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Parkinson, nuevos síntomas del día a día

Parkinson, nuevos síntomas del día a día


¿Qué es el Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico crónico que afecta a una cifra estimada de 1,9 millones de personas en toda Europa. Los síntomas de la enfermedad pueden ser motores y no motores. Los síntomas motores incluyen lentitud de movimientos (bradicinesia), temblor y rigidez. Sin embargo, la enfermedad también puede producir síntomas no motores como trastornos del sueño, depresión, problemas urinarios y demencia. En conjunto, estos síntomas reducen la calidad de vida. 

La encuesta “Real Life, Real PD Survey” se realizó para obtener conocimientos sobre los aspectos reales de la vida del enfermo de parkinson y para poner de relieve alguno de los síntomas que menos se han analizado hasta el momento. El panel europeo analizó los resultados finales de la encuesta y elaboró 10 recomendaciones dirigidas a los profesionales sanitarios y afectados para mejorar el tratamiento de esta enfermedad.


 


Conclusiones de la encuesta “Real Life, Real PD Survey”

Los resultados del estudio interactivo electrónico en tiempo real, que incluyó a casi 3.000 pacientes con EP de 31 países europeos, demuestran que más de dos tercios de los pacientes que respondieron no experimentan un control de sus síntomas a lo largo de las 24 horas. La encuesta indica que la necesidad de planificar la vida diaria alrededor de la hora de la toma de los fármacos, las dificultades con el sueño y los cambios del estado de ánimo son problemas fundamentales para los pacientes con EP, y tienen un efecto significativo sobre la calidad de vida. Los resultados demuestran que hay una importante necesidad no satisfecha de un mejor control de los síntomas durante el día y la noche para reducir el carácter impredecible de los mismos.


 







Los pacientes con EP no creen tener controlados los síntomas.

De los pacientes encuestados, más de dos tercios no tenían la sensación de hallarse en control de sus síntomas a lo largo de las 24 horas, y más de la mitad afirmaba que tenía que planificar sus actividades diarias alrededor de las horas a las que tomaba los fármacos.


 













 







 







 



– El control de los síntomas tiene un efecto significativo sobre las actividades de la vida diaria.

Los resultados de la encuesta aportan conocimientos importantes sobre las áreas de la vida cotidiana de los pacientes con EP que se ven más afectadas por un mal control de los síntomas:


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El 78% de los pacientes afirmó que la EP afecta a su capacidad de realizar correctamente sus funciones por la mañana y durante todo el día.


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El 60% señaló que tenía dificultades para mantener el equilibrio.


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Más de la mitad tiene problemas para lavarse, bañarse y vestirse.


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Más de la mitad tiene pérdida de memoria como consecuencia de la EP.


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Casi la mitad refirió problemas con la organización de su vida y con el lenguaje.


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Más de un tercio tiene dificultades para comer y beber.


 

Los pacientes con EP tienen con frecuencia dificultades relacionadas con el sueño.


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Casi tres cuartas partes de los pacientes encuestados afirmaron que tienen dificultades para dormirse, y el 70% de estas personas se despierta al menos una vez durante la noche como consecuencia de la EP.


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Casi la cuarta parte de los pacientes considera que la calidad de su sueño es mala/muy mala.



 






 







 







 







 


La EP afecta a la sensación de bienestar. Los problemas emocionales como consecuencia de la EP son frecuentes, y los tres síntomas más prevalentes son ansiedad, frustración y preocupación. El miedo, la vergüenza, la ira y la confusión también se encuentran entre los estados de ánimo que experimentan los pacientes.

El 42% de los pacientes afirmó que estos cambios del estado de ánimo pueden afectar negativamente a sus relaciones con amigos, familiares y compañeros de trabajo.




 



– Los pacientes con EP se beneficiarían mucho de un mejor control de los síntomas durante el día y la noche.

Cuando se les preguntó qué áreas les gustaría mejorar más sobre su enfermedad para mejorar su calidad de vida, los pacientes consideraron que las más importantes eran las actividades de la vida diaria y sentirse menos cansados. Alcanzar una sensación de bienestar y dormir toda la noche fueron también factores importantes sobre los que les gustaría tener un mejor control.


 



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