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Plan renove. piel y pelo en talleres.

Plan renove. piel y pelo en talleres.

¿Sabías que tu piel y tu
cabello también padecen su particular ?depre? postvacacional? Y es que ese aspecto inmejorable que la
mayoría lucimos a la vuelta del verano encubre estragos más o menos serios que
hay que apresurarse a reparar. ¡Manos a la obra!

Bajo ese moreno envidiable y esas mechas naturales que el sol ha
regalado este verano a nuestra cara y a nuestro cabello, se pueden esconder
daños que, si no paliamos en cuanto ponemos el pie en la ciudad, pueden llegar
a ser más o menos importantes y, en algunos casos, irreparables. Por suerte,
aplicar este plan reparador es algo que está al alcance de cualquiera y,
siguiendo los pasos adecuados, sus efectos se pueden observar en poco tiempo.

?Souvenirs?
de verano

?Tras unas vacaciones al aire libre, los efectos en la piel y en el
cabello se  hacen notar en mayor o menor
grado, dependiendo, eso sí, de los cuidados a los que nos hayamos sometido para
protegernos?, explica la dermatóloga Elvira Ródenas, presidenta de la Amecccmm (Asociación de Medicina Estética y Cirugía
Cosmética del Colegio de Médicos de Madrid) y directora del centro Estudio
Estético, de Madrid.

¿El culpable de estas ?pupas?? Pues las radiaciones solares. ?No hay que
olvidar que el sol deshidrata y produce muchos radicales libres: mientras que
los rayos UVA y los infrarrojos destruyen las fibras de colágeno, por lo que
aumentan la laxitud cutánea, los UV producen daños inmunológicos, alterando las
células encargadas de la defensa de la piel. Todo esto acelera el proceso de
envejecimiento y el daño inmunológico, favoreciendo la aparición de cáncer y
otras enfermedades cutáneas. Por todo esto, es importantísimo protegernos de la
manera adecuada con filtros solares, siempre de más de 30 de SPF, porque los de
índice menor  carecen de  filtros para infrarrojos, para UVA y para
parar el daño inmunológico?.

Pero el inefable Lorenzo tiene sus aliados. ?Si  nos hemos bañado en la piscina, hay que
añadir los efectos del cloro, que tiene una acción irritante y a veces
abrasiva, lo que, sumado a los efectos del sol, reseca la piel y aumenta más la
deshidratación?, señala la doctora.

Con este panorama, la imagen que nos devuelve el espejo a la vuelta de las
vacaciones puede ser, cuanto menos, desalentadora: envejecimiento cutáneo,
lesiones en la piel (verrugas seborreicas, arañas vasculares y, a veces,
lesiones precancerosas, como cambios en manchas y lunares), manchas,
deshidratación, laxitud de los tejidos… ?Y en el cabello los efectos son
parecidos ?comenta la experta-, ya que se decolora y se deshidrata, aunque lo
tiene más fácil que el rostro, pues se puede arreglar la situación con un buen
corte y, además, existe en el mercado una amplia gama de productos para
proteger e hidratar el cabello que incluyen factor de protección (al igual que
en la piel, cuanto más alto, mejor)?.

Las 6 claves de la ?rentrée?


  1. No bajes la guardia

La acción de los  rayos UVA, responsables en un 75% del
envejecimiento cutáneo, es muy potente durante todo el año y, además, pueden
penetrar incluso a través del cristal. De ahí que sea tan importante llevar
siempre protección solar durante el día. ?Se deben aplicar los productos
protectores siempre que salgamos al exterior?, comenta Ródenas.


  1. Pon la noche a tu favor


Mientras dormimos, las células
se reproducen y regeneran a una mayor velocidad, para compensar los daños a los
que han estado sometidas durante el día. Las horas de mayor actividad están
comprendidas entre la una y las cuatro de la madrugada, y es en este periodo
cuando la piel está más preparada para 
absorber y asimilar mejor los principios activos de las cremas. Por eso
es tan importante que durante la etapa de reparación no olvides aplicarte todas
las noches una crema nutritiva, para que así el fenómeno de reparación sea constante
las 24 horas.


