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¿QUIERES ADELGAZAR? La farmacia te lo pone fácil

¿QUIERES ADELGAZAR? La farmacia te lo pone fácil

Ya has tomado la decisión. Te ha costado, pero finalmente ha vencido tu determinación: quieres adelgazar y te vas a ejercitar en ello. En primer lugar, olvídate de esas dietas milagro que te harán perder peso de manera rápida aunque nada convincente. No se trata de jugar con tu salud. La mejor opción es elegir un plan a tu medida y ayudarte con toda la gama de productos que para tal efecto venden en la farmacia. Descubrirás un mundo apetitoso, eficaz, y sobre todo… muy, pero que muy sano.

Las alternativas para perder peso disponibles en la farmacia son cada vez más variadas y apetitosas. Sin embargo, no todos los productos tienen el mismo cometido ni deben utilizarse de la misma forma. ¿La clave para sacarles todo el partido? Conocer las características de cada uno y seguir al pie de la letra el “manual de uso y disfrute”. Y no te olvides: en caso de seguir una dieta especial, consulta a tu médico o farmacéutico sobre la conveniencia de utilizar uno u otro producto.

Ejercicio y dieta equilibrada. La receta tradicional que siempre funciona

Aunque su composición no es en absoluto dañina para el organismo y todos ellos están perfectamente categorizados por la ley, estos productos debes usarlos sólo durante un tiempo limitado y como complemento de una dieta variada y equilibrada. Tal y como nos recuerda la vocal de alimentación del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, ejercicio físico y dieta variada sin excesos es la fórmula ideal para mantenerte en el peso durante todo el año.

Todo lo que hay que saber

Barritas, glucomanano, tisanas adelgazantes, snacks para picar entre horas…. ¿Todo vale a la hora de perder peso? Si… pero no. Es decir, cada producto ejerce un efecto distinto en el organismo según los ingredientes que incluya en su formulación, de ahí que la legislación a la que están sometidos los haya clasificado en función de distintas categorías. Hay para todos los gustos y necesidades: sustitutivos de comida, complementos dietéticos, coadyuvantes a dietas de adelgazamiento, etc.

“Hoy en día existen en el mercado variedad de barritas y batidos que permiten sustituir una comida y que pueden ser una buena alternativa si se come habitualmente fuera de casa. Eso sí, si optamos por ellos hemos de recordar tener previsto un tentempié para la merienda ya que, si no, pasaremos mucha hambre”, comenta la doctora Nuria Escoda directora del Centro de Medicina Estética Dra. Escoda, de Barcelona.

Para conseguir el efecto deseado basta con seguir al pie de la letra las instrucciones que se adjuntan (sobre todo las referentes a dosis diaria y preparación) y, sobre todo, acompañar su consumo de una importante ingesta de agua (dos vasos como mínimo) para potenciar la sensación de saciedad. Si se incluyen dentro de una dieta progresiva, los expertos recomiendan consumir productos frescos en la otra comida principal.

2. LOS SUSTITUTIVOS DE LAS COMIDAS. QUÉ SON

Tal y como se recoge en el R.D. 1430/1997 de 15 de septiembre, que define los productos para dietas de bajo valor energético para la reducción de peso, las barritas, sopas, batidos y natillas, que están específicamente identificados como “sustitutivos de una comida para control del peso”, son productos de formulación especial que, utilizados de acuerdo con las instrucciones del fabricante, sustituyen total o parcialmente la dieta diaria.

“El hecho de que tengan esta categoría significa que estos productos aportan el contenido nutricional recomendado de forma que no se produzca ningún tipo de déficit. Debido a esto, se pueden consumir de forma continua, en sustitución de las comidas y cenas diarias, durante un periodo de hasta 3 semanas”, explica Susana Coll, responsable de marketing de Biomanán.

QUÉ PROPORCIONAN

La gran baza de los alimentos sustitutivos es que proporcionan un efecto saciante similar al de una comida completa (primero, segundo y postre) con un escaso aporte calórico (entre 300 y 400 kcal). Además, son sencillos y rápidos de preparar (y, en el caso de las barritas, de transportar y consumir en cualquier sitio). Las formulaciones más novedosas de estos alimentos sustitutivos han incorporado los últimos avances en nutrición, entre ellos los prebióticos (que contribuyen a reforzar el sistema inmunitario natural); y los ácidos grasos Omega 3 que, según investigaciones recientes, juegan un papel importante en el proceso de la pérdida de peso.

Su composición básica media es la siguiente: proteínas (10 gr); hidratos de carbono (16,9 gr); grasas (4,4 gr); vitaminas (A, D, E, C, B) y minerales (calcio, hierro, potasio, cinc, selenio, magnesio, cobre…). Además, todas ellas incluyen fibra, en algunos casos de efecto prebiótico, como la oligofructosa.




