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SÍNDROME DEL INTESTINO IRRITABLE ¡No más estrés!...

SÍNDROME DEL INTESTINO IRRITABLE ¡No más estrés!

El 15% de los españoles padece Síndrome del Intestino Irritable (SII). Dolor abdominal, cambios en el hábito defecatorio o gases son los síntomas de una patología que en algunos casos ha revelado tener una relación muy directa con la sensibilidad al gluten no celíaca, y que genera una fuerte carga de estrés y ansiedad.

El Síndrome del Intestino Irritable (SII) es un trastorno funcional digestivo, sin causa orgánica ni bioquímica claramente conocida, que se caracteriza clínicamente por la asociación de dolor/molestia abdominal y alteraciones en el hábito deposicional. A día de hoy afecta a un 15% de la población adulta en España, y sus síntomas más comunes son dolor abdominal, cambios en el hábito defecatorio como la diarrea o el estreñimiento, o los gases. Más allá de las consecuencias fisiológicas, este trastorno también puede provocar estrés o ansiedad, afectando así a la calidad de vida de quien lo padece. Según ha rey-bisquertrevelado el doctor Enrique Rey Díaz-Rubio, experto de la Federación Española del Aparato Digestivo (FEAD), “ la concienciación para el cuidado del bienestar digestivo es primordial porque sabemos que muchos de los afectados por el SII o por molestias digestivas lo viven como una situación normal y esto no debería ser así: lo normal es sentirse bien”. Más aún: el 50% de las personas que lo sufren llevan de 5 a 10 años padeciéndolo cuando consultan a un médico, según el doctor Miguel Bixquert Jiménez, también experto de la FEAD. De ahí que desde esta federación destaquen la importancia de adquirir unas pautas higiénicodietéticas adecuadas para cuidar el bienestar digestivo.

Diagnóstico y origen
Las personas con SII sufren molestias relacionadas con múltiples causas, como pueden ser la obesidad, el tabaquismo, el abuso de alcohol, una dieta inapropiada, comer deprisa o la ingesta de determinados azúcares y edulcorantes. También influyen en él el sedentarismo y otros factores culturales o sociales (aprendizaje), factores psicológicos, estrés laboral o ambiental e incluso susceptibilidad genética.

Según la FEAD, el Síndrome del Intestino Irritable es más frecuente en mujeres y a partir de los 65 años. Entre sus síntomas, los pacientes con SII sufren las siguientes molestias que alteran su bienestar digestivo, aunque cada paciente con SII es diferente y la sintomatología en el SII es muy variable en cada individuo:

  • Distensión abdominal al no poder eliminar adecuadamente los gases.
  • Dolor abdominal (asociado o no a distensión del vientre) conjuntamente con estreñimiento o diarrea, en ausencia de adelgazamiento, deterioro general o anemia. El dolor cede con las deposiciones. Estos síntomas pueden sucederse a la vez o por separado y pueden persistir o aparecer sólo en ciertos episodios. Para hablar de Síndrome del Intestino Irritable es necesario que exista dolor o malestar abdominal recidivante (que se repite con frecuencia) de al menos 3 días al mes, los últimos tres meses.
  • Además, en algunas personas con SII determinados componentes de la dieta como el gluten, la fructosa, la lactosa, la cafeína y el sorbitol pueden exacerbar los síntomas. Las últimas evidencias científicas desvelan que en un número importante de casos con SII, la dieta sin gluten es capaz de mejorar la sintomatología de estos pacientes.

NutriSIIa, la primera guía nutricional para pacientes
Coincidiendo con el 35º Congreso de SEMERGEN celebrado el pasado mes de octubre, Boehringer Ingelheim presentó NutriSIIa, la primera guía Nutricional para pacientes con Síndrome del Intestino Irritable, en la que han colaborado la Fundación Alicia y que cuenta con el aval de las sociedades médicas SEMERGEN (Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria) y la Asociación Española de Gastroenterología (AEG). La guía tiene como objetivo ofrecer recomendaciones dietéticas concretas para mejorar la sintomatología del SII, sin renunciar a una dieta equilibrada.

Su relación con la comida
Aproximadamente dos tercios de las personas diagnosticadas de SII creen que sus síntomas son desencadenados por algún alimento. A este respecto, existen evidencias científicas que demuestran que la alimentación puede jugar un papel fundamental en la génesis de los síntomas del Síndrome del Intestino Irritable (SII). Eso sí, cada paciente con SII es diferente y la sintomatología en el SII es muy variable en cada individuo, por lo que, según la guía NutriSIIa, no existen unas recomendaciones ideales para todos, sino que cada uno tiene que conocerse bien e ir adaptando su alimentación según su tolerancia y sintomatología.

