Riñón sano, vida sana

Con motivo de su 46º Congreso Nacional, la Sociedad Española de Nefrología recomienda una dieta renal saludable, así como el control de la función renal con una analítica anual, especialmente si se tienen más de 65 años, se padece alguna enfermedad crónica (diabetes, hipertensión, obesidad, dislipemia) o se tienen antecedentes familiares de insuficiencia renal.

Por sus vínculos con la salud cardiovascular y su impacto en la calidad de vida, la salud renal debe cuidarse tanto como la salud del corazón. Sin embargo, por incomprensible que resulte, la Enfermedad Renal Crónica (ERC) es una de las grandes desconocidas entre la población. Esta ha sido una de las conclusiones que los expertos reunidos en el 49 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nefrología (SEN), celebrado recientemente en Oviedo. Así lo ha afirmado su presidenta, María Dolores del Pino y Pino, quien ha retado a la sociedad en general y a la comunidad científica en particular a “lograr un nivel de concienciación y conocimiento similar al que se tiene del colesterol y las enfermedades del corazón”. Las consecuencias de este desconocimiento son la falta de hábitos específicos para la prevención, así como el infradiagnóstico en los primeros momentos de desarrollo de la enfermedad renal, vitales para un mejor tratamiento y una mayor calidad de vida del paciente.

Tu dieta renal-cardio-saludable
Según los expertos de la SEN, una dieta sana para el riñón incorpora todas las pautas de la dieta cardiosaludable con algunas recomendaciones específicas más.

1.     Mantener una ingesta de agua adecuada (4 a 6 vasos al día).Riñón

2.     Moderar la ingesta de bebidas gaseosas y alcohólicas.

3.     Evitar el tabaco.

4.     Comer verduras dos veces al día y frutas tres veces al día.

5.     Combinar las verduras y frutas que tomes en tus comidas principales con pan, pastas o arroces.

6.     Utilizar aceite de oliva.

7.     Consumir proteínas a diario de origen variado alternando las del pescado blanco o azul, con huevos y legumbres.

8.     La leche, mejor tomarla semidescremada.

9.     Sólo ocasionalmente tomar carnes rojas y procesadas (embutidos, salchichas, hamburguesas y patés) y acompáñalas de una ensalada. Las carnes rojas, mejor cocinadas al horno o a la plancha. Son preferibles las carnes de ave sin piel y el jamón de york.

10.    Evita comer vísceras de animales.

11.     No abuses de alimentos ultraprocesados, azúcares refinados (bollería, pastelería), y grasas (bollería industrial, mantequilla, margarina, tocino y embutidos).

12.    Modera el consumo de sal.

13.    Nunca tomes suplementos dietéticos sin ser indicados por un médico o farmacéutico.

14.    Los fármacos pueden ser tóxicos para el riñón. No tomes antiinflamatorios por largo tiempo ni a altas dosis, ni de forma innecesaria. No abuses del omeprazol y consulta siempre al farmacéutico.

15.   Toma solo los fármacos estrictamente necesarios, a dosis e intervalos adecuados y el tiempo indicado por el médico.

16.   No uses plantas medicinales diuréticas ( diente de león, cola de caballo…) sin consultar a un profesional, ni abuses de laxantes.

17.    Practica actividad física una hora al día.

18.    Si te diagnostican una enfermedad renal, infórmate de los cambios en los hábitos que necesitas.








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