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PROTECTORES SOLARES, lo que hay que saber

PROTECTORES SOLARES, lo que hay que saber


PROTECTORES SOLARES, lo que hay que saber



 



 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentos


Todas las investigaciones realizadas al respecto lo han dejado claro: hoy por hoy, la única forma de protegernos de forma eficaz frente a los efectos negativos del sol es elegir el producto solar más adecuado al tipo de pie y utilizarlo correctamente, dos premisas que, sin embargo, no se cumplen en todos los casos.

 

El perfume, la textura, el tamaño… Son muchos los factores que hacen que nos decantemos por un producto solar u otro. Sin embargo, en aras de un mayor confort, muchas veces perdemos de vista cuál es el verdadero objetivo de este tipo de cosméticos: protegernos de los efectos -cada vez más nocivos, a tenor de los últimos datos- de las radiaciones solares. Por eso es tan importante tener claro tanto sus peculiaridades como el “manual de uso”.

 


A ¿Cómo nos protegen los filtros solares que incluyen estos productos?

La cantidad de radiación que llega a la piel suele superar la capacidad defensiva de la misma, de ahí que se necesite un plus de protección, que es precisamente lo que nos proporcionan los filtros solares. Estos deben de cumplir tres condiciones básicas:

  • Seguridad. Debe ser atóxico, no comedogénico ni alergizante y con una buena estabilidad frente a los agentes externos, la luz, el calor, el pH cutáneo y del preparado, etc.
  • Eficacia. Esto es, que tenga un coeficiente de absorción activo en las zonas más propensas a las quemaduras y/o del espectro solar.
  • Versatilidad. Ha de ser cosméticamente aceptable; no manchar y permitir su formulación en diferentes tipos de excipientes.

 


B ¿Qué es exactamente el FPS?

El Factor de Protección Solar (FPS) indica el tiempo que se puede permanecer al sol sin riesgo de quemadura. Cuanto mayor sea el FPS, más alta será la protección frente al sol. De forma orientativa, este es el tiempo durante el cual ofrece protección el FPS: sin protección, el tiempo de exposición sin riesgo es de 10 minutos; un factor de protección 8 asegura una hora y 20 minutos de exposición sin riesgo; un FPS 15 supone un tiempo de exposición sin riesgo de 2 horas y 30 minutos; el factor de protección 25 permite un tiempo de exposición sin riesgo de 4 horas; en cuanto a la protección extrema, asegura más de 5 horas de exposición solar sin riesgo.


 


C ¿Qué datos deben aportar las etiquetas de los productos solares?

El FPS debe estar indicado de forma clara. Respecto a esto, hay que tener en cuenta que se han empleado distintos métodos de determinación del filtro. En Europa, a instancias de una recomendación de la UE al respecto, se ha establecido un método estándar, el de COLIPA, en el que, además de los parámetros comunes a todos los métodos para evaluar el FPS (la dosis mínima de radiación ultravioleta necesaria para generar el primer enrojecimiento perceptible en la piel), contempla otros tan importantes como la cantidad de producto aplicado; el método y la técnica de aplicación o la definición de la fuente de luz. Además, en la etiqueta debe aparecer información sobre la protección que ofrece el producto frente a otro tipo de radiaciones, como la UVA y la IR (infrarrojos).

 



D ¿Cómo se puede saber qué nivel de protección ofrece cada FPS?

Tal y como se recoge en las Recomendaciones de la Comisión Europea, la eficacia de los protectores solares debe figurar en el estuche mediante cuatro categorías de protección, según los siguientes parámetros:

-Protección baja: FPS 6-8-10

-Protección media: FPS 30-50

-Protección alta: FPS 30-50

-Protección muy alta: FPS 50 +



 



E ¿Cuál sería el protector solar “ideal”?

Los expertos de la Academia Española de Dermatología explican que  las características que hay que tener en cuenta a la hora de elegir un protector solar son las que se refieren a tres tipos de protección concretas:

1. Protección solar de amplio espectro UVB-UVA: debe proteger frente a ambos tipos de radiaciones, que son las causantes de quemaduras (UVB), de fotoenvejecimiento (UVA) y de inducción al cáncer de piel (tanto las UVB como las UVA).

2.
Protección frente a los radicales libres: se consigue mediante la inclusión de ingredientes anti-radicales, como las vitamina E y C o precursores de las mismas.

3.
Fotosensibilidad: los filtros solares químicos de su composición no deben perder efectividad con la acción de los rayos solares.

 



F ¿Cómo hay que aplicar el producto para que sea efectivo?

  • Aplicar el fotoprotector siempre en casa, sobre la piel limpia y seca, 30 minutos antes de tomar el sol y repetir la aplicación del producto cada 3-4 horas.
  • Aplicar una cantidad de producto lo suficientemente generosa para asegurar la protección de la piel, sin olvidar zonas como la nuca, las ingles y las orejas. Tampoco hay que olvidarse de los labios, recubiertos por una mucosa que acusa de forma especialmente severa los embates del sol.
  • Hay que secarse bien después de cada baño, ya que el “efecto lupa” de las gotas de agua favorece las quemaduras solares y disminuye la eficacia de los protectores, aunque éstos sean resistentes al agua.

