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Nuevos tratamientos para la artrosis y la artritis...

Nuevos tratamientos para la artrosis y la artritis reumatoide.

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) son un grupo de fármacos utilizados en el tratamiento sintomático de la artrosis y la artritis reumatoide, enfermedades en las cuales predominan el dolor y la inflamación.

Han supuesto un avance, por cuanto son capaces de mejorar la calidad de vida de los pacientes, pero debido a la frecuencia con que son usados representa un problema de salud derivado de sus efectos secundarios, especialmente a nivel del estómago e intestino. En los últimos años, el desarrollo de medicamentos que evitan la secreción ácida del estómago (gastroprotectores), parecía que lograría evitar éstas complicaciones, sin embargo no han representado la solución del problema, por cuanto aumentan la polimedicación, al tener que tomar además del AINE otro fármaco para evitar sus complicaciones y contribuyen a la falta de cumplimiento del tratamiento (menos dosis de las indicadas), y por tanto a una merma en la eficacia.

La investigación sobre como actúan los AINE llevó al descubrimiento de que su acción se debe a que inhiben una enzima, la ciclooxigenasa (COX), que juega un importante papel en el dolor y la inflamación. De esta enzima se conocen en la actualidad dos variedades: una que podríamos llamar “buena”, la COX-1, que protege al estómago y regula el flujo sanguíneo, y una “mala”, la COX-2 que se produce durante la inflamación. Los AINE tradicionales, poseen la capacidad de inhibir simultáneamente a ambas enzimas, por lo cual a la vez que mejoran la inflamación por inhibir la ciclooxigenasa mala, también se acompañan de efectos adversos por inhibir la ciclooxigenasa buena.

Desde hace algo más de un año, disponemos en terapéutica de unos nuevos preparados, de características parecidas a los AINE, pero con la capacidad de inhibir solo la ciclooxigenasa mala, sin afectar a la buena, a los cuales se les denomina genéricamente como COXIB (inhibidores selectivos de la COX). Estos nuevos preparados han podido demostrar que cuando se utilizan para tratar el dolor y la inflamación de la artrosis y la artritis, son capaces de mantener una eficacia igual o mejor que los tradicionales AINE, pero sin embargo suponen una reducción de las lesiones del aparato digestivo (presentan la misma capacidad de producir lesiones gastrointestinales que el placebo). Además, al presentar una posología de una toma cada veinticuatro horas (una vez al día) mejoran de forma marcada el cumplimiento del tratamiento.

Inicialmente los datos empleados para justificar su uso en pacientes con artrosis se han basado en los ensayos clínicos, sin embargo la gran utilización por parte no solo de los médicos especialistas del aparato locomotor, como son los Reumatólogos y los Cirujanos Ortopédicos y Traumatólogos, sino también por los Médicos de Cabecera, ha confirmado la bondad de los coxibs, tanto por su eficacia para mejorar el dolor y la inflamación, como por el reducido número de efectos adversos observados.

Con estas cualidades, se han realizado nuevos estudios para demostrar que podían ser también eficaces en la Artritis Reumatoide, que se puede considerar en la actualidad como el prototipo de enfermedad inflamatoria. En este contexto es interesante destacar que aunque para el tratamiento de la Artritis Reumatoide pueden utilizarse dosis mayores que las utilizadas en el tratamiento de la artrosis, este aumento del rango de dosis mantiene una menor incidencia de los efectos adversos gastrointestinales más frecuentes, cosa que sí ocurre con los AINE tradicionales.

Estas novedades terapéuticas suponen un avance en el tratamiento de la artritis, logrando una importante mejoría en la calidad de vida de estos pacientes, por cuanto disminuyen su dolor y aumentan la capacidad funcional de sus articulaciones. Los coxibs suponen un importante avance terapéutico que disminuye las complicaciones gastrointestinales de los antiinflamatorios clásicos, pero como todos los medicamentos no carecen de otros posibles efectos secundarios, por lo que en cualquier caso deben ser prescritos por un médico, adecuadamente a las características particulares de cada paciente.

Dr. A. Rodríguez de la Serna. Consultor de Reumatología. Hospital de la Santa Cruz y San Pablo. Barcelona.

Total: 614 palabras.



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