqueta es
    una  sustancia habitual en estas
    cremas, debido a su acción regeneradora.
  5. Hay otros
    activos que también se suelen incluir como la alantoína (que potencia la regeneración celular y suaviza
    cualquier aspereza de la piel), y
    la elastina
    y sus derivados, que activan la formación de las fibras de
    colágeno

El ritual nocturno

    1. LIMPIEZA
      EN PROFUNDIDAD

Para eliminar todo resto de
suciedad y asegurar así que la epidermis se encuentre en un estado óptimo para
aprovecharse de la acción de los principios activos de la cosmética nocturna.
Para ello, lo mejor es realizar este gesto en dos fases: primero, con un
producto de base oleosa, para retirar las impurezas liposolubles (grasa y
maquillaje) y, después, aplicar un gel jabonoso que
arrastre otras impurezas como células muertas, sudor y restos de agentes
contaminantes.

    1. CREMA DE
      NOCHE

Sobre la piel limpia, hay
que aplicar la crema nocturna más adecuada a la edad y tipo de piel.

·        
Piel seca y sensible: necesita un producto
nutritivo rico en sustancias emolientes, que reparen la deshidratación diurna.

·        
Piel grasa o con problemas cutáneos: requiere una
crema de noche muy ligera, que en los casos de acné o espinillas  puede estar precedida de un fluido reequilibrante (nunca graso) para descongestionarla y
desinfectarla.

·        
Piel madura: a partir de los 40,
aquellas pieles que presentan los primeros signos de flacidez, poros dilatados,
arrugas superficiales, falta de luminosidad y pigmentación irregular pueden
aplicarse previamente un producto antimanchas o
regulador de la melanina, que unifique el tono de la piel, y después una crema
de noche que incluya ingredientes antioxidantes.

Puesta a punto en horizontal

Está demostrado que en la posición decúbito supino (boca arriba), los
tejidos se relajan y se irrigan mejor. Por tanto, la noche supone el momento
ideal para cuidar la piel de determinadas partes del cuerpo:

  • El cuello: es importante
    ampliar el campo de actuación de las cremas de noche a esta zona,
    aplicándolas siempre de abajo hacia arriba (del escote al mentón), para
    reafirmar así la piel y evitar la formación del doble mentón y esos
    anillos circulares que aparecen en la epidermis y que son delatores de la
    edad.
  • La espalda: La noche
    es el único momento de la jornada en el que, en teoría, no está forzada a
    malas posturas. Lo ideal es dormir sin almohada o hacerlo con una lo más
    fina posible. Al menos una vez a la semana, se debe aplicar un masaje con
    aceites o con una crema específica que relaje los músculos, para potenciar
    el descanso nocturno.
  • La piel
    del cuerpo
    : El estrés, la fatiga y la acumulación de las
    agresiones externas alteran el escudo formado por lípidos, proteínas y
    sustancias hidratantes que se encuentran de forma natural en las pieles
    más jóvenes. Debido a ello, y sobre todo en aquellos casos en los que la
    piel está reseca, es aconsejable aplicar por la noche una capa de
    hidratante corporal y dejar que se absorba antes de ir a dormir. Lo mejor
    es elegir una leche o crema de cuerpo ligera.
  • Las manos: A partir
    de los 30 años, la producción de melanocitos
    activos disminuye y aparecen manchas pigmentarias en aquellas zonas, como
    las manos, que están expuestas constantemente a la luz del día. Para
    paliar estos efectos, lo mejor es aplicar todas las noches una capa
    abundante de crema específica para las manos (las de nueva generación
    presentan unas texturas cada vez más ligeras) y dejarla actuar durante el
    sueño.
  • El
    cabello:
    El pelo sigue creciendo mientras dormimos, de ahí que las horas
    de sueño puedan convertirse en estupendas aliadas para mejorar el aspecto
    de un cabello seco y estropeado o para paliar los efectos de la caída
    capilar. De hecho, muchos productos anti caída
    están especialmente formulados para ser aplicados durante la noche
    mediante un suave masaje. El calor que la cabeza produce mientras dormimos
    puede aprovecharse para potenciar los efectos de los productos
    reparadores. Para ello, hay que elegir un acondicionador o mascarilla rica
    en proteínas y aplicarla uniformemente sobre todo el cabello, añadiendo
    una mayor cantidad en las puntas para hidratarlas; después, envolver el
    cabello en un plástico, a modo de turbante y, tras proteger la almohada
    con una toalla, dejar actuar el producto durante toda la noche. Por la
    mañana, aclarar el cabello abundantemente y lavar con un champú suave.

Al César lo que es del César

¿Es igual de efectiva una crema de día aplicada por la noche y
viceversa? Rotundamente, no. Ambos productos se diferencian en sus principios
activos, los excipientes que incluyen, las fragancias, las texturas y el color.
Éstas son las principales peculiaridades de cada una:

CREMAS DE DÍA

CREMAS DE NOCHE

Incluyen fundamentalmente compuestos hidratantes

Los ingredientes de las cremas nocturnas son sobre todo nutritivos,
reparadores, reafirmantes, antioxidantes y blanqueadores.

Las hidratantes de día suelen llevar refractores de luz para ofrecer
luminosidad a la piel, y todos los de última generación incluyen filtros de
protección solar de un mínimo de 15.

Estos ingredientes no tienen sentido en las cremas de noche.

La función de las cremas de día es especialmente protectora, frente
a la acción del sol, el viento, la contaminación.

La función de las cremas nocturnas es fundamentalmente regeneradora
y reparadora.

Las formulaciones de las cremas de día suelen ser más ligeras que
las de noche, ya que están concebidas para ser aplicadas debajo del maquillaje,
de ahí que sea tan importante asegurar su perfecta penetración.

Las cremas de noche admiten texturas más densas.

Nunca se debe intercambiar
una crema de día por otra de noche o al revés. En caso de confusión o ?apuro?,
siempre es menos nocivo aplicarse por la noche la crema de día que viceversa:
muchos de los principios activos que incluye la cosmética nocturna sólo actúan
en la oscuridad y algunos incluso se degradan en presencia de la luz, mientras
que otros componentes, en presencia de la luz, pueden producir fotosensibilidad y alteraciones en la piel.



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