Prepara tu equipaje.

El verano ha llegado? y esto es lo que nos han aconsejado?

Para el mareo

Si quieres combatir la llamada cinetosis del viajero, o lo que es lo mismo, los mareos que suelen acompañar nuestros viajes en avión, tren, barco o coche, no hay nada como seguir algunos consejos preventivos.

  • El problema:

Si la cinetosis responde a un desorden informativo provocado por el movimiento en los órganos que regulan el equilibrio (la vista, el oído interno o laberinto y los receptores de posición de los músculos del cuello), la solución pasa por poner orden en el caos o simplemente, adormeciendo nuestra percepción. Pero, ¿cómo?:

  • El remedio:

Entre los consejos preventivos para los mareos asociados a los viajes, se incluye el tener siempre a mano un chicle, pastilla o comprimido diseñados para tal efecto. Pero no olvides que todos estos medicamentos provocan somnolencia, por lo que debe evitarse el consumo de alcohol así como su uso en conductores. Tomando preventivamente un fármaco encargado de deprimir o disminuir la reactividad del laberinto y ajustando la dosis a la edad: entre los principios activos de estos fármacos están la cinarizina, el dimenhidrinato (biodramina), o la tietilperazina, aunque éste último no se recomienda en los niños. Si las náuseas son muy prominentes puede añadirse a la prevención o al tratamiento cleboprida o metoclopramida. Todos ellos pueden adquirirse en farmacia con ayuda del farmacéutico, aunque en algunos casos conviene que los recete el especialista.

Para la diarrea y la deshidratación

  • El problema:

Las diarreas del verano tienen su origen fundamentalmente en lo que se conoce como toxiinfecciones alimentarias, o lo que es lo mismo, infecciones provocadas por alimentos en mal estado, normalmente producidas por descomposiciones debidas a la acción del calor. Las diarreas se caracterizan por la evacuación frecuente de heces acuosas, sin formar, lo que provoca una escasa absorción de agua y elementos nutrientes. Puede ser crónica (si dura mucho tiempo) o aguda (si dura uno o dos días), e ir o no acompañada de dolor, debilidad, náuseas, vómitos, espasmos abdominales (retortijones), fiebre o pérdida de apetito. Dado que en sí misma no es una enfermedad sino un síntoma, (ya sea de una toxiinfección alimentaria, del cambio de agua, del consumo de medicamentos, de alguna enfermedad crónica o incluso del estrés emocional), habrá que tratarla como tal e intentar atajarla cuanto antes, sobre todo por el peligro de deshidratación que conlleva, especialmente en poblaciones de alto riesgo como ancianos y niños.

  • El remedio:

Lo primero es reponer urgentemente los líquidos y electrolitos que se pierden con las heces frecuentes. Y cómo: tomando caldos, zumos, refrescos, té, etc., e incorporando comidas de fácil digestión, escasas y frecuentes, hasta volver a la dieta normal. Resultan muy favorables las bebidas sueroradas y las soluciones salinas disueltas en agua. Sobre todo en niños, ancianos y personas inmunodeprimidas, lo importante es tomar pequeñas cantidades pero muy frecuentemente (cada diez minutos), hasta que el estómago se vaya acostumbrando.

En cuanto a los medicamentos antidiarreicos resultan de gran ayuda para la reposición de líquidos y electrolitos. Entre ellos, las sales de rehidratación oral han sido recomendadas por la Organización Mundial de la Salud en varias ocasiones por su efectividad manifiesta en numerosos países.

Para el estreñimiento

  • El problema:

Personas que normalmente no sufren este trastorno, pueden tener algún que otro encuentro desagradable con él en el momento en que viajan a otro país o simplemente viajan a otra provincia. Cuál es la causa. El cambio: cambio de escenario, cambio de hábitos culinarios, estrés, cambio de horarios… No hay que olvidar que nuestro cuerpo funciona a base de ritmos biológicos y que cuando éstos se alteran por cualquier motivo, el primero en notarlo es nuestro organismo, y por supuesto, nuestro aparato digestivo. Con el estreñimiento la evacuación de las heces es infrecuente o difícil a causa de su lento movimiento por el intestino grueso, convirtiéndolas en heces duras y secas.

  • El remedio:

Por lo tanto, ¿qué hacer ante tamaño problema? Nuestro consejo es que te lo tomes con filosofía, que intentes comer más fibra de lo normal, y que en caso de necesidad recurras a algún que otro laxante, siempre siguiendo las indicaciones del farmacéutico, que te ayudará a distinguir entre los productores de volumen, los laxantes salinos, los laxantes estimulantes, los laxantes lubricantes y los suavizantes fecales.

