ESTÁS LEYENDO...

Plan antiaging para el nuevo curso: 10 años menos

Plan antiaging para el nuevo curso: 10 años menos

Plan antiaging para el nuevo curso: 10 años menos

Septiembre es sin duda uno de los mejores momentos del año para afrontar cambios y nuevos propósitos estéticos, aprovechando los resquicios del relax veraniego en el ánimo. Y uno de los principales objetivos en este sentido es retrasar y camuflar las arrugas y demás huellas que el paso del tiempo va depositando en nuestro look. Toca pues resetearse e iniciar el nuevo curso poniendo en marcha un “plan antiaging” sencillo y, sobre todo, efectivo.

Ninguna piel, ni siquiera la más cuidada o agraciada por obra y gracia de la genética, escapa totalmente a los efectos que produce sobre ella el paso del tiempo. Tal y como explica

la doctora Esther Ristori, especialista antiage de la Clínica Dorsia, “a partir de los 35 se empiezan a marcar las líneas de expresión en la región de la frente, el entrecejo y el contorno de los ojos. Va disminuyendo el colágeno y la piel pierde elasticidad. Además, comienzan a aparecer los primeros signos de flacidez”. El momento clave es el que va de los 40 a los 50 años: “Se produce una pérdida de colágeno más evidente, las líneas de expresión aparecen marcadas en la piel, se empieza a perder grasa en la zona de los pómulos y el surco lagrimal, y la flacidez comienzan a marcar líneas en la zona de las comisuras labiales. Además, los labios empiezan a perder volumen y la piel aparece apagada y deshidratada”. Por último, tal y como explica la experta, de los 50 a los 70 años, las líneas de expresión y los surcos faciales aparecen muy marcados en la piel: “Se produce una disminución importante del volumen facial, dando a la persona un aspecto cansado y entristecido. Los labios se adelgazan y las bolsas debajo de los ojos se hacen más evidentes”. 02f19292Para plantar cara a este proceso natural hay que “atacarlo” desde todos los frentes. Hábitos de vida saludables, fotoprotección máxima y cosmética y maquillaje específicos son los tres “palos” en los que se debe asentar ese plan de acción antienvejecimiento que supone una de las mejores decisiones cosméticas para afrontar el momento reentré.

Dejar ¡ya! de fumar
¿Sabías que fumar durante 10 años seguidos acelera dos años y medio el desgaste de la piel? Las razones están científicamente demostradas: cada calada contiene alrededor de dos billones de radicales libres responsables del proceso continuo de oxidación y envejecimiento prematuro. Además, fumar provoca la disminución de la circulación sanguínea en todos los tejidos, influyendo negativamente en la elasticidad y aspecto de la piel; este desgaste, a su vez, hace más visibles los músculos faciales por la erosión de su “envoltorio”, e interviene en la aparición de líneas de expresión, especialmente alrededor de la boca. Pero hay más: los poros se dilatan, hay más tendencia a la aparición de manchas, las arrugas se hacen más profundas, la piel se vuelve más seca y tiene una menor capacidad de recuperación frente a las quemaduras solares. A ello hay que unir otros “souvenirs” como la pigmentación amarillenta alrededor de los dedos, la fragilidad capilar (pelo más áspero y quebradizo) y dientes amarillentos.

“Poca gente es consciente de los problemas estéticos que supone tanto el consumo de tabaco activo como el sufrimiento pasivo del humo. Todo el mundo sabe que fumar ocasiona importantes daños en los órganos internos, pero también es importante destacar los efectos perjudiciales del tabaquismo sobre el aspecto de la piel, el olor corporal, la circulación o la boca. Por otro lado, estudios realizados en pacientes que se sometieron a operaciones estéticas demostraron que las que seguían fumando tras la cirugía tenían una cicatrización más lenta y de peor calidad, ya que el humo afecta a la oxigenación de los tejidos, disminuyendo su capacidad de regeneración. De hecho, actualmente se recomienda phloretinel abandono del tabaco un mes antes de someterse a intervenciones de cirugía plástica o estética, para evitar problemas de cicatrización”, explica la doctora Petra Vega, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Estética. Por tanto, el primer paso “pro-rejuvenecimiento” es dejar de fumar, y para hacerlo lo mejor es pedir ayuda profesional, ya que varios estudios demuestran que una conversación de 2 a 5 minutos con un especialista incrementa las posibilidades de éxito. En este sentido, Pfizer ha desarrollado una página web, www.dejardefumarconayuda.es, en la que los fumadores pueden encontrar planes adaptados, consejos y direcciones útiles. Y para paliar los efectos del humo en la piel, la mejor opción son las nuevas formulaciones cosméticas específicamente diseñadas para combatir los efectos de los principales agentes contaminantes, entre ellos el tabaco.

