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PILAR URBANO: “He visto gente muy pobre con el apa...

PILAR URBANO: “He visto gente muy pobre con el aparador atiborrado de medicinas, ahora la barra libre en medicamentos se ha acabado, claro”


El nuevo libro de Pilar Urbano sobre la figura del rey Don Juan Carlos
y su dinastía (El Precio del Trono, Editorial Planeta) que fue
presentado el pasado mes de noviembre, no ha provocado tanta polémica
como el anterior, dedicado a la reina Doña Sofía. Algunas declaraciones
de esta periodista valenciana fueron muy contestadas entonces, al igual
que otras opiniones anteriores vertidas por la autora en una conocida
revista de moda.

En esta ocasión, su investigación en torno a la forma en la que el rey Don Juan Carlos se hizo con la jefatura del estado ratifican y descubren hechos conocidos (especialmente revelador es el capítulo centrado en el  famoso atentado que costó la vida a Carrero Blanco el 20 de diciembre de 1973) pero que no habían sido suficientemente documentados. Urbano ha trabajado en secreto durante años, investigando, preguntando, escudriñando entre archivos privados, sin decir a nadie sobre qué tema concreto trataría su nuevo libro. El resultado son más de mil páginas, con abundantes fotografías y notas aclaratorias en las que se redactan las sombras y los claros de un monarca entronizado para conducir una democracia conseguida tras muchos años de sacrificio y de miedo, sobre todo del pueblo.

Pilar Urbano, menuda y nerviosa, se presenta afable durante la entrevista, sorprendentemente simpática, jovial incluso, todo un torrente de pensamientos que interrumpen su discurso, hablando y explicando con precisión de cirujano cada capítulo de su libro en el que subyace, aunque no de forma evidente, una defensa de la monarquía.         
   
Habrá tenido que consultar muchos documentos y archivos ¿han sido todos accesibles o pertenecen a legados privados?
He utilizado documentos que considero y creo que son inéditos, la mayoría son inéditos, de archivos privados, de familiares o personas cercanas a la familia real, o a Don Juan Carlos, lo mismo profesores, que preceptores, que tíos, que amigos o servidores, es decir, monárquicos leales, familias cercanas a los miembros de la familia real que tienen sus archivos privados, y otros archivos de personajes del franquismo, que después de ocupar cargos, incluido el  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentospresidente del gobierno, guardaron sus documentos. Luego hay documentos desclasificados de los Estados Unidos o de Inglaterra, un par de ellos. De España, no voy a decir la fuente que me lo facilitó, pero solamente pude obtener dos legajos del sumario de Carrero Blanco, que está perdido, inaccesible. Lo demás todo está clasificado como secreto, sigue clasificado desde la Guerra Civil.

En un momento concreto usted decidió no dedicarse al periodismo activo y diario, apartarse un poco de la actualidad para ponerse a investigar ¿cuál fue el motivo?
Éste es activísimo, éste es el periodismo de tomo y lomo, el periodismo de investigación. Solamente tengo estas armas, no tengo armas de novelista ni soy dramaturga, no soy una persona que invente o imagine o fabule, soy periodista que escribe describiendo, normalmente escribir es describir, y tengo que haber visto, o haber leído o haber hablado con alguien, reproducir lo que me ha dicho, contrastándolo.  Desde que hice el primer libro de la Reina, en 1996, que coincidió con la victoria de Aznar, no me interesó mucho la política nacional, no porque estuviera en contra de Aznar sino porque se había quedado muy deteriorada la democracia con los gobiernos de González, y creía que hacía falta una renovación democrática. No vi que se produjera y pasé a otros temas, dejé de estar en el periodismo de las tertulias, etcétera.

La crisis económica está azotando también al sector periodístico, que arrastra, además, un historial alargado de desprestigio ¿cuáles cree que son las causas de esta decrépita situación?
Creo que falta dedicación, hacer periodismo de investigación, profundizar, fajarse con los protagonistas políticos, los financieros, los banqueros, interrogar, preguntar, ser cancerberos del poder y de la fama, también con los famosos, con los futbolistas, por ejemplo, ser vigilantes, ser una especie de controles, somos unos diputados de la curiosidad y del derecho a saber de los lectores, y cuando esto no se ejerce sino que trabajas en un gabinete de prensa en donde se recibe la información que da un partido en un papel, o en una rueda de prensa donde no se puede preguntar, uno se dedica entonces a realizar un periodismo convulsivo, compulsivo y espasmódico, como se dice ahora en los blogs….

Si, pero el periodismo de investigación no es el más habitual, no interesa…
No, no, no quieren hacerlo porque es caro. Dejar a dos periodistas, o a uno, para que se tire, ya no digo siete años investigando,  pero por ejemplo, yo para el libro “Jefe Atta. El Secreto de la Casa Blanca”, me dediqué dos años, es decir, es caro. Hay dos lujos que no se puede permitir cualquier periodista: no mirar el reloj, decirle al redactor jefe, “-no me recuerdes la hora” y el otro lujo, la independencia. Yo estuve varios años sin cobrar, para poder terminar el libro, viviendo sobriamente, esos son los dos lujos que no se pueden permitir ningún periodista, que tiene que dar de comer a su familia. La independencia es necesaria para empezar a investigar, para no forzar las piezas, para no tener filias ni fobias, para no saber qué va a salir. Se lo dije al editor de Planeta, a Lara, que no sabía si el Rey iba a quedar bien o mal “entonces a lo mejor tú no vas a querer publicarlo”….   

