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Roche, apoyando la lucha contra el cáncer.

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UN NUEVO FÁRMACO CONTRA LOS LINFOMAS AUMENTA LA SUPERVIVENCIA EN PACIENTES AFECTADOS POR ESTA ENFERMEDAD POCO CONOCIDA

Aunque durante las últimas dos décadas la lucha contra los linfomas no contaba con nuevas armas añadidas a las ya conocidas, los últimos cuatro años han sido el escenario de la llegada del primer anticuerpo monoclonal frente a esta enfermedad, que aumenta la eficacia con una buena tolerancia. Además y gracias a su mecanismo de acción, este medicamento, llamado rituximab, puede aplicarse en numerosos tipos de linfomas.

Los linfomas son una de las enfermedades cuya incidencia ha aumentado más en los últimos años y los expertos creen que pueden llegar a convertirse en la tercera causa de mortalidad por cáncer en todo el mundo, después del melanoma y el cáncer de pulmón. En general, la incidencia de linfomas aumenta en un 3-7% anual y hoy por hoy es la quinta causa de mortalidad por cáncer, con unas cifras de aproximadamente 60.000 nuevos diagnósticos cada año. La población anciana es el grupo más afectado por estas neoplasias hematológicas y, según los especialistas, el aumento de la expectativa de vida y el envejecimiento de la población son algunas de las razones que han contribuido a que cada año aumente notablemente el número de nuevos diagnósticos.

El linfoma es un tipo de cáncer que se desarrolla cuando se produce un error en la forma de actuar de los linfocitos ?células blancas de la sangre que ayudan a luchar contra las infecciones-. Este fallo provoca la creación de una célula anormal que se convierte en cancerosa. Al igual que el resto de linfocitos, los linfocitos cancerígenos pueden crecer en muchas partes del cuerpo, incluyendo los nódulos linfáticos, la médula ósea, la sangre, órganos diversos, etc…

Existen dos tipos principales de cáncer en el sistema linfático, la enfermedad de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin (LNH), que a su vez incluye varios tipos de tumores que afectan al sistema linfático. Mientras que en el caso de la enfermedad de Hodgkin la prevalencia parece ir en descenso, la frecuencia de diagnóstico de los LNH es cada vez mayor. Precisamente el tipo de linfoma que presente un paciente es lo que determina las posibilidades de curación de éste. Existen numerosos tipos de linfomas, por lo que no sólo la selección de la terapia más idónea, sino también las expectativas previas al inicio del tratamiento, varían notablemente de unos casos a otros. Desde hace años, la lucha contra los linfomas y más concretamente contra los linfomas no Hodgkin (LNH), cuenta con un importante arsenal terapéutico que busca la remisión completa del paciente, el aumento de su supervivencia, la mejora de su calidad de vida y, en muchos casos, la superación final de la enfermedad. Sin embargo, este arsenal de opciones no ha ido creciendo con el paso de los años. Así, los linfomas son una de las patologías en las que menos avances terapéuticos se habían producido en las últimas dos décadas. Las principales opciones terapéuticas disponibles frente a linfomas son la quimioterapia, la radioterapia, el interferón alfa y los corticosteroides. Sin embargo y afortunadamente para los pacientes con linfomas no Hodgkin, en los últimos años se han incorporado a este abanico de fármacos los anticuerpos monoclonales.


Anticuerpos monoclonales en linfomas: rituximab


La aparición de los anticuerpos monoclonales en el arsenal terapéutico contra los linfomas ha sido el avance más importante que se ha producido en los últimos 20 años. Se trata de una excelente opción por su eficacia y baja toxicidad. El primer anticuerpo monoclonal aprobado para su uso contra los linfomas es rituximab, comercializado por Roche Farma con el nombre de MabThera®. Este fármaco, aprobado desde 1998 en España para tratar los LNH foliculares, ha recibido este mismo año una segunda aprobación europea para tratar LNH agresivos.

Rituximab presenta una novedosa forma de atacar al LNH. Actúa uniéndose a la superficie de una proteína ?llamada CD20-, que se encuentra en el exterior de las células B normales y malignas. El fármaco actúa como una bandera, que permite al sistema inmune reconocer qué células son cancerosas. Las células B normales se reemplazan a través del propio sistema del organismo. Como acción añadida, el fármaco también provoca que las células se autodestruyan alterando el proceso por el que se desarrollan (apoptosis). Además, los datos confirman el papel quimiosensibilizador de este anticuerpo monoclonal, ya que, administrado antes de la quimioterapia, aumenta la sensibilidad del organismo a responder a la acción terapéutica de la quimioterapia.

Los dos tipos más frecuentes de linfoma no Hodgkin (LNH), los linfomas difusos de células grandes y los linfomas foliculares, además de representar alrededor del 65% del total de linfomas diagnosticados (los foliculares comprenden el 25-30% y los difusos de células grandes el 30-35%), comparten una característica genética fundamental. Ambos son linfomas de células B. Los LNH foliculares lo son por definición, ya que son linfomas indolentes, que casi siempre se originan a partir de linfocitos B. En el caso de los linfomas difusos de células grandes, entre el 80 y el 85% de ellos son linfomas de células B. El 90% de las células de los linfomas tipo B expresan un antígeno denominado CD20. Y el mecanismo de acción específico de rituximab está dirigido concretamente a dicho antígeno, por lo que su administración aumenta no sólo la eficacia de la terapia, sino que además, no añade apenas efectos secundarios. Rituximab es un anticuerpo anti-CD20, por lo que en principio cualquier linfoma que tenga el antígeno CD-20 se puede beneficiar. Y teniendo en cuenta que este antígeno está presente en casi todos los linfomas B -hay linfomas B y T-, y que en los países occidentales el 85 % de los linfomas son B, son la mayoría de los linfomas los que pueden potencialmente beneficiarse de su aplicación.

Desde su incorporación al arsenal terapéutico frente a los LNH, este anticuerpo monoclonal ha supuesto sobre todo, una posibilidad de curación para los pacientes con linfoma no Hodgkin.

Encarte

¿Te has visto afectado, directa o indirectamente, por esta enfermedad? ¿Quieres saber más sobre los linfomas, sus factores de riesgo, sus tratamientos, sus características? Un grupo de afectados estamos formando una Asociación que represente nuestros intereses y sentimientos, que nos ayude a reivindicar la necesidad de una mayor formación e información en torno a los linfomas. ¿Quieres unirte a nosotros? Llámanos al 91 787 03 00.



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