Pero no olvides que por ti mismo puedes ayudar a acabar con el problema, haciendo trabajar al intestino, consumiendo más fibra, bebiendo más cantidad de agua, masticando bien los alimentos, haciendo ejercicio moderado, no abusando de la leche y sus derivados ni de las harinas refinadas y marcándote una rutina y un horario fijo a la hora de ir al baño.

Para las picaduras de insectos

  • El problema:

En las reacciones alérgico-inflamatorias que siguen a una picadura de insecto, ya sea mosquito, abeja, avispa, (incluso medusas) o cualquier otro simpático bichito, tiene un papel fundamental la llamada histamina y otras sustancias liberadas por las células del sistema inmunitario que participan en la respuesta inflamatoria. La histamina, al estimular las terminaciones nerviosas de la piel, produce picor, rubor, eritema o inflamación de la piel, edema o acumulación de líquido y dolor local.

  • El remedio:

Para evitar que te piquen, no hay nada como protegerse bien con un buen repelente de insectos, de aplicación variada en barra o aerosoles y que te resultarán de gran comodidad. Ahora bien, si te pican porque te hayas olvidado de aplicarte el repelente, en primer lugar puedes optar por aplicarte una emulsión calmante de textura agradable, que además de refrescarte, hará que los picores y las molestias se atenúen. Y en segundo lugar puedes tomar un antihistamínico, además de poner en práctica una serie de medidas como aplicarte hielo para reducir la inflamación, agua con limón, vinagre o amoníaco, pero nunca barro. Pero, ¿qué es exactamente un antihistamínico?? Los fármacos antihistamínicos H1 se encargan de reducir la liberación de histamina en los procesos inflamatorios, limitando el estímulo de los receptores nerviosos. Pero ojo, algunos tienen un efecto sedante, como ocurre con los H1 de segunda y tercera generación, pertenecientes al grupo de las piperidinas.

Para curar heridas

  • El problema:

Una herida puede considerarse tal cuando la piel se rompe, lo que permite la invasión de gérmenes facilitando la infección. Se pueden clasificar en heridas profundas (complejas), de tratamiento profesional, y heridas simples o superficiales (leves), que afectan a las capas más externas de la piel y a cuya cura nos referimos a continuación.

  • El remedio:

Primero lávate bien las manos y desinféctalas antes de manipular una herida. A continuación, valora si la herida es lo suficientemente grave para tratarla personalmente o si más bien debes dirigirte a un servicio de urgencias para ser atendido por personal sanitario. Si puedes curarla tú, es fundamental contar con un antiséptico o desinfectante del tipo clorhexidina, povidona iodada o mercurocromo, limpiando la herida de dentro hacia fuera con un apósito. Entre los antisépticos resultan muy cómodos los transparentes, aunque los de color resultan igualmente eficaces. Pero además, deben reunir una serie de requisitos, entre los que se cuentan el que no se degrade ni pierda efectividad en presencia de materia orgánica como pus, sangre o piel, que actúe contra todo tipo de gérmenes y de manera rápida y que no se absorba a nivel interno, además de que no sea tóxico ni produzca ningún tipo de alergias ni reacciones cutáneas.

El antiséptico ideal sirve para curar cualquier tipo de heridas, ya sean arañazos, cortes, rasguños, heridas punzantes, rozaduras y rascaduras en las que se ha levantado la piel, e incluso quemaduras leves.

Para tomar el sol

  • El problema:

Por mucho que se empeñen en lo malo que es tomar el sol horas y horas, casi nadie deja de tumbarse bajo el “gran astro” en aras de conseguir un poquito de bronceado. Por eso, es fundamental protegerse adecuadamente con una crema que cuente con un filtro de protección solar (FPS) lo suficientemente potente, sobre todo en aquellas pieles más sensibles.