UN AVISO

Estos productos no se deben usar de forma continua ni a largo plazo, y hay que tener en cuenta que si no se modifican los hábitos de alimentación después de conseguir el peso deseado se vuelven a recuperar los kilos perdidos.

Todos los que son

• Barritas

Características: en aproximadamente unos 40 gr incluyen las dosis adecuadas de todos los nutrientes esenciales. Son la opción más popular tanto por su variedad de sabores como por lo fáciles que resultan de transportar y de consumir.

Qué aportan: su valor calórico no suele ser superior a las 150 kcal. Muchas de ellas incorporan coberturas (de chocolate negro o blanco, o crujiente), lo que las hace más apetitosas.

El plus: para aumentar aún más la sensación de saciedad se recomienda masticarlas lentamente.

• Batidos

Características: básicamente son soluciones en polvo que se mezclan con 200 ml de agua o leche (preferiblemente desnatada). Se consumen inmediatamente después de su preparación (para evitar la formación de grumos). Hay algunas marcas en las que si se emplea leche desnatada en su preparación se aconseja consumir un solo sobre, mientras que si la mezcla se diluye en agua se pueden tomar dos por comida.

Qué aportan: cada batido contiene entre 112-114 kcal; proporciona la dosis adecuada de nutrientes y produce un efecto saciante prácticamente inmediato.

El plus: hay marcas que presentan los batidos ya preparados, lo que supone una opción muy cómoda, sobre todo si se come habitualmente fuera de casa

 • Sopas

Características: sustituyen una comida o cena con el sabor de los platos tradicionales, lo que hace más llevadera y “real” la sustitución. Están elaboradas a base de ingredientes como tomate, cebolla, puerro y perejil. Se disuelven siempre en agua (unos 250 ml) y se pueden aderezar con plantas aromáticas y especias.

Qué aportan: las formulaciones más novedosas incorporan ingredientes que favorecen el crecimiento de las bifidobacterias. Su contenido calórico es inferior a las 150 kcal.

El plus: los resultados de un reciente estudio llevado a cabo por expertos de la Universidad de Pensilvania (EEUU) han demostrado que consumir una sopa ligera o una crema de verduras como plato principal (siempre y cuando no supere las 150 kcal) puede reducir en más de un 20 por ciento su ingesta total de calorías y, por tanto, permite perder peso de forma efectiva.

• Natillas

Características: suponen una opción estupenda para aquellas personas que no pueden pasar sin dulce. Hay una gama muy amplia de sabores; a las tradicionales de chocolate y vainilla se han unido otras opciones tan sugerentes como praliné, limón, tropical, soja o frutos rojos. Para prepararlas basta con mezclar el contenido de cada sobre con 200 ml de agua fría; dejar reposar 1-2 minutos y consumir.

Qué aportan: tanto su composición como su forma de preparación son muy similares a los batidos, aunque son más densas y, en algunos casos, el efecto saciante es mayor. Para asegurar la dosis adecuada de calcio se recomienda prepararlas con leche.

El plus: la mayoría de las marcas incluyen con estos productos un cómodo vaso agitador en el que se puede realizar la mezcla. Un truco para incrementar su textura y su sabor es dejarlas enfriar en la nevera durante aproximadamente 10 minutos antes de consumirlas.

3 opciones para “utilizarlos”

Todos ellos se pueden combinar y alternar entre sí, según las preferencias personales y la necesidad de perder más o menos kilos:

  1. Dieta exprés: durante un máximo de una semana. Sustituir la comida y la cena por una unidad (en caso de las sopas y natillas) o dos (baritas o batidos) de estos alimentos. Para incrementar la sensación de saciedad, lo mejor es dejar pasar media hora entre cada ingesta.
  2. Dieta progresiva: hasta conseguir el peso deseado. Recurrir a estos alimentos en una de las dos comidas principales e incluir en la otra un menú hipocalórico (verdura + proteína, por ejemplo).
  3. Dieta de mantenimiento: como pauta habitual o tras una etapa de excesos. Sustituir tres veces por semana la comida o la cena por dos unidades de alimentos sustitutivos.

 2. GALLETAS, TENTEMPIÉS Y OTROS REFUERZOS

 QUÉ SON

En este grupo se encuadran todos los productos formulados para sustituir la merienda o el tentempié de media mañana y, también, para “matar el gusanillo” cuando aprieta el hambre o como refuerzo (a modo de postre, por ejemplo) de los alimentos sustitutivos. “Aunque en estos casos lo más recomendable es recurrir a las frutas o a los yogures desnatados, son una buena alternativa, ya que se trata de un tentempié sabroso que se puede tener siempre a mano, evitando así sucumbir a otras opciones mucho más calóricas”, explica la doctora Pilar Riobó, Jefe asociada del Servicio de Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid

QUÉ PROPORCIONAN

Sin duda, los productos “estrella” de esta categoría son los snacks entre horas, una variedad que cada vez presenta más opciones. Su gran baza reside en su elevado contenido en fibra, lo que, potenciado por la ingesta abundante de agua, proporciona una sensación de saciedad tal que es muy fácil llegar a la hora de la comida sin pasar hambre. Incluyen también en su composición proteínas, fundamentales para favorecer el mantenimiento de la masa muscular y, también, para potenciar el efecto saciante.

