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Otitis externa, un mal muy veraniego

Otitis externa, un mal muy veraniego

También conocida como “otitis del nadador”, es una infección del conducto auditivo causada principalmente por bacterias y favorecida por la humedad o traumatismos locales.

La otitis externa es más frecuente durante los meses de verano y en niños o adultos jóvenes ya que pasan más tiempo en playas y piscinas. En este caso, las bacterias que se encuentran en el agua causan la infección del oído, aunque también puede provocarla cualquier pequeña lesión de la piel en el canal auditivo (al rascarse por ejemplo o porque penetre algún cuerpo extraño). La otitis del nadador puede ser repentina y durar poco tiempo (aguda) o prolongarse en el tiempo (crónica).

Síntomas

El síntoma predominante es el dolor, que se puede acentuar al masticar y sobre todo si se manipula la zona. También puede aparecer prurito o picor, un precursor frecuente del dolor. En la enfermedad aguda hay presencia de otorrea (secreción por el conducto auditivo). Las otitis también pueden desembocar en hipoacusia o pérdida auditiva.

Tratamiento de la otitis externa

El tratamiento consiste en fármacos tópicos, que incluyen antibióticos, corticoides o ácido acético y analgésicos para el dolor. Cuando cede el proceso inflamatorio, la limpieza del conducto auditivo aumenta la eficacia de las medidas tópicas ya que ayuda a eliminar restos. La limpieza periódica en infecciones subagudas o crónicas es esencial.





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