  • El remedio:

El FPS ideal es aquel que combina filtros físicos o inorgánicos (que reflejan las radiaciones UV) y químicos u orgánicos (que absorben la radiaciones UV), ofreciendo así una cobertura más amplia del espectro solar. Los expertos defienden que el uso de un FPS de 15-20 es suficiente para proteger a la mayoría de la población de los efectos negativos del sol. Pero además de contar con este índice mínimo de protección, fíjate bien en que sea un FPS que no produzca sensibilización, irritación local o alergias y que no sea tóxico, para lo que tu farmacéutico te será de gran ayuda. Tampoco conviene que se descomponga por acción del agua o el sudor, ni que se trate de un producto volátil. Además de que sea fotoestable (que no se descomponga por acción del sol) y cronoestable (que no se descomponga al cabo del tiempo), lo ideal es que además hidrate la piel y contenga antioxidantes que eviten el envejecimiento prematuro de la piel. Los filtros de protección solar que incorporan en su fórmula vitamina C, poseen un papel antioxidante que los expertos no han dudado en resaltar, al ser neutralizadora de radicales libres, nocivos para las células de la piel. Además, la vitamina C actúa sobre el organismo como cofactor imprescindible en la síntesis de enzimas, hormonas y matriz extracelular, interviene en el metabolismo de algunos medicamentos, favorece la absorción del hierro y modula el sistema inmune, además de tener una alta capacidad antioxidante.

Para las quemaduras solares

  • El problema:

Uno de los riesgos de tomar el sol sin protección es la aparición de quemaduras, es decir, de inflamaciones de la piel causadas por una exposición excesiva a los rayos UVA y UVB del sol y directamente responsables del envejecimiento prematuro de la piel y de su deshidratación. Mientras que en los casos leves, las quemaduras se manifiestan con enrojecimiento de la piel, en los casos más graves pueden salir ampollas y llegar a producir incluso cefaleas, mareos, fiebre, vómitos e incluso shock. Es lo que se conoce como una insolación.

  • El remedio:

A grandes males, grandes remedios. Si no nos haces caso y no te proteges adecuadamente, es muy probable que te quemes, asentando las bases para que tu piel se vaya estropeando y lo que es peor aún, para que en un futuro puedas desarrollar un melanoma.

En caso de que se produzca una quemadura, lo primero es evaluar su grado, ya que si es muy grave conviene ser asistido por un profesional. En los casos leves lo más importante es enfriar la zona quemada con agua. Para evitar infecciones puede tratarse con un antiséptico. Para aliviar el dolor es muy eficaz aplicar sobre la zona compresas de agua fría o una bolsa con hielo picado. A continuación conviene untar una crema o loción no perfumada que sea específica para quemaduras solares. Y por supuesto, no exponerse al sol durante unos días.

Para las piernas

  • El problema:

Puede ocurrir que una larga caminata o el uso de calzado inadecuado te provoque pesadez o cansancio de piernas, o agrave el dolor que pueden producirte las varices. Ello se debe a una distensión en las venas de las piernas, lo que dificulta el recorrido de vuelta de la sangre al corazón. El embarazo o el uso de anticonceptivos orales también te hace proclive a este trastorno.

  • El remedio:

Si te ocurre esto, intenta poner las piernas en alto y utiliza medias especiales para varices y piernas cansadas, que además te proporcionarán un masaje relajante. En las farmacias puedes encontrar extractos de plantas en forma de comprimidos que aliviarán esos síntomas de alteraciones funcionales leves en las venas de las piernas como dolores y sensación de pesadez. Y si tienes celulitis y quieres combatirla para lucir un cuerpo perfecto en bikini y bañador, en la farmacia también existen cremas que mejorarán el aspecto de piel de naranja de tus piernas facilitando el drenaje linfático y liberando las grasas y las toxinas acumuladas.

Para el decaimiento

  • El problema:

Muchas veces, hasta que el cuerpo no se acostumbra a la nueva y buena vida que traen las vacaciones, pueden pasar unos días y a veces incluso una semana. Sin contar con que el estrés de los últimos días antes de las vacaciones puede dar paso a un agotamiento y un decaimiento pasajeros.

  • El remedio:

Si ya tomabas un complejo multivitamínico, no lo dejes aunque hayas comenzado tus vacaciones. Son muy útiles tanto para períodos de intensa actividad y estrés como para los días que le siguen a continuación. Y si no lo tomabas, es un buen momento para empezar a tomarlo. Las vitaminas tienen la facultad de poner en tu vida ese ánimo y energía que necesitabas. Te ayudarán a disfrutar cada minuto de tu retiro vacacional desde el primer día.

Para tener los pies siempre a punto

  • El problema:

Si vas a la montaña y eres amante del senderismo o de deportes de altura, tus pies tienen que estar muy bien cuidados si no quieres que te jueguen una mala pasada.