Muy socorridas también son las barritas (no confundir con las sustitutivas), una buena opción para aquellas personas que practican una actividad física intensa, ya que contienen hasta un tercio menos de calorías, 4 veces menos azúcares y alrededor de 4 veces menos de grasas que las barras chocolateadas clásicas. Aportan unas 87 kcal por barra. Las galletas, ideales para los adictos al dulce, tienen unos niveles bajos de glúcidos y son ricas en cereales, con lo que aseguran los niveles adecuados de energía durante toda la jornada. Cada unidad aporta entre 80 y 100 calorías y es muy importante consumirlas con agua. Hay variedades para todos los gustos.

Una de las opciones al alza son los bombones. Cada uno de ellos aporta alrededor de 79 kcal, y a su exquisito sabor (ideal para frenar los antojos de dulce que se producen en determinados momentos del día) unen la rápida sensación de saciedad que proporciona su abundante contenido en fibra. Para los amantes de los sabores salados también hay disponibles snacks-sándwich (de queso o arroz)

UN AVISO

Poco a poco, todos estos productos han ido incorporando una serie de “pluses” nutricionales como la L-carnitina (sustancia que favorece la combustión de grasas), o fibra inulina, de efecto prebiótico.

3. COMPLEMENTOS Y OTRAS AYUDAS

QUÉ SON

Estos productos no sustituyen a ninguna comida ni aseguran las necesidades nutricionales diarias, pero funcionan como excelentes complementos o “potenciadores” de la pérdida de peso, siempre y cuándo ésta se encuadre en el marco de una alimentación sana e hipocalórica. Tal y como explica el “guru” de las dietas Michel Montignac en su libro Cómo controlar el peso con complementos de la dieta, “si bien nada puede reemplazar la modificación de las costumbres alimentarias, los complementos alimenticios a base de nutrientes naturales pueden ayudar a obtener resultados mejores y más rápidos, cuando son elegidos correctamente para actuar sobre los diferentes mecanismos de la pérdida de peso”.

QUÉ PROPORCIONAN

Según este experto, los principales efectos que se pueden obtener recurriendo a este tipo de ayudas son: optimizar la pérdida de peso, actuar sobre el metabolismo del azúcar y la insulina (limitando la absorción de azúcares), luchar contra la insuficiencia venosa y la retención de líquidos (a través de las propiedades drenantes de sus componentes); recuperar el vientre plano (reequilibrando la flora intestinal) o mejorar el perfil lipídico.

UN AVISO

Conviene que estos productos sean supervisados por un experto nutricionista, por los efectos potenciadores que tienen sobre algunas de las funciones del organismo.

 Todos los que son

• Drenantes: pueden utilizarse en situaciones puntuales a modo de cura intensiva o integrados dentro la dieta habitual. Su formulación incluye mezclas de plantas de acción drenante y depurativa como la uva, la alcachofa o el diente de león. La mayoría se presenta en forma de solución que hay que mezclar con 1,5 litros de agua para ser consumida a lo largo del día. Hay otras opciones, como los novedosos comprimidos tricapa multiacción 4321 Ultimate, de Arkochim, que favorecen la movilización de grasas y la eliminación de grasas, azúcares y toxinas.

• Reductores del apetito: entre los ingredientes más novedosos se encuentra el extracto de Hoodia gordonili, un cactus que crece en el desierto y que ha sido empleado tradicionalmente por los bosquimanos para inhibir el hambre y la sed durante sus durísimas excursiones de caza. Parece ser que su principio activo es capaz de “engañar” al cerebro, haciéndole creer que estamos saciados.

• Vientre plano. El objetivo de estos productos es facilitar la digestión y potenciar la eliminación de los gases, reduciendo la desagradable sensación de vientre hinchado. Su componente estrella son los fructooligosacáridos, que estimulan el crecimiento de la flora intestinal beneficiosa, reduciendo así la hinchazón. Otros ingredientes son: anís verde, papaya, menta, cola de caballo. También es frecuente que incluyan caolín, un aditivo de acción antiaglomerante que favorece la eliminación de toxinas, líquidos y gases. Los hay en forma de cápsulas, comprimidos efervescentes y sobres granulados (disolver en medio vaso de agua, zumo de frutas, yogur o postre).

