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Rinitis alérgica: primaveras apocalípticas

Rinitis alérgica: primaveras apocalípticas

Rinitis alérgica: primaveras apocalípticas

La rinitis alérgica es la enfermedad alérgica crónica más común en niños

El cambio climático, la actividad humana y la contaminación están adelantando los períodos de polinización e incluso extendiéndolos al verano. Algo que también está provocando el adelanto de esta enfermedad a edades tan tempranas como los 3 años.

Con la llegada de la primavera y el buen tiempo se liberan los pólenes de la mayoría de las especies que producen alergia, es decir, las plantas y árboles cuya polinización se produce por el viento. “Así aumentan los síntomas de muchos niños, sobre todo en zonas de interior, pues desencadenan una reacción inflamatoria en las mucosas nasal, conjuntival y bronquial, produciendo rinitis, conjuntivitis y asma respectivamente”, afirma el doctor Javier Torres, miembro del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de la SEICAP. De hecho, la rinitis alérgica es la enfermedad alérgica crónica más común en niños y su prevalencia oscila entre el 8,2 y el 38% en la población pediátrica española. La sintomatología incluye prurito nasal, ocular, faríngeo, en el paladar, lagrimeo, estornudos, secreción nasal, a veces muy líquida, obstrucción nasal, que suele ser muy molesta, tos, obstrucción bronquial, sibilancias y cansancio. Por ello, “es fundamental que los pacientes que ya han sido diagnosticados de rinoconjuntivitis y/o asma primaveral inicien con suficiente antelación la inmunoterapia y la medicación preventiva indicadas por su especialista en alergia pediátrica, a fin de paliar las manifestaciones de la alergia primaveral”,  recomienda el experto.

Tener alergia a los 3 años

“En la actualidad encontramos menores que comienzan con síntomas y muestran pruebas de alergia positivas para pólenes a los 3 años”, advierte el doctor Torres. Las causas de este aumento son multifactoriales:

1.      Por un lado existen factores externos, como es el cambio climático que hace que al haber mayores temperaturas medias se prolonguen las épocas de polinización y la intensidad de dicha polinización (es decir, la cantidad de polen en el ambiente)”, indica. Al respecto, un trabajo reciente publicado en Internal Medicine Journal concluye que el aumento de las temperaturas del aire y las concentraciones de dióxido de carbono, en algunas especies de plantas, resultan en un aumento de la producción de polen y la alergenicidad, así como en el avance y el alargamiento de la temporada de polen.

2.      Otro factor es la contaminación procedente de la combustión de gasoil, que puede provocar empeoramiento de la sintomatología en la población infantil con rinitis y/o asma por distintos mecanismos. “Multiplica la irritación de las vías aéreas y favorece la inflamación de las mismas; potencia la acción alergénica de los pólenes que, por una lado, permanecen mayor tiempo en suspensión, aglutinados entre las partículas contaminantes, y, por otro, necesitan una menor concentración alergénica para producir los mismos efectos inflamatorios que los aeroalérgenos aislados. Además, facilitan la acumulación de mucosidad al dañar al aparato mucociliar. Los distintos contaminantes atmosféricos acaban depositándose en el suelo e influyen directamente en el desarrollo de semillas, raíces y plantas, lo que altera sus características fisiológicas, convirtiendo a los pólenes en más alergénicos y potentes. Además, independientemente de que padezcamos alergia, la polución afecta directamente a las vías respiratorias irritando las mucosas de la faringe, la nariz y los pulmones, lo que agrava la sintomatología propia de la alergia. Esto explica por qué son más frecuentes las alergias en las ciudades que en el campo, aunque, lógicamente, haya menos polen.

Los pólenes que más “pupa” nos hacen

Las gramíneas, el plátano de sombra y el olivo están haciendo que los más de 6 millones de alérgicos al polen de nuestro país comiencen ya a notar los síntomas, aunque será en mayo y junio cuando se complique más su vida diaria. Según el último Informe Alergológica 2015, es latente “un incremento en la sensibilización a pólenes de gramíneas, olivo y arizónica. En el conjunto de España el polen más numeroso es el de las gramíneas. “pero si analizamos por zonas, en Andalucía destaca el de olivo, y en zonas semidesérticas del área mediterránea (Almería, Alicante, Murcia) la salsola”, indica la doctora Ana María Martínez Cañavate, autora principal del estudio y miembro del Grupo de Trabajo de Inmunoterapia de SEICAP. Según esta especialista,  en cada zona geográfica predomina un tipo de polen, y la época de polinización de cada especie es distinta, aunque a veces se solapen entre sí. “Además, aunque la mayoría se liberan durante la primavera, el cambio climático, la actividad humana y la contaminación están adelantando los períodos de polinización e incluso extendiéndolos al verano”, asegura.

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  1. Exya

    13 abril

    Consejos de tu Farmaceutico, thanks for the article post.Really thank you! Great.

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