Ojo al contorno
Según el estudio internacional The Changing Faces of Beauty, llevado a cabo por Allergan, las bolsas de ojos es la zona que más interesa mejorar a las mujeres de todo el mundo; en concreto, a 7 de cada 10 les preocupa esta parte y, en el caso de las españolas, un 26% ha considerado o consideraría seriamente mejorar, cambiar o tratar esta área para lograr el aspecto deseado. “A la mayoría de las mujeres les preocupa la zona de alrededor de los ojos. Hay que tener en cuenta que la principal meta es lucir un aspecto descansado y fresco, y las bolsas producen una imagen triste y cansada”, señala el doctor José Vicente Lajo, director del Centro Médico Estético Lajo Plaza, de Madrid.

La cosmética específica para esta zona se convierte por tanto en imprescindible. Hay opciones y texturas para todos los gustos, pero la clave es la constancia, utilizando estos productos todos los días, especialmente por la noche. Entre todas las sustancias recomendables para esta área facial destaca una: el ácido hialurónico, tanto en su formulación cosmética como formando parte de un tratamiento de medicina estética. “Cuando se trata el contorno de ojos con ácido hialurónico, la imagen del rostro muestra un aspecto luminoso y fresco. Es sorprendente el enorme impacto que tiene este tipo de tratamiento sobre la mirada”, afirma el doctor Lajo.
endocare

“Replantearse” el maquillaje
Tanto la elección de los productos de maquillaje como la forma de utilizarlos pueden añadir o restar años a nuestro aspecto. Los productos cosméticos no sólo sirven para dar color, resaltar rasgos o corregir defectos, sino que juegan un papel importante en asegurar el buen estado de la piel. “Se puede compaginar mantener una piel sana y maquillada al inmaculada-canterlamismo tiempo siempre que se sigan unas rutinas de cuidado básicas y se tenga muy en cuenta qué tipo de composiciones se aplican sobre la piel”, señala la farmacéutica Inmaculada Canterla, directora de Cosmeceutical Center, quien ofrece las principales claves para conseguir un maquillaje saludable:

·        Seleccionar productos con pigmentos minerales, que tengan ingredientes como el dióxido de titanio y el óxido de zinc, con propiedades antiinflamatorias. “Tienen un efectomaquillaje calmante en la piel, que ayuda a problemas como el acné o la rosácea. No obstruyen los poros y no agravan los brotes”.

·        Evitar colorantes sintéticos, conservantes y fragancias. “Ingredientes como el clorocreosol, formaldehído, níquel, parabenos o la mezcla de perfumes pueden provocar sensibilidad en la piel. También se debe prescindir de productos muy siliconados y con emulsionantes”.

·        Obligatorio, desmaquillarse cada noche. “No retirar el maquillaje, polución, sudor y secreciones de la piel por la noche es una “catástrofe dérmica”, ya que los poros se quedan obstruidos, sin poder respirar, lo que estimula la aparición de arrugas, brotes de acné, infecciones, etc”.

·        En tándem con el SPF. Es imprescindible utilizar maquillaje con filtro solar o aplicar el filtro solar antes del maquillaje. “Hay que buscar productos con amplio espectro UVA/UVB y libres de PABA y sustancias como cinamatos o benzofenonas”.

·        Hidratación, siempre. El filtro solar con color o maquillaje no puede ni debe sustituir a la crema hidratante. “La hidratante tiene como función humectar la piel, disminuir su pérdida de agua y otra serie de funciones para la piel, según los principios activos que contenga. En cambio, la función básica de los maquillajes o las BB Creams no es hidratar, tratar o nutrir la piel sino que simplemente tienen un efecto óptico”.

·        El toque final. “El maquillaje es un producto final, que debe aplicarse sobre un “lienzo”que es una piel sana, tratada y en perfecto estado de limpieza, hidratación, secreción, renovación celular, pigmentación, etc. Por ello, es básico que el tratamiento cosmético o cosmecéutico previo sea adecuado a cada tipo de piel y esté prescrito por un experto”.

Guerra a las manchas
Son sin duda el principal “chivato” de la edad en la piel y, también, de no haberse protegido adecuadamente frente al sol durante las vacaciones.  Aquí tienes las pautas postverano para combatirlas.

Tal y como explica Leonor Prieto, directora científica de La Roche-Posay, “los desórdenes pigmentarios son la principal causa del envejecimiento cutáneo, haciendo que la percepción de la edad de nuestra piel sea de hasta 10 años más”. Se sabe que la exposición al sol es el mejor “aliado” de estas alteraciones de la pigmentación para producir la aparición de manchas, pero hay otro factor del que cada vez se habla más y que se suma a ese tándem: la contaminación: “diariamente nos enfrentamos a distintos agentes contaminantes (el humo de los coches, el tabaco, las fábricas…) que generan radicales libres y penetran en la piel alterándola, causando manchas y un tono gris y pagado. A esto hay que unir que todos los días del año, incluso los nublados, nos exponemos a la radiación UVA, que penetran hasta el corazón de la dermis. Los radicales libres de esta exposición provocan un agravamiento del estrés oxidativo y daños en el corazón de la célula. Por tanto, hay que actuar de manera preventiva, a través de la protección solar, y reactiva, con tratamientos de choque que actúen sobre la formación de la pigmentación”, señala Prieto.

