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SALUD LABORAL. El estrés pasa factura

SALUD LABORAL. El estrés pasa factura

SALUD LABORAL. El estrés pasa factura


El 28 de abril se celebra el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, una campaña internacional destinada a promover tanto la salud y la seguridad laboral como el trabajo decente. Uno de los aspectos más comunes asociados a la vida profesional actual es el estrés que provoca que, de no controlarlo, puede derivar en problemas de salud tanto físicos como psíquicos.

Lo primero que debe quedar claro sobre el estrés es que en principio no tiene porqué ser perjudicial. Cierta tensión es básica para el cuerpo y para el equilibrio físico y emocional ya que es el impulso que nos mueve a lograr nuestros fines. Pero su intensidad puede desembocar en situaciones de desazón, angustia, desesperación, inquietud, de no poder llegar a todo, y es aquí donde empiezan las complicaciones. El Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, que celebramos este mes, quiere promover la salud y la seguridad en el entorno laboral y el trabajo decente para todos. Según un informe de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, hecho público en 2008, más de la mitad de las bajas laborales se deben al estrés, lo que lo convierte en uno de los problemas más graves de salud en el trabajo. 

 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentos

¿Por qué hay que controlarlo?



• El estrés aumenta la secreción de catecolaminas,
entre las que destacan la adrenalina y la noradrenalina que provocan un incremento de la tensión arterial, importante factor de riesgo cardiovascular. Asimismo, el estrés puede aumentar la frecuencia cardiaca y producir alteraciones metabólicas, que tienen como consecuencia un aumento de los niveles en sangre de azúcares y grasas. “El incremento de la tensión arterial, de la frecuencia cardiaca y las alteraciones metabólicas favorecen el desarrollo de la aterosclerosis, lo que puede desencadenar complicaciones cardiovasculares asociadas, tales como infartos, anginas de pecho y accidentes cerebrovasculares”, explica el doctor Francisco Chorro, vicepresidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

• Y es que la barrera entre la psiquis y el cuerpo es muy delgada. El profesor Jerónimo Sáiz, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría explica que el trastorno de ansiedad generalizada (TAG) se ha convertido es una de las patologías más frecuentes en las consultas de atención primaria. Las personas que lo sufren “están continuamente preocupadas y suelen ver el lado negativo de las cosas”. Pero además, afirma “esa misma hiperactividad nerviosa suele pasarles factura en el terreno físico con somatizaciones tales como dolores de cabeza, sensación de mareo, problemas digestivos, pérdida de apetito, palpitaciones, sensación de falta de aire o alteraciones dermatológicas”.


Perfil del estresado, ¿te identificas?


La Fundación Española del Corazón señala que numerosos estudios apuntan a que las personas con perfil psicológico tipo A tienen mayor riesgo de padecer estrés y por tanto un episodio cardiovascular. Estas personas se caracterizan por:

• Velocidad, impaciencia, irritabilidad, siempre tienen prisa
• Estilo dominante y autoritario
• Dificultad para conocer y expresar las emociones
• Actitud hostil, dura, competitiva
• Gran implicación en el trabajo, con tendencia a la actividad permanente; consideran el descanso o el ocio como pérdidas de tiempo
• Preocupación por el rendimiento y los resultados finales, más que por el disfrute de la actividad mientras se realiza
• Pocos intereses y relaciones personales al margen del trabajo

Por lo general se ha relacionado el hecho de ocupar un cargo profesional de  responsabilidad, con un mayor grado de estrés. Sin embargo, esto no es del todo cierto si tenemos en cuenta que el estrés está directamente relacionado con una situación personal de incertidumbre e inseguridad. “Esta  situación, unida al grado de responsabilidad en el trabajo, puede hacer a las personas más vulnerables ante el estrés”, matiza el Dr. Chorro.


La fórmula para el relax


A través de la ‘Campaña de hábitos saludables’ del Colegio de Médicos de Málaga, se ofrece una fórmula sencilla para manejar el estrés. La palabra estrés proviene del inglés stress (esfuerzo o sobrecarga) y utilizando estas siglas nos proponen la manera de controlar este mal:
      Señales. El cuerpo no se enferma en un día, sino que nos va enviando señales de alarma: sufrir insomnio o levantarse cansado o con ganas de seguir durmiendo; dolores articulares o de cuello, hombros o espalda; problemas digestivos; irritabilidad; falta de apetito sexual; comer y beber con exceso o consumir drogas.
   Tiempo. La organización del tiempo es una de las herramientas más eficaces para prevenir y combatir el estrés. Una correcta administración nos permitirá ahorrar tiempo y utilizarlo adecuadamente en asuntos de trascendencia. También se ha de reservar tiempo para estar solo y relajarse.
   Relajación/Respiración: Es indispensable para una persona que sufra situaciones de estrés mantenerse el mayor tiempo posible en un estado de relajación. Aprender técnicas de relajación, respiración y otros conocimientos en este campo permitirán descansar el cuerpo y sosegar la mente a voluntad. 
   Ejercicio: Durante un estado de estrés se liberan muchas hormonas y se produce un estado de excitación. A través de la actividad física es posible descargar y eliminar todas esa tensión creada, e impedir que se acumule en el cuerpo o en a mente.
   Sistemas de Soporte: Un sistema de soporte es un conjunto de recursos que se pueden  movilizar en tiempos de crisis: una clara y sólida filosofía de vida, fuertes lazos familiares y de amistades, pasatiempos y aficiones…


La mujer, más estresada ante la crisis


El 42 por ciento de las mujeres españolas presenta ansiedad con motivo de la crisis económica, según se desprende de un estudio de opinión realizado por el Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer, a 1.097 mujeres, trabajadoras en activo. El doctor Santiago Palacios, director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer y autor del estudio, explicó que “la mujer sufre más que el hombre ante el mismo problema en casa o en el trabajo porque percibe y se empapa más del ambiente”. Además, argumentó, que su nivel de ansiedad por la situación económica actual es mayor que entre la población masculina, y en cierta parte es lógico, a juicio de Palacios, “porque son las últimas que han entrado en el mercado de trabajo pero serán las primeras en irse”.





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