Respirar mal moja la cama.

Un paladar más
pequeño de lo normal o la presencia de amígdalas hipertróficas (de gran tamaño)
puede dificultar la respiración en los niños, lo que además de provocar crisis
de apnea nocturna, incrementa el riesgo de hacerse pipí
en la cama (uno de cada diez niños de 6 años sufre este trastorno, y muchos
adultos con apnea también lo sufren). Además, los niños que roncan pueden
mostrar problemas en el aprendizaje y comportamiento, y tienen una probabilidad
mayor de ser hiperactivos. Este problema puede ser atenuado con la implantación
de un dispositivo que se coloca en la parte superior de la boca y cuya función
es lograr ensancharla. La relación entre obstrucción de las vías respiratorias
y la incontinencia urinaria se explica por la presión física que generan en el
abdomen los problemas respiratorios, lo que estimula las ganas de hacer pipí. Otra explicación es la menor cantidad de oxígeno
inspirado, que influye en los niveles de hormonas involucradas en la producción
de orina (como la hormona antidiurética).



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