• Quemacalorías. Básicamente, se trata de productos que favorecen la combustión de grasas y entre cuyos ingredientes se incluye la L-Carnitina, el té verde, el guaraná y vitamina B2. Las formulaciones más novedosas se presentan en sobres de distintos sabores (frutales), que se disuelven en 1,5 litros de agua, para tomar a lo largo del día.

• Reductores de azúcares. Son productos cuya oferta es cada vez más amplia y que suponen un auténtico consuelo para aquellas personas que no pueden prescindir del dulce. Entre los ingredientes más novedosos se encuentra el polvo de vaina de judía (Phaseolus vulgaris), que contribuye a disminuir la cantidad de azúcares absorbidos y aporta una ayuda eficaz en el control de peso. Otros ingredientes frecuentes son el cromo y la canela, que favorecen el metabolismo glucídico y la disminución del almacenamiento de los azúcares.

• Reductores de grasas. Al ya clásico chitosán (un polisacárido que se obtiene del caparazón de los mariscos y que actúa contra las grasas a modo de esponja) se han venido a unir en los últimos tiempos otros ingredientes como el glucomanano, una sustancia que, según avalan más de una treintena de estudios médicos, cuando entra en contacto con los alimentos en el tubo digestivo forma una masa viscosa que atrapa el 30 por ciento de la grasa ingerida en la comida. Además, tiene la propiedad de cambiar la textura del contenido digestivo y aumentar el tiempo de vaciado del estómago después de una comida (hace que ésta permanezca en el estómago hasta cuatro veces más tiempo del que estaría si no se tomara, ello produce un aumento de la sensación de saciedad y evita picar entre horas y comer de forma impulsiva). Otros ingredientes son el nopal (puede absorber varias veces su peso en grasas y ayuda a eliminar una parte de los lípidos aportados por la alimentación) y el calcio (que contribuye a estimular la lipólisis o movilización de grasa).

Infusiones: el vademécum adelgazante

Si hay una vertiente dentro del mundo de los remedios naturales que cuente con un amplio abanico de soluciones, ese es el de las plantas que ejercen una acción directa sobre las muchas funciones vinculadas al sobrepeso. Y es que hay repertorio para cada necesidad: plantas drenantes, desintoxicantes, quemagrasa, laxantes, digestivas, diuréticas, anticelulíticas… Todas ellas tienen la ventaja de que pueden combinarse entre sí, potenciando así los efectos, y que son fáciles de conseguir, preparar y aplicar. Además, se presentan como una alternativa mucho más natural, económica y, por encima de todo, segura frente a las “pastillas milagro”. Pero hay más: no sólo favorecen la función drenante del organismo, sino que suponen un recurso estupendo para “engañar” al estómago cuando el hambre aprieta. Estas son las más efectivas: diente de león (ayuda a eliminar el exceso de líquidos del cuerpo); flor de saúco (actúa como diurético, limpiando el organismo); bardana (diurética y depurativa, mejora además el aspecto de la piel); marrubio (tiene propiedades antiinflamatorias y adelgazantes); centella asiática (ejerce un efecto beneficioso sobre la circulación sanguínea, depurando el organismo y “disolviendo” los acúmulos grasos)….

Otra opción es recurrir a las mezclas de plantas ya preparadas y listas para hacer con ellas la infusión. Una de las combinaciones típicas cuando se trata de adelgazar es la compuesta a base de cassia angustifolia, fucus, equisetum y menta piperita.

Tras los excesos, trabajo en equipo

Una buena opción para desprenderse de esos kilos de más con los que se suelen saldar las fiestas es valerse puntualmente de todas estas opciones que se pueden encontrar en la farmacia. La doctora Mar Mira, experta en Nutrición y directora de la Clínica Mira + Cueto, de Madrid, nos ofrece las pautas para combinar los efectos de estos productos. “Para compensar el exceso de grasa e hidratos que se pudieran ingerir, tomar 30 minutos antes de la comida dos cápsulas de faseolamina (un bloqueador de la absorción de hidratos de carbono) e inmediatamente después de terminar de comer o beber, dos cápsulas de chitosán (fibra soluble que al contacto con el agua crea una gelatina capaz de retener parte de la grasa ingerida)”.

Además, la experta ofrece un MENÚ TIPO para llevar a cabo una jornada depurativa que plante cara a los excesos:

1. Desayuno:

2. En ayunas: té verde o rojo sin azúcar.

3. Media hora después: yogur desnatado; una galleta o snack “entre horas”.

4. Media mañana: piña natural (una rodaja de un dedo de grosor).

5. Comida: crema de verduras (un sobre de producto sustitutivo); 200 gr de merluza; infusión depurativa.

6. Merienda: un yogur desnatado o un snack entre horas.

7. Cena: dos barritas o dos batidos sustitutivos.

 





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