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Pareja, los valores que la enriquecen.

Pareja, los valores que la enriquecen.


Los celos, la intolerancia, el egoísmo, la insatisfacción sexual, ? Todos estos problemas pueden minar tu matrimonio y dar al traste con ese amor que ha funcionado durante tantos años. Aún estás a tiempo de coger tu último tren.

12 actitudes positivas

  1. Cariño

“Es muy detallista. Nunca se olvida de darme un beso cuando se va”

Cuidar los detalles es el pan que alimenta una relación. Abandonarse y dejar el mal humor para casa no hace más que empeorar las cosas.

  • Respeto
  • “No comparto tu opinión, pero la respeto”

    En una relación el respeto recíproco es fundamental, aunque no se compartan las mismas opiniones. Una de las características de la persona es la individualidad de pensamiento, de modo que imponer el propio criterio es un atentado contra la intimidad de tu pareja y un intento de manipulación. Además, el respeto aumenta tu propia autoestima y la de tu pareja. Una relación en la que falta el respeto tiene los días contados.

  • Diálogo
  • “Siéntate aquí y cuéntame”

    El hombre y la mujer son seres sociales que necesitan comunicarse. La necesidad de comunicación es, pues, una cualidad inherente a su persona. Por lo tanto, si olvidamos el diálogo en nuestra vida de pareja estamos traicionando una parte muy importante de nuestra persona. Una relación que no se sustente en el diálogo es una relación vacía y llena de carencias.

  • Educación y cortesía
  • “¿Te importa acercarme las gafas, por favor? Muchas gracias”

    Hay que mantener siempre una actitud respetuosa y educada, evitando los gritos. La confianza nada tiene que ver con la pérdida de respeto o con la falta de educación. Como dice el refrán, “lo cortés no quita lo valiente”.

  • Ilusión
  • “Me encanta estar en casa”

    Hay que intentar mantener siempre la ilusión del primer día. Esto a veces puede resultarnos difícil, ya que la rutina diaria hay a quien le pesa bastante. Por esto es necesario crear un ambiente agradable en casa, cuidando los detalles y evitando que ésta se convierta en un pozo de quejas.

  • Consideración
  • “Tienes cara de cansado/a. Deja que lo acabe yo”

    El día es largo y los quehaceres de cada uno son igual de agotadores para ambos. Lo importante es saber compartir las tareas y no creer que tu trabajo es más cansado y penoso que el de tu pareja. Por eso, nunca subestimes su trabajo, todos tenemos derecho a cansarnos y a que nos mimen de vez en cuando.

  • Generosidad:
  • “Ve tú. Después de todo a ti te hace más ilusión”

    El amor es generoso y piensa siempre en el bienestar del otro. Sin embargo, a veces pueden aflorar actitudes egoístas que matan poco a poco el amor. Piensa que la generosidad alimenta el amor de la misma forma que el amor alimenta la generosidad.

  • Interés y comprensión
  • “Cuéntame qué tal te ha ido el día”

    Para que una relación funcione es vital mostrar interés por todas las facetas de la vida de tu pareja: su trabajo, su salud, su tiempo de ocio, etc. Todos necesitamos sentir que nuestra vida le preocupa a los que están a nuestro alrededor, máxime cuando se trata de tu propia pareja.

  • Satisfacción sexual
  • “¿Te ha gustado?

    Llevar una vida sexual satisfactoria es muy importante para la pareja. Especialmente en este terreno cada uno de los miembros de la pareja debe mostrar generosidad y pensar en la satisfacción del otro antes que en la suya propia.

  • Sentido del humor:
  • “No te preocupes, que esto lo arreglamos en un periquete”

    Las actitudes negativas no ayudan a la felicidad. Buscar siempre el lado positivo de las cosas hace que el camino que nos queda por recorrer sea menos árido. Una dosis de buen humor hará por tanto la vida más llevadera y nos hará fuertes ante las adversidades.

  • Dedicación familiar:
  • “Nunca está en casa y cuando le hablo parece que está ausente y ensimismado/a”

    El trabajo es sólo una faceta más de la vida de una persona. Nunca debe copar su tiempo ni anular otros ámbitos de la vida, sobre todo el familiar. Llevar sólo o sóla el peso de una casa y de una familia es de las cosas más complicadas y difíciles que existen. Un hogar necesita de todos los pilares, sobre todo cuando la educación de los hijos y la integridad de tu pareja están en juego.

  • Reconocimiento de los errores
  • “Lo siento, tenías razón”

    Admitir los propios errores dignifica a las personas. La soberbia y el orgullo no son buenos consejeros.

    7 actitudes negativas

    1. Falta de cariño

    “Mostrarse cariñoso cada vez le cuesta más”

    En esto puede ser que tú tengas algo de culpa. Si os veis poco y cuando os veis sólo os contáis vuestros problemas, terminaréis agobiándoos el uno al otro y acabaréis por hacer que la conversación vaya anulándose por sí sola poco a poco. No es lo mismo compartir las preocupaciones con una actitud positiva que descargarlas en tu pareja de una forma destructiva.

  • Rencor
  • “Ésta se la guardo”

    Todos nos equivocamos alguna vez. Si aprendes a perdonar y olvidar, el perdón y el olvido es lo que tú tendrás a cambio cuando la equivocación sea tuya. No olvides que una actitud rencorosa puede volverse en contra tuya, y sobre todo no hagas a tu pareja chantaje sexual.

  • Celos y desconfianza
  • “Con quién habrá estado este mediodía?”

    Los celos y la desconfianza acaban por generar cansancio en tu pareja, sin contar con que hace la vida menos grata para ti. Una persona demasiado celosa puede acabar por poner a su pareja en el camino de la infidelidad.

  • Intransigencia
  • “¡Esto se hace como lo digo yo, y punto!”

    Esta actitud no hace más que anular a la otra persona, lo que la predispone a no contar nunca sus experiencias. La intransigencia mata el diálogo.

  • Egoísmo
  • “Ya estoy harto/a de ser siempre yo el/la que ceda”

    Una pareja está formada por dos personas y aunque ceder es fundamental para que la convivencia sea perfecta, que el ceder sea siempre cosa de uno puede acabar por cansarle y a largo plazo provoca en la persona un resentimiento que bloqueará su expresión natural de amor.

  • Invasión de la intimidad
  • “No hay ninguna razón para que tengas que estar solo/a tan a menudo”

    Todos tenemos una parcela de intimidad que hay que aprender a respetar. La soledad y los momentos de ocio son buenos para desahogarse y meditar, lo que puede contribuir a que uno se recicle y renueve fuerzas.

  • Exigencia sexual
  • “Siempre me pide lo mismo, aunque sabe que no me gusta nada”

    En el sexo cada persona tiene sus apetencias, pero también sus límites. Lo importante es saber combinarlas respetando la moral y la ética de tu pareja.



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