Prevenir y curar la conjuntivitis.

Publicado por el 01/09/2002

La conjuntivitis se manifiesta por el enrojecimiento y la inflamación del tejido conjuntivo. Puede deberse a una alergia o contaminación medioambiental (a causa del humo?), o a la presencia de un virus o una bacteria, en cuyo caso se trataría de una infección que, de ser bacteriana y revestir riesgos, habría que tratarse con algún colirio antibiótico. El primer síntoma que nos habla de una conjuntivitis es el brote continuo de legañas y la consistencia pegajosa y sucia de los párpados. Considerada como la afección más frecuente de entre las que suelen afectar a los ojos, puede llegar a ser peligrosa si no se trata a tiempo, y muy raramente afecta a un único ojo. Por eso, conviene detectarla cuanto antes y observar una rigurosa higiene ocular, intentando evitar en lo posible el contacto con las manos y con cualquier objeto que pueda agravar la inflamación. No hay que olvidar que el contagio puede producirse por el simple roce de la ropa de cama o por el contacto con las toallas de baño, por lo que lo mejor a la hora de secar el ojo es utilizar gasas esterilizadas independientes para cada ojo, y limpiar siempre desde el lagrimal hacia fuera. En ningún caso conviene mantener el ojo tapado, sino más bien al contrario, para que transpire y las secreciones no se acumulen en él. Tampoco se recomienda el uso de maquillaje ni de cremas hidratantes.