  • El remedio:

Para prevenir posibles ampollas que te hagan desistir de tu empeño, prueba con sprays antiampollas, que además de prevenir, atenuará el dolor de la que ya te haya podido salir. Tienen un efecto refrescante y calmante y son impermeables al sudor y al agua. Y por supuesto, cuando vuelvas de tu deporte favorito, relaja y tonifica las plantas y tobillos de los pies con algún pulverizador o con una solución disuelta en agua. Ella sola se encargará de proporcionar una grata sensación de bienestar a tus pies y de mantenerlos en plena forma. Y muy importante, para el mal olor prueba con un antitranspirante-desodorante, que te ayudará a mantener el pie fresco.

Si eres usuario de sandalias, tener los pies bien cuidados e hidratados durante todo el año, pero especialmente en verano es fundamental, con idea de prevenir posibles grietas en los talones, así como callosidades y durezas. También para ello existen muchas cremas hidratantes que podrás encontrar en la farmacia.

Respecto a los hongos, de fácil transmisión en esta época por la mayor asistencia a piscinas y vestuarios, además de contemplar una serie de medidas higiénicas como el uso individual de toallas o sandalias en las duchas, el cambio diario de calcetines, y por supuesto, el mantenimiento de una adecuada higiene de los pies, para lo que también puedes utilizar antitranspirantes locales que controlen la excesiva sudoración y creen un clima proclive a la aparición de hongos.

Para dolores ocasionales

  • El problema:

Aunque estés de vacaciones, nadie está libre de que aparezca algún que otro dolor ocasional que te arruine el día o la noche, como por ejemplo un dolor de cabeza, de muelas o un dolor de tipo muscular o articular.

  • El remedio:

Para combatir estos dolores de cabeza o dentales leves o moderados e incluso para los casos de fiebre, no olvides meter en tu equipaje algún analgésico del tipo paracetamol.

Para los dolores articulares o musculares que se pueden derivar de algún esfuerzo brusco o de algún golpe, contractura o contusión, o incluso lumbago, lo ideal es el ibuprofeno en forma de pomada o gel.

Para la higiene

En este apartado no hay que olvidar tus hábitos: la pasta dental que uses normalmente, el champú, el suavizante, el gel, tu cepillo de dientes? Veamos qué características convienen a cada uno de ellos y si los de tu uso diario no cumple con estos requisitos, no dudes en cambiar:

  • Para el pelo:
  • lo primero es ver si tienes caspa. De ser así es imprescindible que comiences a usar un champú anticaspa y antiseborreico. Pero además, para la alopecia existen champús que además, mantienen el vigor de tu pelo y la firmeza en la raíz, evitando posibles caídas.

La presencia de aceites esenciales y de extractos vegetales en su composición, así como los champús multivitaminados darán a tu pelo el brillo y la suavidad necesarias para triunfar en tus noches de verano.

  • Para los dientes:
  • utiliza siempre una pasta rica en flúor, mineral encargado de prevenir posibles caries. Para combatir la hipersensibilidad dental y el sangrado de las encías (problema que puede deberse a una piorrea), utiliza una pasta que refuerce el esmalte dental y proporcione salud a tus encías. Ten en cuenta que es época de comer helados y bebidas frías? Y si quieres lucir una bonita y blanca sonrisa, pide en tu farmacia alguna que contenga en su fórmula un efecto blanqueador, pero huye de las que se pueden adquirir en droguerías, ya que pueden dañar al esmalte dental y son desaconsejadas por los odontólogos.

En cuanto al cepillo, elige uno de cerdas con una dureza media, ya que unas demasiado fuertes pueden dañar el esmalte y unas demasiado blandas pueden no arrastrar los restos de comida de los espacios interdentales. Por ello, escoge aquellos especialmente diseñados para eliminar la placa bacteriana dental, con filamentos de tynex suaves y flexibles y que tengan terminación fusiforme para alcanzar las áreas más recónditas. En cuanto a los colutorios, su uso te ayudará a eliminar posibles gérmenes y a tratar y prevenir cualquier afección bucal, así como gingivitis, periodontitis y formación de placa bacteriana.

  • Para el cuerpo:
  • elige geles que no dañen la piel y que la hidraten en profundidad. Los geles con extractos de avena resultan muy adecuados y respetan el pH de nuestra piel.

  • Para las zonas más íntimas:
  • si eres mujer, no olvides utilizar un jabón específico para las zonas más íntimas que respete su pH ácido, a fin de prevenir hongos o micosis, infecciones provocadas por parásitos, vaginosis bacterianas o cualquier otro tipo de infección. Y procura utilizar siempre ropa interior de algodón, evitando el uso de compresas de plástico y no compartiendo ropa interior ni toallas.



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