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Osteoporosis. una lección de humildad.

Osteoporosis. una lección de humildad.

Aunque las encuestas revelen una España confiada, los
datos médicos lo desmienten: 1 de cada 3 mujeres mayores de 50 años sufrirá una
fractura osteoporótica a lo largo de su vida. Un buen
argumento para reflexionar

Lo que más temen: ?tener la
espalda encorvada?, algo conocido técnicamente como cifosis. Lo que menos
hacen: cuidarse desde la juventud y someterse a pruebas diagnósticas de
medición del hueso tras la menopausia. Éste y otros datos han sido puestos de
manifiesto en una encuesta realizada a 1.683 mujeres mayores de 50 años en varios
países europeos, y que sitúa a España a la cola de Europa en lo que respecta a
prevención y diagnóstico de la osteoporosis. La encuesta, que ha sido realizada
por la Fundación Internacional para la Osteoporosis (IOF) y el Instituto
Europeo de Salud de la Mujer, insta a la necesidad de concienciar a la mujer
sobre la importancia de someterse a pruebas diagnósticas a partir de la
menopausia y a la necesidad de mejorar la comunicación entre médico y paciente.

1 de cada 5 personas que sufren una fractura de cadera
fallece en los primeros 6 meses posteriores a la fractura y sólo 1 entre 4 son
capaces de volver a llevar la misma vida que antes de producirse la fractura

¿Un problema de otras?

La osteoporosis es una
enfermedad del esqueleto causada por un desequilibrio en el ciclo de
reconstrucción ósea del organismo, lo que da lugar a la pérdida de hueso. Aunque
la mayoría de las mujeres crean que la osteoporosis es cosa de otras (sólo el
31% de las mujeres españolas entrevistadas consideran que tienen riesgo
personal de padecer la enfermedad, según el doctor Manuel Díaz Curiel,
presidente de la Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas
Óseas (FHOEMO), lo cierto es que en los 5 años posteriores a la menopausia la
mujer puede llegar a perder hasta el 15% de su masa ósea.

La
menopausia, momento clave

Los cambios hormonales
(descenso en la producción de estrógenos) que comporta la menopausia pueden
producir una rápida pérdida de masa ósea. De modo similar a lo que sucede con
las células de la piel, existe una continua eliminación y renovación del hueso,
lo que sirve para que el esqueleto se mantenga fuerte y sano. Sin embargo, este
equilibrio entre la pérdida y renovación del hueso se altera en las mujeres que
se acercan a la menopausia y en las que ya la han experimentado. En este caso,
se pierde más cantidad de hueso del que se renueva. De hecho, en los primeros
cinco años posteriores a la menopausia, las mujeres pueden llegar a perder
hasta un 15% de su masa ósea, de ahí que a partir de ese momento se deba
duplicar la vigilancia, máxime cuando esto suele ocurrir sin que haya ningún
signo físico manifiesto, de ahí que se la haya calificado como enfermedad
silente.

Otros factores de riesgo de osteoporosis son pueden ser la
existencia de una baja masa ósea, un historial familiar de osteoporosis, el
origen caucásico o asiático, una constitución delgada o pequeña, el tabaco, el
abuso de alcohol, el insuficiente ejercicio físico, una ingestión insuficiente
de calcio, el empleo de ciertas medicamentos (por ejemplo, terapias con
esteroides de larga duración) o la menopausia a edad temprana (antes de los 45
años). No obstante, es posible que una mujer no tenga ninguno de estos factores
de riesgo y que aún así padezca osteoporosis.

Síntomas más comunes

Aunque la pérdida de masa ósea y la debilitación de la
estructura del hueso normalmente pase desapercibida hasta que se produce una o
varias facturas, entre los síntomas que nos pueden hablar de osteoporosis se
incluyen: dolor de espalda de causa
desconocida
, pérdida de estatura,
fracturas recurrentes o existencia de una fractura a consecuencia
de un traumatismo mínimo
. La osteoporosis puede provocar dolorosas e incapacitantes fracturas de columna que dan lugar a una
pérdida de estatura y provocan dolor y una postura inclinada hacia delante.

Cómo
puedo prevenir las fracturas:

  1. Llevando una alimentación que incluya calcio
    diariamente.
  2. Dando largos paseos al aire libre.
  3. Evitando la vida sedentaria.
  4. Realizando ejercicio físico moderado. La práctica
    de tai-chí (ejercicio de origen chino en el que
    se desarrolla especialmente la coordinación y el control del equilibrio
    mediante giros suaves y armónicos), ha demostrado ser muy beneficiosa para
    mantener o mejorar la masa ósea.
  5. Acudiendo a un control médico para saber el
    estado real de tus huesos. Él será quien determine el tratamiento
    farmacológico más adecuado para cada caso.
  6. Graduándose correctamente la vista para evitar
    tropiezos.
  7. Usando zapatos cómodos y con suela
    antideslizante.
  8. Intentando evitar la existencia de obstáculos en
    la casa, para evitar tropezar y caer.

Un test esclarecedor

Si tienes más de 60 años y respondes afirmativamente a
2 o más de estas peguntas puedes padecer osteoporosis y no saberlo.

  1. ¿Te has roto algún hueso?
  2. ¿Tienes algún familiar que padezca osteoporosis o
    haya tenido alguna fractura?
  3. ¿Pesas menos de 55 kilos?
  4. ¿Has sido tratada a lo largo de tu vida con
    corticoides o derivados de cortisona para tratar enfermedades
    respiratorias, reumáticas o de la piel?
  5. ¿Habitualmente fumas o tomas bebidas alcohólicas?
  6. ¿Te has extirpado los ovarios antes de los 50
    años?
  7. ¿Dejaste de tener la regla antes de los 45 años
    (menopausia precoz)?
  8. ¿Tu dieta ha sido pobre en calcio (leche y dereivados) desde la juventud?
  9. ¿Has notado una disminución en tu estatura o
    encorvamiento de la espalda?
  10. ¿Te duele la espalda habitualmente?


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