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RUNNING: El ABC de las lesiones

RUNNING: El ABC de las lesiones

RUNNING: El ABC de las lesiones

La fiebre por el running se extiende como la pólvora por toda la geografía española y con ella, el riesgo de sufrir una lesión. Ojo con no observar unas mínimas reglas.

Aunque cada caso es particular, las causas de una lesión hay que buscarlas en un desequilibrio entre la carga de entrenamiento y las competiciones a las que se somete el cuerpo, así como en la capacidad de cada uno para recuperarse de la misma y para asimilarla sin sufrir daños, explica el traumatólogo David López Capapé, de la plataforma Top Doctors. “Existen factores intrínsecos como el peso y la morfología de las piernas o pies, y extrínsecos, como las zapatillas o el terreno por el que se practica la carrera, que favorecen que las lesiones se produzcan o no. En muchas ocasiones, los corredores no realizan los descansos suficientes, acumulando esfuerzos innecesarios que pueden generar lesiones en nuestros músculos”, añade este experto.

Lesiones más comunes

Entre las lesiones más habituales a las que se enfrentan los corredores, el doctor Carlos Esteve de Miguel, de Top Doctors, destaca:

  • Tendinitis rotuliana: es una inflamación y degeneración del tendón anterior de la rodilla que une la rótula a la pierna y se manifiesta con dolor por debajo de la rótula, principalmente al flexionar la rodilla. Se produce por una sobrecarga tendinosa a causa de movimientos repetidos.
  • Tendinitis aquílea: se produce cuando los músculos posteriores de la pierna (gemelos y sóleos) tienen poca elasticidad o al correr de manera habitual sobre superficies duras. Esto provoca dolores en el extremo inferior de la pantorrilla, por encima del talón.
  • Rotura fibrilar en los isquiotibiales: la distensión o los tirones violentos en los isquiotibiales, que se localizan en la parte posterior del muslo, puede desgarrar sus fibras musculares.
  • Fascitis plantar: esta lesión suele provocar molestias alrededor del talón y se da, sobre todo, en personas con sobrepeso, que trabajan de pie o que utilizan un calzado inadecuado a la hora de salir a correr.
  • Periostitis tibial: inflamación del periostio de la tibia, que es una membrana muy resistente y gruesa que la envuelve. Esta lesión provoca dolor en la parte interna de la pierna y puede aparecer al cambiar a un entrenamiento más intenso.
  • Síndrome de la cintilla ilio-tibial o rodilla del corredor: es una de las lesiones más frecuentes en el corredor. La inflamación de esta estructura tendinosa que conecta la cadera con la rodilla provoca molestias en la parte externa de esta última.
  • Fractura por estrés de los metatarsianos: se trata de la fractura de uno o más metatarsianos, generalmente los centrales, como consecuencia del impacto continuado en el running. Provoca un dolor intenso en la parte anterior del pie que obliga a detener la marcha. Se trata de una lesión de larga evolución que obliga al paciente a realizar un reposo absoluto hasta su curación.
  • Condromalacia rotuliana: reblandecimiento del cartílago que recubre la rótula. Generalmente ocurre por inestabilidad o malposición de la rótula en su articulación con el fémur.

Infórmate en tu farmacia

La vocal de Ortopedia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, Nieves Mijimolle Cuadrado, considera que los farmacéuticos “están preparados para asesorar en el tratamiento y prevención de lesiones de la vida diaria” y que los ciudadanos deben ver en ellos a “un profesional que también puede aconsejar en la práctica deportiva de una forma integral, tanto en el tratamiento y prevención de lesiones como con sus consejos nutricionales y de ortopedia”.

Entre las consultas más habituales que se atienden en las oficinas de farmacia destacan esguinces o tendinitis, principalmente de tobillo, rodilla, codo o muñeca, así como las roturas fibrilares de repetición relacionadas con actividades como el running que suponen una mayor sobrecarga muscular y articular.

En la farmacia nos indicarán que es lo más adecuado para calmar el dolor y la inflamación que responden bien al uso de analgésicos y antiinflamatorios. Existen también tratamientos tópicos que contiene Ibuprofeno, con acción analgésica y antiinflamatoria, indicados para el alivio local del dolor e inflamación leves producidos por pequeñas contusiones, golpes, distensiones, tortícolis u otras contracturas, o lumbalgias y esguinces leves producidos como consecuencia de una torcedura. Además, se puede recurrir a medicamentos de acción biorreguladora que estimulan la respuesta natural del organismo.

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