ESTÁS LEYENDO...

Ojo con los deportes competitivos.

Ojo con los deportes competitivos.

  • Antes de los 16 años, el 70 % de los adolescentes ya ha sufrido
    dolor de espalda, lo que aumenta las posibilidades de padecerlo de forma
    crónica en la edad adulta

Los deportes
competitivos sin control pueden provocar dolor y mal formaciones de la columna
vertebral en los niños y adolescentes, hasta el punto de que pueden hacerse
crónicos en la edad adulta y reducir su actividad diaria y rendimiento
académico. El ejercicio es necesario para que se produzca un crecimiento óseo
adecuado y la columna vertebral adquiera su forma definitiva. Sin embargo, a
nivel competitivo y sin supervisión, lejos de desarrollar una musculatura
potente, resistente y coordinada, puede provocar alteraciones en la columna
vertebral y dolor hasta en un 50 % de los casos. La explicación, según el Dr.
Francisco Manuel Kovacs, presidente de la Fundación Kovacs, estriba en que el hueso inmaduro es más sensible a
la carga que el hueso maduro, con lo que el entrenamiento excesivamente intenso
en edades tempranas puede conllevar alteraciones en la forma de la columna
vertebral, especialmente hipercifosis (?chepa?)y escoliosis (desviación lateral de la columna).

Antes de iniciar
un deporte de nivel competitivo hay que hacer un programa de entrenamiento adecuado que pase por:

  1. Calentamiento previo e intensidad progresiva.
  2. Uso del estilo correcto que
    garantice el cumplimiento de normas de higiene postural.
  3. Realización de ejercicios para la
    musculatura de la espalda y abdominales, que garanticen la resistencia a
    la carga y el esfuerzo que se va a realizar. www.espalda.org

Los ejercicios de alta competición deben contar
siempre con un entrenador competente y un reconocimiento médico previo que
indique la conveniencia o no de realizarlo



COMPARTIR Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestBuffer this page