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Seis ejercicios oculares para la vuelta al trabajo

Seis ejercicios oculares para la vuelta al trabajo

Organizar por prioridades nuestra agenda, una actitud positiva, levantarnos de la silla para estirar las piernas o subir por las escaleras en vez de usar el ascensor, son algunos sencillos hábitos con los que afrontar de manera más saludable el regreso a la rutina laboral tras las vacaciones. Sin embargo, en esas listas de buenas intenciones, no suelen incluirse ejercicios básicos de una gimnasia que cada vez se está haciendo más necesaria: la gimnasia ocular.

La institución médica madrileña de oftalmología, Clínica Rementería, comparte seis ejercicios sencillos para cuidar y fortalecer nuestros ojos y ayudarles a adaptarse de nuevo a las largas jornadas de trabajo. Para la Dra. Victoria de Juan, optometrista de Clínica Rementería, cinco minutos diarios de este tipo de ejercicios contribuyen a fortalecer, relajar y hacer más eficiente la musculatura ocular implicada en la visión, lo que a la larga contribuirá a evitar la fatiga o malestar visual.

1. La importancia de la elasticidad: Con el fin de dotar de elasticidad y mejorar la coordinación de los músculos encargados del movimiento del ojo, debemos ejercitarlos simplemente dirigiendo nuestra mirada de lado a lado. Para ello, se recomienda situarnos de pie o sentados y mirar de frente. Sin mover la cabeza, miramos a la izquierda tratando de concentrarnos en lo que vemos y a continuación miramos a la derecha. Se recomienda repetir este ejercicio 5 veces. Posteriormente, sin mover la cabeza, miraremos hacia abajo y luego hacia arriba, realizando otras 5 repeticiones. Por último, repetiremos el ejercicio con la mirada en diagonal, pasando de superior izquierda a inferior derecha, y superior derecha a inferior izquierda, con 5 repeticiones por ejercicio.

2. Para fortalecer: Trabajar la fuerza de los músculos de los ojos contribuye a mantener nuestro nivel de precisión al enfocar. Nos sentaremos erguidos y colocaremos nuestro dedo  pulgar a unos 25cm del rostro enfocándolo con la mirada durante 10-15 segundos. Acto seguido, enfocaremos otro objeto situado a entre 3 y 6 metros de distancia durante otros 10-15 segundos. Se recomienda realizar este proceso 5 veces.

3. Movimientos complejos: Con este ejercicio se ejercita el control de los movimientos complejos de los ojos mejorando la coordinación. Nos situaremos de pie y erguidos e imaginaremos la figura del número 8 de gran tamaño en el suelo, a unos 3 metros de distancia de nuestros pies. Lentamente, trazaremos la figura del 8 con los ojos en una dirección 5 veces, y otras 5 veces en la dirección opuesta.

4. Con los párpados cerrados: Para fortalecer los músculos que rodean al ojo, cerraremos parcialmente los ojos sin que los párpados lleguen a tocarse entre sí. Si notamos que tiemblan los párpados superiores al realizar este esfuerzo, podremos reducir el temblor concentrando la mirada en un objeto lejano. Mantendremos los ojos en esta posición 15 segundos, y finalizaremos cerrándolos lentamente.

5. A ritmo de parpadeo:  A lo largo del día debemos tratar de parpadear con frecuencia, especialmente si nos encontramos fijando la atención en una pantalla, momento en el que tendemos a disminuir nuestro parpadeo. No obstante, puesto que en ocasiones es insuficiente, podemos conseguir una buena distribución de los diferentes líquidos que contiene el ojo, limpiándolo así de sustancias extrañas, con un ejercicio tan sencillo como guiñar los ojos. Además, es una buena manera de tensar la musculatura ocular y relajar el ojo. Guiñaremos el ojo derecho lentamente para después abrirlo y realizar el mismo ejercicio con el ojo izquierdo. Repetiremos el ejercicio 5 veces.

6. La relajación: Tras realizar estos ejercicios, como tras la práctica de cualquier deporte, es importante relajar la musculatura. En el caso de los ojos se pueden relajar cubriéndolos durante unos 5 minutos. Para ello, nos colocaremos en una postura cómoda, calentaremos nuestras manos frotándolas entre sí y situaremos las palmas ahuecadas sobre los ojos sin ejercer presión sobre ellos. Si, una vez transcurridos los 5 minutos, no notásemos los ojos descansados, continuaremos con este ejercicio durante unos minutos más.

“Estas pautas nos permitirán mantener la buena salud ocular ya que por el ritmo de vida que llevamos forzamos a nuestros ojos a estar durante demasiado tiempo en la misma posición o trabajando en planos cortos o medios”, concluye la Dra. Victoria de Juan, optometrista de Clínica Rementería.





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