  1. Productos: no vale cualquiera

?En el mercado hay muchos
cosméticos para proteger la piel de los efectos nocivos del sol y evitar que
los daños vayan a más, pero no olvidemos que los mejores no tienen precisamente
que ser los más caros, sino aquellos que cumplen los requisitos mínimos
necesarios para proteger la piel: SPF mínimo de 30, en textura crema, gel o polvos compactos, dependiendo del tipo de piel y de
las preferencias personales. Así, para la piel seca, las cremas son preferibles
a los geles?, afirma Elvira Ródenas. En cuanto a
dónde encontrar los mejores productos, la experta lo tiene claro: ?Sin duda,
los más recomendables son los de las firmas cosméticas que se venden en
farmacias, los de uso profesional en institutos de belleza y aquellos recetados
por el médico. Los que se venden en perfumerías y grandes superficies suelen
llevar pocos principios activos (tan necesarios en estos momentos), porque no
lo permite la legislación?.


  1. Licencia para abusar


Tu piel y tu pelo están en
?talleres?, así que es mejor pasarte que quedarte corta. ?Hay que aumentar los
gestos de hidratación y de nutrición a diario?, recomienda la dermatóloga.


  1. En las mejores manos

Cuando se trata de reparar de
estragos capilares y cutáneos, es recomendable ponerse en manos del
especialista. ?El tratamiento dependerá de la intensidad del daño. Hay que
acudir a la esteticista para limpiar, rehidratar y
nutrir la epidermis. También habría que visitar al médico estético, para
reparar los daños más específicos y estimular la producción de colágeno nuevo;
nutrir la dermis en profundidad y tratar las manchas y el fotoenvejecimiento.
Por último, se debe visitar al dermatólogo si observamos cualquier lesión en la
piel: irritaciones, cambios en los lunares o manchas, etc?, comenta Elvira
Ródenas.


  1. Evita ciertos tratamientos

La piel afectada por los
efectos del sol debe esperar a estar totalmente recuperada antes de acudir a
ciertos tratamientos cosméticos. ?Están desaconsejados todo tipo de peelings, así como los tratamientos con láser. En cuanto a
los productos cosméticos que contienen AHA,s,
si están controlados por un profesional y se siguen unas instrucciones, se
pueden utilizar, aunque su concentración en ácidos será más baja que la
utilizada en cualquier otro momento del año?, explica la doctora.

A GRANDES MALES…

De entre todos los estragos que el sol y el buen tiempo producen en
nuestra piel, tres son los más característicos y, afortunadamente, los más
fáciles de reparar:

  1. Sequedad cutánea.

-La causa: La piel seca, tirante e incluso descamada aparece cuando el sol u
otros factores alteran la epidermis. Con una configuración similar a la de los
ladrillos y el cemento de una pared, la piel normalmente actúa como una barrera
para retener agua y evitar que penetren sustancias extrañas. Pero, con el paso
del tiempo, esta barrera puede desarrollar grietas microscópicas a través de
las cuales se escapa la hidratación. La exposición prolongada al sol y otros
factores medioambientales pueden acelerar el proceso.

-Gestos diarios: Utiliza una crema limpiadora suave que no agreda la piel y evita los tónicos astringentes, que pueden
resecarla aún más. Como el sol inhibe la formación de los hidratantes naturales
de la piel, es fundamental utilizar una hidratante con protección.

-Cura intensiva en casa: Las hidratantes están diseñadas para reforzar
la barrera de la piel. No vale cualquiera, sino que hay que elegir una basada
en el nivel de sequedad. Las que tienen un contenido más elevado de aceites son
las más adecuadas para los tipos de piel más seca.

 

  1. Pecas y manchas cutáneas

-La causa: Las pecas aparecen cuando las células que producen la melanina se sobreestresan. Las llamadas ?manchas de edad? son más
grandes, tienen una forma más irregular que las pecas y se producen cuando la exposición
continua al sol hace que estas células se multipliquen

-Gestos diarios: Evitar toda exposición al sol (no te olvides que, en
septiembre, el astro rey también hace de las suyas), y utiliza siempre una
hidratante con un factor de protección elevado.

-Cura intensiva en casa: Las pecas se desvanecerán si te mantienes
alejada del sol, pero recuerda que, si eres propensa a ellas, volverán a tu
piel en cuanto te expongas, aunque sea una sola vez, sin protección. Además del
SPF, las manchas de edad necesitan un tratamiento como la hidroquinona (HQ),
que inhibe la formación de melanina. Eso sí: un producto de estas
características debe ser recetado por un dermatólogo y sólo se vende en
farmacias. Y no desesperes: pueden pasar hasta dos años antes de que notes una
aclaración considerable de la mancha.

