Pon sus ojos a salvo.

¿Tiene tu hijo gafas? Si así es,
piensa que si sus cristales no cuentan con protección frente a los rayos UV,
podrían generarse daños en su retina, y en un futuro, graves problemas oculares
como cataratas o Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE). Este dato es
grave por cuanto que sólo el 35 % de los padres de niños con gafas afirma
conocer que las lentes de sus hijos tienen protección frente a los rayos UV. Es
curioso que uno de los cinco sentidos más preciados por el hombre, la visión,
se tenga en tan poca consideración a la hora de tomar el sol. La causa, sin
duda, es el gran desconocimiento que existe sobre el tema, ya que una encuesta
realizada por Transitions Optical
ha revelado que sólo el 6 % de las personas sabía que la exposición solar podía
asociarse con enfermedades oculares, mientras que el 79 % sí sabía del peligro
potencial para la piel. Proteger a tu hijo con lentes protectoras frente a los
rayos UVA y UVB, de color variable y perfectamente adaptables a los cambios de
luz, evitar el sol en el momento en que los rayos están más perpendiculares (de
11 a 16 horas), y extremar los cuidados en zonas de latitud sur y en áreas
geográficas de mayor altitud son tres recomendaciones básicas para proteger los
ojos de tu hijo. Y recuerda que el agua y la arena tienen un alto poder
reflectante de los rayos UV.



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