En cualquier caso, no existe una causa directa que justifique la sintomatología sino que son muchos los factores que pueden producirla, como el entorno, el estrés personal, el estado de ánimo, etc., factores psicológicos que también pueden influir en la asimilación del alimento.

Recomendaciones generales 
La sintomatología en el SII es muy variable en cada individuo, por eso, no existen unas recomendaciones ideales para todos, si no que cada uno tiene que conocerse bien e ir adaptando su alimentación según su tolerancia y sintomatología. A pesar de ello, los expertos recomiendan seguir las siguientes recomendaciones generales que son comunes para muchas persones con SII.
1. Seguir una alimentación equilibrada.
2. Beber 1,5-2 litros de agua diarios (6-8 vasos).
3. Fraccionar la alimentación en mínimo 5 comidas al día (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena).
4. Evitar las comidas copiosas. Mejor comer poco más veces que mucho de una sola vez. No hacer comidas abundantes o ricas en aceites, grasas y salsas. Tomar alimentos ricos en fibra: 5 porciones diarias de hortalizas y frutas (mejor con piel) y cereales integrales, así como legumbres y frutos secos dos veces por semana, los postres siempre de fruta de temporada. Comer pescado entre 3 o 5 veces a la semana. Incorporar yogures o leches fermentadas con bifidobacterias. Elegir carnes magras como pollo, pavo o conejo.
5. Intentar ser regular con los horarios de las comidas y no saltarse ninguna.
6. Evitar cenar muy tarde e intentar que pase al menos una hora antes de acostarse.
7. Tomarse su tiempo en cada comida: es recomendable dedicar entre 20 y 45 minutos. No comer con prisas ni estrés.
8. Mantener una posición correcta (sentado en una silla con la espalda recta) a la hora de comer.
9. Masticar bien los alimentos.
10. Practicar ejercicio de forma regular y mantener un peso saludable.

Alimentos que debes evitar

  • En general, aunque cada individuo debe probar su tolerancia, se debe evitar: el consumo de aquellos alimentos flatulentos (col, coliflor, legumbres, alcachofa, brócoli, cebolla, uvas, etc.).
  • El consumo de vegetales de hoja crudos, especialmente la lechuga, ya que provoca distensión abdominal.
  • No hay que abusar de los alimentos ricos en fibra insoluble como los cereales integrales y los frutos secos.
  • Algunas frutas y verduras que no acostumbran a sentar bien, como por ejemplo: manzana, pera, melón, albaricoque, cereza, pimiento, ajo, espárragos…
  • El café.
  • Las bebidas alcohólicas, carbonatadas o azucaradas.
  • Se recomienda evitar los alimentos a temperaturas extremas. Lo ideal es tomarlos templados.
  • En cuanto a las formas de cocción, se recomienda que sean siempre técnicas suaves, evitando los guisos fuertes y las frituras. Las cocciones más indicadas son hervido, vapor, microondas, plancha y horno. La manera cómo se ingiere un alimento, así como la técnica de cocción, también puede afectar a la manera en cómo se siente tras ingerirlo. Por ello no se debe restringir un alimento sólo porque una vez siente mal, sino que se debe comprobar la tolerancia en otra ocasión.
  • Es recomendable evitar el tabaco.

La microbiota intestinal
Nuestra microbiota intestinal desempeña una función vital en nuestra salud y puede verse afectada de manera positiva por la dieta y el estilo de vida. Varios de los estudios analizados en Berlín durante la Semana UEG han aportado evidencias de que varias enfermedades gastrointestinales, como el síndrome del intestino irritable (SII) o el síndrome metabólico, se derivan de un desequilibrio en la composición de la microbiota intestinal, al menos parcialmente. En esta línea, se han observado indicios razonables de que determinados probióticos estimulan la motilidad intestinal en pacientes con SII y mejoran la calidad de vida general de los pacientes con trastornos gastrointestinales.





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  1. Manuel Diaz

    6 febrero

    Yo he sufrido de SII durante muchos años, hoy en día aprendí a cuidarme, y ya por suerte ya no sufro tanto, una alimentación saludable fue lo que me sirvió a mi para mejorarme.

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