  1. Líneas finas de expresión

-La causa: En su mayoría, están producidas por la exposición al sol, aunque el
movimiento repetido de los músculos faciales también tiene mucho que ver.

-Gestos diarios: Utiliza protección solar para combatir el asalto de
los ultravioleta, lo que prevendrá un daño mayor y permitirá que la piel se
recupere a sí misma. Según han confirmado los expertos, solo con usar
protección solar, incluso la piel más dañada o aquella que aparenta 10 años más
de los que realmente tiene puede dar marcha atrás en el reloj biológico y
reflejar su edad verdadera… o menos.

-Cura intensiva en casa: conviene exfoliarse regularmente con un
producto no agresivo, lo que acelerará el ciclo normal de reproducción celular,
haciendo que la textura de la piel parezca más uniforme. Las  hidratantes que retienen agua en la epidermis
hacen que el ?look? de la piel resulte más suave y
fresco temporalmente.

DOS ZONAS ?CATASTRÓFICAS?

Si los estragos del sol en la piel son considerables… ¡qué decir del
contorno de ojos y los labios, en los que las glándulas sebáceas son, más que
escasas, casi inexistentes!

-Alrededor de los ojos se produce la aparición o acentuación de las
líneas de expresión (las temidas patas
de gallo
), lo que exige una hidratación continua, mañana y noche, con
alguno de los productos específicos para esta zona, los cuales deben ser
oftalmológicamente probados y, a ser posible, en textura gel.
Para disimularlas, puedes hacer una pequeña ?trampa? recurriendo al maquillaje:
difumina cuidadosamente una pequeña cantidad de polvos de sol por la zona con
la ayuda de una brocha pequeña.

-En cuanto a los labios,
además de volver a casa con antiestéticas pupas y reventones por no haberlos
protegido adecuadamente de la acción del sol y el viento, pueden traerse de
recuerdo unos surcos y arrugas superficiales absolutamente incompatibles con el
más glamouroso de los ?rouges?
labiales. Para repararlos, utiliza un exfoliante labial (siempre y cuando no
tengas pupas ni heriditas) y aplica dos veces al día un producto que hidrate,
proteja y reafirme el contorno.

PLAN ?EXPRÉS? DE REPARACIÓN

El principal objetivo
cosmético ahora tiene que ser devolver al rostro el tono y la elasticidad
natural y al cabello el brillo y el buen aspecto perdidos. Para lograrlo, hay
que seguir una doble consigna: suavidad y productos adaptados a esta situación
?especial?:

-PASO 1: LIMPIEZA. En el caso del
rostro, antes de la limpieza hay que realizar una pulverización con agua tibia
perfumada con un aceite esencial o esencia aromática adaptados a cada tipo de
piel. Se deja secar sin ningún tipo de fricción. Para eliminar los restos de
maquillaje, utiliza una toallita o esponjita mojada con agua limpia a la que
habrás añadido un poco de producto limpiador. Aplica dando ligeras presiones
sobre todo el rostro, evitando frotar. Es muy importante no restregar o estirar
la piel para no perjudicarla aún más.

Respecto al cabello, hay que
buscar un champú lo más suave posible. En caso de que se lleve tinte o
permanente, sería aconsejable recurrir a productos específicamente adaptados.
La clave es buscar la hidratación a toda costa con ingredientes naturales como
la avena.

PASO 2: HIDRATACIÓN.
El sol reduce la producción de la grasa natural segregada por las glándulas
sebáceas, por lo que la piel se muestra incapaz de mantenerse completamente
hidratada. Precisamente, la función de las hidratantes cosméticas es ayudar al
estrato córneo a recuperar su función impermeabilizadora.
Hay que elegir un producto adaptado a nuestro tipo de piel y, en el caso de la
hidratante de día, es imprescindible que contenga SPF. A la hora de aplicarla,
hay que seguir las mismas pautas de suavidad que en el paso de la limpieza.

