Receta electrónica: España a la cabeza de Europa

Publicado por el 23/06/2009
999533.jpg

En la actualidad, el 97% de los médicos en España tiene acceso al historial digitalizado de sus pacientes, una cifra sensiblemente superior a la de países de nuestro entorno como Francia o Alemania. Así lo ha señalado Pablo Rivero, director general de la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Política Social, en el “Foro Europa Salud-e-Health: receta electrónica e historia clínica digital”, una iniciativa del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social celebrada hoy en Madrid. Pablo Rivero atribuye esta circunstancia a la buena coordinación entre sectores, un punto clave que es precisamente el obstáculo de los países donde su implantación está siendo más dificultosa.

 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentos

Según explica el director general de la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud, la puesta en marcha que se está llevando a cabo en España de la historia clínica digital y la receta electrónica es una referencia para la Unión Europea y Estados Unidos. “Nuestro éxito se basa en la cooperación entre comunidades autónomas, sociedades científicas y colegios farmacéuticos, que ha permitido que España dé un salto por delante de países que aunque han podido hacer avances rápidos, cuando han querido profundizar en su desarrollo se han encontrado con que un hospital no se entendía con otro o que no se había implicado a los farmacéuticos o a las sociedades profesionales. Esto aquí no ha sucedido porque todos hemos trabajado con el mismo objetivo”, explica Pablo Rivero.

Trabajando a dos niveles

Una vez implantada, la receta electrónica sustituirá al papel y permitirá que desde cualquier farmacia se pueda acceder a la orden de prescripción que ha dado el médico para un determinado paciente. Igualmente, la historia clínica digital permitirá el acceso al historial médico de un enfermo desde cualquier centro sanitario.

El director de la Agencia de Calidad recuerda que para el desarrollo de estas dos aplicaciones se está trabajando a dos niveles: autonómico y nacional. “En cada comunidad se están aplicando sistemas para permitir que la información esté disponible en todo el territorio autonómico. En este ámbito, hay comunidades que ya las tienen completamente instauradas. Por otro lado, se está trabajando en un proyecto común para todo el Sistema Nacional de Salud, de manera que la información pueda circular en todo el país. En ese nivel, ya se han dado pasos muy importantes: por un lado se ha establecido un modelo central de comunicación y, por otro, se han acordado los diferentes modelos de documentos que van a circular. La idea es poder hacer el despliegue definitivo en el año 2010”, sostiene.

El presidente del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social, Manuel de la Peña, considera, por su parte, que el desarrollo de estas herramientas va a suponer un punto de inflexión en la calidad de nuestro sistema sanitario ya que “va a eliminar muchas trabas burocráticas, va a evitar duplicidades de pruebas y va a permitir que se haga un mejor seguimiento de las enfermedades crónicas. El paciente se va a ver claramente beneficiado”, argumenta.

Una parte del proyecto europeo

El proceso en el que se encuentra inmerso nuestro país es sólo una parte del ambicioso proyecto que se pretende desarrollar a nivel europeo y que tiene como objetivo que la información clínica de sus ciudadanos esté disponible desde todos los estados de la Unión. En ese punto, Gérard Comyn, Jefe de Unidad de la Dirección de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) para ciudadanos y empresas de la Dirección General de Sociedad de la Información y Medios de Comunicación de la Comisión Europea, cree que el modelo español puede ser tomado en parte como una referencia de lo que tiene que suceder en Europa.

Este experto reconoce que aunque el objetivo inicial era que el sistema estuviera en marcha en el año 2010, “en la actualidad ese plazo es muy optimista si se tiene en cuenta que para entonces todos los países deberían haber alcanzado el mismo nivel de desarrollo. Aunque algunos como España sí habrán cumplido los objetivos, otros como los de reciente incorporación necesitarán sin duda más tiempo”.

Uno de los principales escollos en el desarrollo de un espacio común de información en toda Europa es, según explica Gérard Comyn, que “la cultura en tecnologías de la información es muy desigual entre los Ministerios de Sanidad de los diferentes estados, lo que da lugar a problemas de comunicación importantes”. En ese sentido, asegura que “la cooperación entre los diferentes estados miembro y la Comisión Europea es clave para el desarrollo de soluciones que sean operativas en toda la Unión”.

Más seguridad para el paciente

Según recuerda este experto, en el año 2004 se aprobó un plan para conseguir un espacio de información e-Health en toda Europa en el que se daba a todos los estados una serie de pautas para desarrollar la historia clínica digital. “El objetivo básico es que desde cualquier punto de Europa un ciudadano pueda tener acceso a su historia clínica digital, lo que resultará en un mejor acceso a la información sanitaria, en un aumento de la seguridad para el paciente y unas condiciones de mercado más competitivas”, expone.

De manera paralela, Gérard Comyn explica que se está prestando una especial atención a la telemedicina al considerar que es “una excelente vía para el manejo de los pacientes crónicos y para cubrir la falta de recursos humanos en determinadas zonas así como para poder dar una asistencia domiciliaria, especialmente a los pacientes más mayores”. Sobre ese particular, recuerda que el año pasado se emitió un informe con los principales puntos para poder comenzar su desarrollo.

Finalmente, Comyn hace un llamamiento a la cooperación internacional, y no sólo europea, puesto que hay muchas razones que la hacen necesaria y que este experto resume en dos: la existencia de una movilidad de pacientes y profesionales cada vez mayor y problemas y retos comunes, como el envejecimiento de la población.

“Los retos que tenemos por delante son apasionantes. Las nuevas tecnologías nos están brindando la posibilidad de romper limitaciones que hace pocos años eran insalvables. Pero para ello es fundamental implicar en este proceso a todos los estados miembro, en especial a los de reciente incorporación, puesto que esto nos permitirá dar un salto de gigante en la atención sanitaria a los ciudadanos”, concluye el doctor de la Peña.