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SALUD BUCODENTAL Grupos de riesgo

SALUD BUCODENTAL Grupos de riesgo

SALUD BUCODENTAL Grupos de riesgo

La boca es para toda la vida y además, ejerce una influencia directa en la salud cardiovascular. Por ello, todos debemos esmerarnos en el cuidado bucodental, aunque existen determinados colectivos que deben intensificar los cuidados para mostrar una sonrisa bonita y sana.

Existen cada vez más datos científicos y clínicos que ponen de manifiesto la asociación entre una mala salud de las encías y la aparición o complicación de enfermedades frecuentes y especialmente importantes. Este es el caso de las enfermedades cardiovasculares, que siguen siendo la primera enfermedad responsable de la muerte en los varones y la segunda en las mujeres. Las enfermedades periodontales incrementan un 40% el riesgo de padecer un ictus, gustavo mañassegún el director médico de Vitaldent, Gustavo Camañas. Las patologías periodontales, como la periodontitis, son enfermedades bacterianas que afectan al tejido que sostiene los dientes, es decir, a la encía y al hueso adyacente. Las bacterias avanzan rápidamente invadiendo el hueso y el tejido que rodea al diente formando pequeñas “bolsas” que pueden llegar a producir la caída de las piezas dentales. Estas bolsas segregan las bacterias en la sangre, pudiendo llegar a movilizar la placa ateroma (cúmulo de colesterol en la pared de la arteria), que al obstruir la luz de la arteria puede desencadenar el infarto”.

“Esto hace que la periodontitis tenga un impacto tan negativo en sistema cardiocirculatorio como lo puede tener la enfermedad renal crónica, la apnea del sueño o las enfermedades autoinmunes”, asegura el doctor Camañas. Por lo tanto, para prevenir la aparición de enfermedades periodontales, es importante extremar la higiene bucal, para eliminar la placa bacteriana o sarro, que es el principal agente responsable de la periodontitis.

Para ello, además de cepillarse los dientes después de cada comida, hay que cambiar el cepillo en cuanto sus cerdas comiencen a abrirse, (máximo 3 meses) ya que llegado a este punto su capacidad para eliminar la placa se reduce.

Igualmente, en el caso de que se padezca algún problema periodontal (como el sangrado de encías), se recomienda colocar el cepillo de modo que sus filamentos formen un ángulo de 45 grados con la superficie dentaria y realizar movimientos circulares y laterales con suavidad.

Es importante utilizar seda dental al menos una vez al día, pero hacerlo de forma correcta. El hilo debe introducirse entre los dientes con un suave movimiento de “sierra” y nunca de manera violenta para no generar herida. Una vez que esté al borde de las encías, hay que curvarlo en forma de “C” contra uno de los dientes y deslizarlo en el espacio entre el diente y la encía. Esta operación se debe realizar con el resto de dientes, utilizando en cada uno de ellos un trozo de hilo limpio.

Las personas que sufren una enfermedad periodontal avanzada, presentan huecos entre los dientes en la zona que antes quedaba cubierta por la encía. Estos espacios son demasiados grandes para que se puedan limpiar con seda dental, por lo que es necesario sustituirlo por un cepillo interproximal.

Además, es fundamental que se realicen visitas periódicas al odontólogo para que vigile la salud de las encías y para que realice una limpieza en profundidad al menos una vez al año.

1. Enfermo cardiovascular
En la últimas guías de la Sociedad Europea de Cardiología para la prevención de la enfermedad cardiovascular en la práctica clínica ya se contempla la periodontitis como uno factor de riesgo cardiovascular, indicando que esta infección se asocia con la aparición de disfunción endotelial, aterosclerosis y con un incremento del riesgo de infarto de miocardio e ictus. El doctor Iván Malagón, especialista en Odontología, explica que se debe poner en conocimiento del dentista si se padece una enfermedad cardíaca, ya que es primordial que estos enfermos mantengan una boca saludable. “Tu odontólogo debe conocer tu estado de salud general, es muy importante que le comuniques si tienes enfermedad cardíaca para que conozca tu historia clínica, los medicamentos que te están administrando y decidir así el tratamiento adecuado”. A este respecto, Malagón aclara que “un paciente con problemas de corazón, puede someterse a tratamientos odontológicos, pero no hay que olvidar que sufren algunos riesgos añadidos. Cuando hay un sangrado en la boca, algunas bacterias pueden entrar en el torrente sanguíneo y depositarse en tejidos debilitados por la propia afección cardíaca. Pero si el dentista conoce estos riesgos podrá abordar el tratamiento oral teniendo en cuenta estos factores evitando complicaciones”.

2. Personas con discapacidad
Según la Fundación Vitaldent, las personas con discapacidad tienen mayor probabilidad de sufrir problemas bucodentales. Gustavo Camañas explica que esto se debe a la dificultad que muchas de ellas tienen para obtener un cuidado adecuado de su higiene oral, bien por falta de motricidad, bien por presentar dificultades a la hora de expresar la sintomatología o por sufrir alteraciones del comportamiento. Además, señala, “algunas discapacidades, como puede ser la parálisis cerebral, suelen verse acompañadas de problemas de maloclusión y defectos en la mineralización del esmalte, lo que les hace más susceptibles a padecer caries”. Las personas que no pueden masticar o mover la lengua a causa de su discapacidad, “no se benefician en la misma medida del efecto de autolimpieza que produce la saliva” explica el experto.

