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Salud bucodental. cero en conducta.

Salud bucodental. cero en conducta.

En nuestra sociedad, el principal enemigo de la salud oral somos nosotros mismos

Por miedo o dejadez nos resistimos a acudir al dentista y nos descuidamos al cumplir las pautas de prevención e higiene diarias. Si es importante mantener una boca sana por la función que esta misma cumple, lo es también porque una infección bucal puede representar riesgos para el resto del organismo. Aunque no se ha determinado que exista una relación causa-efecto, las infecciones orales se han asociado al padecimiento de enfermedades cardiovasculares o problemas respiratorios. Del mismo modo se han relacionado con el parto de niños prematuros o de poco peso. Además, algunas enfermedades sistémicas (que afectan al organismo en general) como el sida o la diabetes, se manifiestan también a través de enfermedades bucales, por lo que una oportuna visita al dentista, nos pondría sobre aviso.

A pesar de que ha aumentado ostensiblemente la atención que en nuestro país se presta al cuidado de los dientes y la boca, todavía sigue existiendo una notable incidencia de enfermedades bucodentales, que en muchos casos se podrían haber evitado con las oportunas medidas preventivas. Mantener una adecuada higiene dental desde la infancia es el arma básica para evitar problemas bucales. El objetivo es eliminar la placa bacteriana, una acumulación de bacterias que, cuando se solidifica, se convierte en sarro.

Pautas a seguir:

  • Es recomendable cepillarse los dientes tres veces al día, después de cada comida y con especial cuidado antes de acostarse. La mejor forma de hacerlo es desde la parte de la encía hacia el diente. Y utilizar el hilo dental una vez al día.
    • Para que la limpieza sea efectiva es fundamental el cepillado, de forma que se alcancen todos los recovecos de nuestra dentadura, incluyendo las encías y también la lengua. Cambiar el cepillo de dientes cada tres meses.
    • Acudir al dentista al menos una vez al año.
    • En dosis adecuadas, el flúor es recomendable para prevenir las caries porque fortalece el esmalte, pero no debe ser excesivo, sobre todo en los dentífricos para niños.
    • Cuidado con la dieta: la falta de higiene es la causa principal en el desarrollo de caries, pero el consumo de dulces es un factor desencadenante importante, sobre todo si se toman entre comidas y antes de irse a la cama sin haberse cepillado los dientes. Esto no quiere decir que sea un alimento prohibitivo para los niños, pero sí se debe procurar que su consumo sea razonable y hacer un seguimiento de su higiene bucal. La razón del efecto perjudicial del azúcar y de los carbohidratos sobre la dentadura se debe a que las bacterias que «invaden» la boca utilizan los
      hidratos de carbono en su metabolismo y producen ácidos que favorecen la
      pérdida de calcio y fósforo de los dientes.
    • Abandonar el tabaco, entre otros nocivos efectos, es un irritativo de la cavidad bucal.

    Enfermedades más comunes

  • Caries: es la enfermedad destructiva de los tejidos del diente que comienza afectando a la capa más externa de éste, el esmalte, y avanza hacia el interior del mismo. Si no se trata a tiempo la carie puede significar la pérdida final de la pieza dental. El dolor surge cuando la destrucción del diente, que va progresivamente en aumento llega al nervio. Las caries pueden aparecer incluso en los dientes leche y en estos caos también hay que ponerse en manos del especialista porque al perder los primeros dientes antes de tiempo puede interferir en el correcto crecimiento de la dentición definitiva.
    • Gingivitis: consiste en la inflamación de las encías, que puede provocar dolor, hinchazón y sangrado fácil. La gingivitis suele estar causada por una inadecuada higiene dental. Cuando el cepillado no elimina correctamente la placa bacteriana esta se acaba convirtiendo en sarro y daña la encía.
    • Periodontitis: es la agravación de una gingivitis y en ella las estructuras que sujetan el diente se ven afectadas y éste pierde sujeción. La acumulación de la placa bacteriana y el sarro se va introduciendo entre los diente y la encía formando unas bolsas de pus. Como consecuencia de todo ello el hueso que sostiene el diente se ve afectado y de hecho es una de las principales causas que inciden en la caída de los dientes en los adultos. Además de un descuido en la higiene, puede estar producida por alguna enfermedad de mayor envergadura como la enfermedad de Crohn, sida o diabetes.
    • Tumores: el cáncer de boca tiene una prevalencia del 5 por ciento respecto a los otros tipos de cáncer. Aunque no se conocen sus causas, numerosos estudios revelan que son hasta cuatro veces más frecuentes entre los fumadores, y el riesgo aumenta si al tabaquismo se añade el consumo regular de alcohol. Los especialistas recomiendan vigilar aquellas úlceras que tarden en curar, así como tener cuidado con los cortes y roces continuos en la cavidad bucal, producidos bien por una muela rota o por una prótesis mal ajustada.

    Si un cepillo de dientes debe ser sustituido cada tres meses, a los españoles les dura una media de dos años



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