 



G ¿Qué es lo que determina que un producto sea resistente al agua?

La inclusión en su formulación de derivados acrílicos, como las siliconas, que proporcionan al producto una mayor resistencia frente al agua y al sudor. En este sentido, hay que distinguir dos tipos de productos: los water-resistant, que aguantan más de 40 minutos de natación continuada sin perder su capacidad fotoprotectora; y los water-proof, que son aquellos que superan lo 80 minutos de resistencia.

 



F ¿Cuál es la mejor manera de reparar los estragos del sol?

Aplicarse productos hidratantes en general y after sun en particular. Aunque ha habido indicios de que otras soluciones, como la aplicación de corticoides tópicos podrían ser eficaces para aliviar las quemaduras solares, una reciente investigación llevada a cabo por expertos del Hospital Bispebjerg en Copenhague (Dinamarca) ha descartado esta posibilidad, recomendando en estos casos la aplicación de lociones postsolares específicas para refrescar la piel y lograr un alivio transitorio.

 


Texturas para todos los gustos


Leche:
su gran baza es el plus de hidratantes que incluyen entre los que destaca la vitamina E (la más “antiedad”). Es muy importante aplicarla en buena cantidad, para asegurar así tanto la protección como la correcta hidratación.


Gel y leche en spray:
su textura ligera y fresca, unido a su rápida absorción, hacen que esta formulación cuente cada vez con más adeptos. Su formulación incluye emolientes, viscosizantes y siliconas que proporcionan  un tacto ligero sin sensación de grasa.


Gel crema:
esta textura suele estar reservada para los FPS más elevados, reforzando así la protección. Las formulaciones de nueva generación son mucho más ligeras que sus “antepasadas” gracias a la combinación de emolientes con siliconas que hacen más “etérea” la fórmula. Es una de las texturas más agradables para los solares de cara.


Sticks:
están reservados para las zonas especialmente sensibles, como el contorno de ojos, los labios y la nariz. Aportan un FPS muy elevado (50 o más) e ingredientes hidratantes y antienvejecimiento como el cacao, la manteca de karité y la vitamina E.


Spray vaporizador:
sin duda, es la forma de aplicación que “triunfa” debido a la facilidad de aplicación que ofrece. Suelen estar reservados a la piel del cuerpo (no se recomienda aplicarlos sobre el rostro y mucho menos en los ojos). Es importante agitarlos antes de usar y reaplicarlos continuamente y de forma generosa.


Aceite:
los de nueva generación son ultraligeros, lo que facilita su aplicación uniforme y su rápida absorción. No suelen ofrecen un FPS superior a 15, de ahí que estén reservados a las pieles que ya lucen moreno.

 

 


Conocer el fototipo: la clave para no quemarse

Fototipo I

-Así reaccionan frente al sol: Personas que presentan intensas quemaduras solares; prácticamente no se pigmentan y se descaman de forma ostensible.

-Características: Piel muy clara; ojos azules, con pecas. Se trata de una piel que habitualmente no está expuesta al sol; es blanco-lechosa.

-Protección que necesitan: Ultra protección (50 en adelante)

 

Fototipo II

-Así reaccionan frente al sol: Se queman fácil e intensamente; se pigmentan ligeramente y se descaman de forma notoria.

-Características: Piel clara, cabello rubio o pelirrojo; ojos azules y pecas; es una piel blanca, que habitualmente no está expuesta al sol.

-Protección que necesitan: Ultra máxima (40, 50)

 

Fototipo III

-Así reaccionan frente al sol: Personas que se queman moderadamente y se pigmentan.

-Características: Es típico de las razas caucásicas (europeas); piel blanca no expuesta habitualmente al sol.

-Protección que necesitan: Máxima extra (30, 40)

 

Fototipo IV

-Así reaccionan frente al sol: Se queman moderada o mínimamente; se pigmentan con bastante facilidad y de forma inmediata al exponerse al sol.

-Características: Piel blanca o ligeramente amarronada; pelo y ojos oscuros (razas mediterráneas, mongólicas, orientales). Piel habitualmente morena o algo amarronada.

-Protección que necesitan: Extra moderada (15, 20, 25)

 

Fototipo V

-Así reaccionan frente al sol: Se queman raras veces y se pigmentan con facilidad e intensidad; siempre presentan reacción de pigmentación inmediata.

-Características: Piel amarronada (amerindios, indostánicos, hispanos)

-Protección que necesitan: Moderada mínima (8, 10, 12)

 

Fototipo VI

-Así reaccionan frente al sol: No se queman nunca y se pigmentan intensamente. Siempre presentan reacción de pigmentación inmediata.

-Características: Razas negras

-Protección que necesitan: Mínima (2,4, 6).

 



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