“Por otra parte, las malformaciones congénitas que presentan algunas personas incrementan la incidencia de patologías orales, así como los problemas a la hora de masticar que pueden derivar en daños en el paladar y pérdida de piezas dentales”, añade Camañas.

El especialista recuerda asimismo que en estas personas es más frecuente la ingesta de fármacos, que además de causar xerostomía (sequedad bucal), si se hace de forma sistémica puede provocar una reacción adversa llamada hiperplasia gingival que origina dolor al masticar, hemorragia gingival, alteraciones periodontales, oclusión dentaria y trastornos del habla.

Recomendaciones

  • Para evitar estos problemas los expertos recomiendan a las personas con dificultades de motricidad utilizar cepillos dentales eléctricos o adaptados (se puede atar el mango a la mano con una cinta, o adaptarlo con una esponja o pelota de goma), pasta dentífrica con una alta concentración en fluoruro y seda “súper floss” o irrigador interdental a presión.
  • En el caso de necesitar ayuda de otra persona, lo recomendable es que ésta se sitúe detrás del individuo con discapacidad, que estará sentado, con la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás y con la boca abierta.
  • Asimismo, usar un colutorio o espray de clorhexidina es aconsejable como método complementario al cepillado en casos de gingivitis o periodontitis para combatir la creación de placa bacteriana en los pacientes con limitaciones físicas y cognitivas, siempre y cuando se usen en las concentraciones adecuadas y con regularidad. Para los pacientes que puedan tragarse el enjuague, se recomienda utilizar un cepillo o un hisopo para aplicar el enjuague directamente en los dientes.

3. Diabéticos
Según el Consejo General de Dentistas de España, la diabetes triplica el riesgo de padecer periodontitis. Crecientes y sólidas son las pruebas que interrelacionan la salud de las encías y la diabetes mellitus (DM). De hecho, hace ya décadas que se expuso la conexión entre diabetes y enfermedad periodontal, hasta el punto que algún autor (el Dr. Harald Löe) propuso hace más de 20 años que la enfermedad periodontal era la sexta complicación de la diabetes mellitus, algo plenamente aceptado en estos momentos.

Como sintetiza el doctor José Luis Herrera Pombo, Profesor Emérito Universidad Autónoma de Madrid y representante de la Sociedad Española de herrera pomboDiabetes, con motivo del Día Europeo de la Periodoncia, “existe una relación bidireccional entre diabetes y enfermedad periodontal: la diabetes es más frecuente en personas con enfermedad periodontal y, a su vez, las enfermedades periodontales son más frecuentes y avanzadas en personas con diabetes comparadas con personas sanas”. Partiendo de esta realidad, el expertoseñala que “el odontólogo debe jugar un papel importante en la prevención y diagnóstico precoz de la diabetes”.

Por su parte Iván Malagón explica que existen otros problemas orales relacionados directamente con la diabetes, como las aftas bucales, el síndrome de boca seca, dolor, úlceras o alteraciones en la percepción del gusto. El doctor Malagón también señala que “en el momento de la visita al odontólogo, el paciente debe comunicarnos desde el principio que padece diabetes, ya que tienen necesidades especiales y los tratamientos serán adaptados a su problema de salud”.

4. Personas con depresión
Quien sufre este trastorno tiene mayor probabilidad de padecer enfermedades periodontales que deriven en la pérdida de piezas dentales. Esto es así, explican los expertos, porque uno de los efectos físicos más visibles de este trastorno es la reducción de la secreción de saliva. Este fluido es básico para la prevención de estas enfermedades, ya que ejerce un efecto de protección antibacteriana sobre los dientes, al arrastrar los restos de comida que quedan en la boca gracias a su PH alcalino y a su capacidad tampón. Además, neutraliza los ácidos producidos por la placa bacteriana y aporta a los dientes el calcio y fosfato que necesitan para su proceso de “remineralización”.

Por otra parte, si la pérdida de saliva es un síntoma de la enfermedad en sí misma, la ingesta de algunos fármacos antidepresivos la incrementa. Por ejemplo, la nortriptilina produce una inhibición del 56% de la producción de saliva total no estimulada, la fenoxetina del 34% y la mianserina del 29%.

Los expertos de Fundación Vitaldent recuerdan a las personas que sufren este trastorno, que no sólo no deberían descuidar su higiene bucal, si no que deberían incrementarla, ya que son un colectivo más vulnerable a este tipo de enfermedades. Además el doctor Gustavo Camañas aclara que “otro síntoma principal de la depresión es la pérdida de motivación para la realización de tareas cotidianas, entre las que se incluye el cuidado de la higiene bucodental básico, como el depillado diario, el uso del hilo dental, o del enjuague bucal. Por este misma causa suelen espaciar las visitas al odontólogo, limitándolas en muchos casos a cuando el dolor no les permite actuar de otra manera, por lo que es importante que se esmeren en cumplir con este requisito.