El plus de hidratación para el
cabello viene de la mano de un producto, el acondicionador, que supone una
inyección de activos hidratantes y reparadores. De textura ligera, se aplica
inmediatamente después del champú, repartiéndose uniformemente. Se puede añadir
un extra de producto en las puntas, que están mucho más secas que el resto del
cabello. Hay que dejarlo actuar durante aproximadamente un minuto y después
aclarar abundantemente.

-PASO 3: NUTRICIÓN. Es el paso
realmente reparador, ya que es en el que la piel recibe esa dosis extra de
hidratación que lleva pidiendo a gritos desde el chiringuito playero. La
fórmula más rápida y eficaz para conseguirlo es la aplicación de mascarillas
hidratantes y nutritivas. Al estar la epidermis muy sensibilizada, lo mejor es
optar por una textura en gel que contenga ingredientes
calmantes como aloe vera y camomila, para reducir así la inflamación y las rojeces. En caso de las pieles maduras o aquellas en las
que la sequedad y el deterioro solar sean extremos, se recomiendan las texturas
en crema, para acelerar así la hidratación de las células de la epidermis. Las
mascarillas deben aplicarse uniformemente por todo el rostro, evitando la zona
de los ojos y dejándola actuar el tiempo indicado. Generalmente, precisan un
tiempo de exposición de 10-15 minutos, aunque hay versiones exprés que se
retiran al cabo de 3-5 minutos. Para aumentar la eficacia del producto, se
puede cubrir el rostro con una toalla pequeña de algodón mojada en agua
caliente. Se retira eliminando el exceso con un ?tissue?.
Si notas que la piel ha quedado excesivamente grasa, puedes pulverizar con un
poco de agua tibia o, mejor aún, un spray de agua termal y retirar de nuevo el
exceso.

La mascarilla también es el
producto empleado para asegurar la nutrición del cabello. Se aplica después del
champú y el acondicionador y aquí sí que no hay límite: cuanto más tiempo
permanezca actuando en el cabello (especialmente en zonas como las puntas),
mejor que mejor, ya que es la forma de que se repare la cutícula, absolutamente
descamada por efecto de los rayos solares. Para potenciar su efecto, puedes
aplicar calor local cubriendo el cabello mientras actúa la mascarilla con un
gorro de los de ducha o, en su defecto, con una bolsa de plástico. Después,
enjuaga bien con agua caliente y da un último toque con agua fría, para
conseguir aumentar el brillo.

REPARACIÓN… ¿DEFINITIVA? (Apoyo 1)

La pregunta es: ¿cuándo volveremos a lucir una piel y un cabello sanos?
?La reparación de la deshidratación y el desecamiento se podría conseguir en un
mes si acudimos a un profesional que nos diga cómo hacerlo, nos recomiende
tratamientos de rehidratación y nutrición en la consulta o en cabina de
estética, y nos asesore sobre qué productos específicos podemos emplear en
casa?, explica la dermatóloga.

Pero, ¿estos estragos desaparecen totalmente? La doctora Ródenas nos lo
aclara: ?Hay que tener en cuenta que los daños producidos en las células
inmunológicas son irreversibles, y las fibras de colágeno destruidas no se
recuperan, por lo que tendremos que inducir la formación de otras nuevas
mediante tratamientos médicos de estimulación (con productos tópicos tipo peeling médicos o infiltración de productos)?.

PROLONGAR EL BRONCEADO SIN
DEJARSE LA PIEL (Apoyo 2)

Sí, es cierto: todos nos vemos favorecidos cuando estamos más o menos
morenos y, de hecho, no hay que renunciar radicalmente al bronce. Es más, es
posible prolongar ese tono dorado durante más tiempo de una forma saludable y
sin que nuestra piel resulte más dañada de lo que ya está. La exfoliación,
siempre que se realice con un producto suave, permite eliminar las células
?chamuscadas? dando paso a otras que están debajo y que, además, son las que
lucen un moreno ?sano?. La experta nos da otras claves para prolongar el
bronceado: ?Tomar vitaminas (especialmente betacarotenos),
tanto antes de la exposición al sol (incluso un mes antes) como después;
proteger siempre con filtros solares altos ya que así, aunque se tarda más en
conseguir el bronceado, éste dura mucho más.

Y, sobre todo, hidratar mucho la piel cada día. Cuanto más hidratada
esté (por dentro y por fuera), más durará el color?.



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