Quemaduras leves. un accidente doméstico frecuente.

Publicado por el 01/05/2005

Siete
de cada diez quemaduras ocurren en el hogar, siendo la cocina el lugar más
peligroso. Un percance muy frecuente, sobre todo en los menores de 4 años

Las
quemaduras se definen como lesiones de los tejidos producidas por
contacto térmico, químico o físico, que ocasiona destrucción celular, edema
(inflamación) y pérdida de líquidos por destrucción de los vasos sanguíneos
(las quemaduras en la mayoría de las ocasiones producen una salida de líquido transparente
parecido al agua). Son de tres tipos: de primer grado o leves, de segundo grado
y de tercer grado. En las quemaduras leves es difícil juzgar la
profundidad de la lesión. Generalmente sólo abarcan la capa externa de la piel
(epidermis). Son consideradas las menos graves. Es común que la piel esté
sonrojada o gris y puede haber dolor e hinchazón. A menos que estas quemaduras
abarquen porciones importantes de las manos, pies, cara, ingle, glúteos, o una
articulación grande, pueden ser tratadas en base a los autocuidados, y
usualmente se curan en una o dos semanas. Además, la cicatriz que se produce es
discreta, a menos que exista una infección. Las quemaduras causadas por
sustancias químicas pueden requerir asistencia médica.

Causas

Las
causas más frecuentes de las quemaduras corresponden al calor producido por:
? Líquidos calientes (agua o aceite).
? Fuego.
? La electricidad (tanto la corriente alterna como los rayos).
? Químicos (por ejemplo, sustancias cáusticas o ácidos).
? Productos de pirotecnia.
? La fricción (el accidente más típico es el de los motociclistas).
? El sol, en particular la exposición excesiva a los rayos solares.
? La luz ultravioleta (las modernas camas solares).

Tratamiento
doméstico

Para
tratar las quemaduras leves en el hogar es aconsejable tener en cuenta las
siguientes medidas:

  • Enfriar y lavar la zona afectada bajo el grifo o sumergirla en agua fría durante quince minutos.
    No poner hielo directamente sobre la herida.
  • Aplicar una crema
    hidratante
    para prevenir la desecación de la quemadura. No poner
    aceites, ya que aumentan el calor en la zona y la posibilidad de
    infección.
  • Las ampollas no deben
    romperse
    ya que protegen la infección. Cuando se rompan, hay que lavar
    la herida con agua y jabón y aplicar una pomada antibiótica.
  • Conviene vendar sin apretar. Evitando el contacto con el aire, el
    dolor disminuirá.
  • Administrar algún analgésico que ayude a aliviar el dolor y a
    reducir la inflamación.

Cómo evitar que
se produzcan

·        
Cuida que los niños no se acerquen al fuego.

·        
Procura que los niños no jueguen con fósforos.

·        
Revisa permanentemente que la válvula del tanque de gas y las
perillas de la cocina estén en buen estado.

·        
No dejes elementos inflamables junto al fuego.

·        
Mantén el tanque de gas cubierto y lo más lejos posible de la cocina.

·        
Mantén los enchufes tapados y revisa que no haya alambres pelados.

·        
Evita que los niños estén demasiado tiempo expuestos al sol con la
cabeza descubierta.

·        
No sirvas los alimentos demasiado calientes.

·        
Evita que los niños estén cerca de planchas y ollas calientes.

 


En
caso de quemadura, recuerda que


no debes:

·        
Tocar las quemaduras con los dedos.

·        
Soplar las quemaduras.

·        
Quitar la ropa quemada ya que probablemente está pegada a la piel.

·        
Abrir las ampollas.

·        
Aplicar desinfectantes.

·        
Aplicar gasas, pomadas, lodo, huevos o cualquier otra sustancia.