Por otra parte, el estado de la boca repercute en la alimentación, así que se ha de procurar una ingesta suficiente y equilibrada de alimentos, ya que las deficiencias vitamínicas y minerales también pueden favorecer la depresión.

5. Los que tienen implantes dentales
La prevención en el cuidado bucodental cobra aún más importancia ante la colocación de implantes dentales para poder evitar infecciones y futuras complicaciones periimplantarias, que incluso podrían suponer la pérdida del hueso que sostiene al implante. Los implantes dentales se consideran como unos de los procedimientos más exitosos en el campo de la odontología ya que permiten recuperar las piezas perdidas en el 98% de los casos.

Sin embargo, algunos factores como la cantidad y calidad de hueso disponible, infecciones en el tejido oral, una higiene inadecuada y hasta el hábito de fumar influyen en el éxito de este procedimiento, ya que interfiere en el proceso de cicatrización.

6. Mayores
Según datos extraídos del estudio anual sobre Prevención e Higiene en España realizado por Vitaldent, en colaboración con la Universidad de Murcia, el 77% de los mayores considera que son suficientes sus visitas al dentista. Sin embargo, sólo el 26% de este grupo acuden al él una vez cada seis meses, tal y como recomiendan los expertos y únicamente el 51% se cepilla los dientes después de cada comida. No es de extrañar que el 78,7% crea que tiene problemas de salud en su boca. Entre los consejos específicos para este colectivo podemos extraer los siguientes:

  1. Acudir a revisiones al menos dos veces al año. Las personas mayores son especialmente propensas a sufrir alteraciones bucales relacionadas con el uso de prótesis, la ingesta de medicamentos, o enfermedades sistémicas. El odontólogo ayudará a prevenir y diagnosticar cualquier patología de forma temprana, entre ellas, el cáncer oral.
  2. Cuidar la dentadura postiza. El uso de dentaduras postizas o prótesis dentales  requiere de cuidados especiales y constantes. Mantener la dentadura limpia y ajustada es aconsejable para disfrutar de una buena calidad de vida. Por eso es importante acudir con frecuencia al especialista para que nos realice un chequeo del estado de la prótesis y la reajuste si es necesario.
  3. Usar un dentífrico especial. Las encías se retraen con el paso del tiempo exponiendo las raíces, por lo que las personas mayores son más propensas a sufrir de sensibilidad dental. En este caso es recomendable usar un dentífrico especial a tal efecto
  4. Enjuagues bucales e ingesta de agua. La sequedad bucal o xerostomía es otro de los trastornos más comunes entre las personas mayores. Puede ser debida al consumo de determinados medicamentos o ciertos tratamientos médicos. Para prevenir la sequedad se aconseja mantener una buena higiene dental, masticar bien los alimentos para segregar saliva, realizar enjuagues con una solución salina y bicarbonato e ingerir agua de forma a menudo.
  5.  Consumir alimentos que sean fáciles de masticar. Conviene tomar poco azúcar y mucho calcio, verduras y alimentos que propicien una correcta masticación. Es recomendable evitar los alimentos duros.
  6. Usar cepillos eléctricos, si es necesario. Algunas personas con artrosis, enfermedad que limita el movimiento, pueden tener dificultad para cepillarse los dientes. En estos casos es aconsejable recurrir a aparatos especiales, como cepillos eléctricos, para facilitar su higiene diaria.

7. Embarazadas
Como justifica el doctor José María Lailla, presidente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y Catedrático de Obstetricia y Ginecología jose maria laillade la Universidad de Barcelona, “realmente las enfermedades periodontales están adquiriendo un protagonismo relevante en el control del embarazo, principalmente al demostrarse su implicación en el parto pretérmino”.

Actualmente existen numerosos trabajos científicos que fijan en la cavidad bucal el origen de los focos sépticos e inicio de la cadena infecto-inflamatoria, productora de sustancias con acción oxitócica (como las prostaglandinas), que ocasionan el inicio de la corioamnionitis, origen del parto pretérmino. Incluso, según el experto, “otras patologías, como la preeclampsia y el crecimiento fetal restringido, también pueden estar relacionadas con la patología oral, pero aún están en fase de estudio”.

Los cambios hormonales y metabólicos que se producen a lo largo de la vida de la mujer producen modificaciones muy importantes en la salud bucal de la misma y son, a su vez, el origen de procesos y entidades clínicas que tienen el principal foco en la cavidad oral pero que también tienen trascendencia en patologías ginecológicas.

Por todo ello, aconseja Lailla, “los obstetras y ginecólogos tenemos que indicar a todas las mujeres la necesidad de realizar controles rutinarios de la cavidad bucal, principalmente en las épocas más críticas de cambios hormonales en la mujer, como la pubertad, el embarazo y el climaterio”; en su opinión, “es imprescindible que toda mujer, cuando planifique la posibilidad de un embarazo, acuda al odontólogo previamente, al igual que realiza una visita preconcepcional con su ginecólogo”.





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