pigmentaclarRespecto a la rutina de cuidados adecuada para una piel con manchas, la experta señala que “diariamente hay que limpiar los agentes contaminantes que se depositan en la piel con productos específicos para pieles sensibles, que no alteren la barrera cutánea. Se recomienda la utilización a diario de cremas que contengan activos antioxidantes y despigmentantes, pero también con propiedades anti-adhesión, que eviten que las partículas contaminantes se peguen en la piel. Por la noche, se puede utilizar un serum y por la mañana, cremas que incluyan protección solar reforzada”.

Fotoprotección 365 días al año
El sol es junto al tabaco, el principal “ladrón” de la juventud cutánea, y cada poco tiempo se publica una nueva evidencia que lo corrobora. Así, en la 74ª edición de la reunión anual de la Academia Americana de Dermatología (AAD), se presentaron los resultados del estudio Multi-Decade, realizado por la firma Olay y dirigido por la doctora Alexa Kimball, profesora de Dermatología en la Universidad de Harvard, los cuales evidenciaron que las mujeres que se mantiene alejadas del sol y protegen su piel de los rayos ultravioleta podrían tener una piel con un aspecto de 20 años menos si se comparan con las epidermis dañadas por estas radiaciones. “Esta investigación demostró que los signos visibles del envejecimiento de la piel, así como las moléculas que influyen en este proceso, están directamente relacionadas con la exposición solar, y que las mujeres que evitan y se protegen de esta exposición tienen más posibilidades de pertenecer al grupo de las que aparentan menos edad de la que tienen”, explicó la autora de la investigación.

Otro de los datos arrojados por este estudio es que, contrariamente a la idea que se tenía hasta ahora, en el sentido de que el daño de la piel estaba relacionado con una exposición solar intensiva, como la que se produce una vez al año durante las vacaciones, la verdadera causa es la paulatina y progresiva exposición solar en nuestro día a día, de menor intensidad, pero continua, algo que se puede mitigar aplicando todos los días protección solar o usando una hidratante con amplio espectro de fotoprotección.
urban-fluid

Inyectables: toda la verdad
Como complemento a los cuidados cosméticos diarios antiedad cada vez es más habitual recurrir a las soluciones que la medicina estética ofrece para combatir los signos del paso del tiempo y retrasar su aparición.

Muchas de las sustancias en las que se basan estos tratamientos estéticos son las mismas que aporta la cosmética antiaging pero aplicadas de otra manera y en distinta composición y proporción. Respecto a las ventajas que aportan estas soluciones, la doctora Esther Ristori comenta que “los pacientes no sólo buscan una mejoría estética sino también tratamientos poco invasivos que les permitan continuar con su vida personal y laboral. Además, los tratamientos de infiltración se pueden personalizar, es decir, se crean inyecciones a la carta según el estado de la piel de cada persona. Por un lado, se elige la sustancia, desde el tradicional botox al ácido hialurónico, pasando por el plasma rico en plaquetas o incluso soluciones más sofisticadas como los hilos tensores. Y por otro, se complementa el viable con vitaminas, como retinol, colágeno y vitamina E, entre otras”. La doctora Ristori aclara que, aunque a todas estas soluciones que se infiltran en la epidermis se las conoce popularmente como mesoterapia, esta técnica consiste realmente en la aplicación de medicamentos en las capas superficiales de la piel mediante microinfiltraciones. “Dependiendo del objetivo del tratamiento, se utiliza un principio activo determinado; por ejemplo, si buscamos hidratación, usaremos una mesoterapia con ácido hialurónico puro. Sin embargo, si el objetivo es revitalizar y tonificar la piel, aportándole luminosidad, se emplean infiltraciones de ácido hialurónico con vitaminas”.

A cada problema su mesoterapia
Independientemente de las edades, de la zona a aplicar y del estado de la piel, la experta define cuál sería el “cóctel antiedad” estándar más efectivo para cada necesidad:

·        Para mantener la hidratación y regenerar el colágeno: mesoterapia de ácido hialurónico y vitaminas.

·        Para regenerar el colágeno y frenar la flacidez: plasma rico en plaquetas.

·        Para hidratar las pieles castigadas: mesoterapia facial con ácido hialurónico puro.

·        Para evitar que las líneas de expresión se hagan más profundas: infiltración de botox.

·         Para las arrugas marcadas y los casos de pérdida de volumen: infiltración de rellenos de ácido hialurónico o hidroxiapatita cálcica (micropartículas de calcio suspendidas en gel acuoso).





¿TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.