¿Y le permite tanta investigación llevar a cabo una vida sana y equilibrada?
Bastante sana. Tengo una vida muy reglada, me levanto temprano, madrugo, no duermo más de siete horas, e incluso hace ya un tiempo que eliminé la copa de vino de la comida por no tener el estupor, y poder aprovechar el post-meridian tras la comida, para trabajar. Tomo cerveza pero sin alcohol, y bebo bastante agua aunque no me gusta, es una disciplina, consigo beber entre seis y ocho vasos de agua. Camino todos los días media hora, a buen paso y leyendo, me conozco mi barrio y sé donde no hay obstáculos, no voy haciendo footing, pero voy a buen paso..

¿Sigue alguna dieta específica para conservase tan bien?
Desayuno fruta, café con leche, pero con fruta. Además, como siempre ensalada, siempre con bastantes vegetales pero con algunos nutrientes, una sardinita, otro día trocitos de ventresca, y por la noche ceno fruta, pero no meriendo, lo más que hago es beber agua.

¿Es más fan de la cocina tradicional o le atrae el novedoso mundo de  Ferrán Adriá?
Me gusta mucho Ferrán Adriá, en alguna presentación de libros he hecho que estuviera él, pero soy más de la cocina tradicional, y cuando rompo con mi costumbre habitual hago que me inviten a un cocido o a unas lentejas.    

¿Y visita mucho la farmacia?

A las farmacias voy a comprar un colirio, por ejemplo y me gustan mucho los cosméticos de farmacia, sí voy a las farmacias aunque estoy más de pies hacia fuera que de pies hacia dentro. Hay gente que vive muy dependiente de las medicaciones. Cuando se puso la seguridad social con barra libre, digamos, para los medicamentos, he visto a gente muy pobre pero con el aparador de su casa lleno de medicinas como si viniese la guerra. Esto se ha acabado claro. No me gustan las medicinas, para mi el paracetamol o el ibuprofeno son algo,…no los tomo. Lo que se me da muy bien es la alegría, soy una señora muy alegre, no soy estúpidamente alegre, cuando hay problemas, cuando hay dolor, me acerco al dolor, me compadezco y doy lo mejor que tenga yo de mi, que normalmente es una sonrisa, un par de besos y como soy cristiana, rezo por aquella persona que sufre y doy gracias a Dios de no tener yo ese dolor o ese sufrimiento.

Lo que pasa que habla usted de otro tipo de dolor que no se cura con medicamentos….

Hay dolores que son remediables, y procuro ayudar, y si no son remediables, hay que aceptarlos. En los problemas, mi instint

o es ocuparme inmediatamente pero no preocuparme, y resolver. Por ejemplo, una cosa que escriben negativa sobre mí o que es mentira, inmediatamente, desmentirla, no esperar a que se solucione, o si es que me he comprado una talla más grande de alguna prenda, inmediatamente ir a devolverlo, no tardar en hacerlo, así que me gusta ser diligente, no acumular, ir tachando en las agendas las cosas que me propongo.

¿Qué es lo más importante para mantener la salud según Pilar Urbano?
Sobre todo, es muy importante la alegría, a mal tiempo buena cara, abrir un agujero a la esperanza. Cuando ves que alguien tiene miedo por estar en paro  o porque van a cerrar su empresa hay que abrir un agujero en el muro, buscar una solución antes de que se cierre el muro. Si te diera vergüenza pedir limosna elije la mejor catedral o el mejor supermercado. Soy bastante antidepresiva, muy positiva. Armonía y alegría. Cuando digo esto me refiero también a personas y situaciones que resultan insuperables porque te producen acidez o te hacen mala o te ponen mal, así que, sino son muy necesarias, es mejor evitarlas. Hay personas a las que le puedes dar la mano, saludarlas, charlar cinco minutitos y fuera, (risas) porque son cenizos, y te quedas cenicienta tras estar con ellos.  

¿Se puede preguntar qué es lo que está preparando, cuál será su próximo libro?

No te puedo decir lo que preparo, es secreto. Este libro lo hice en secreto ¿cómo voy a consultarle al Rey, sino los sabía ni él? Nadie lo supo, en mi editorial no sabían siquiera dónde terminaba el libro, o qué personajes había.

Dígame, tras haber escrito este libro, usted cómo se declara ¿monárquica o republicana?
Soy constitucionalista. Es decir: lo que el pueblo quiera. Si se reformase la Constitución en la línea de una república como forma de estado, yo introduciría mi voto, secreto, pero aceptaría el resultado de mis connacionales. Pienso que tiene imponentes ventajas la estabilidad de un monarca hasta la muerte, a-partidista, que esté por encima de los cambios, que garantice y respalde todos los cambios, y esté por encima de las mayorías y minorías de los partidos. Un elemento imperturbable, que sea rey de todos, también de Amaiur, de los etarras, de los presos, de todos, que pueda haber una apelación al Rey y que no tenga que cohabitar con un presidente de gobierno de signo distinto, como puede ocurrir en una república. Esa estabilidad es también de cara al exterior, porque no va a haber mudanza de la jefatura del estado. De un modo muy práctico, no sucumbo ante el resplandor y el oropel de la realeza, para mí ya no hay magia más que en los Reyes Magos.

POR XOÁN LUACES FANDIÑO



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