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Sinusitis. resfriados que se complican.

Sinusitis. resfriados que se complican.

Nada hay más frecuente y banal que un resfriado en
pleno invierno. Sin embargo, si éste se complica puede derivar hacia una
infección mayor de origen bacteriano del tipo sinusitis, que hay que curar sin
dilación

Provocado por virus muy
contagiosos, el resfriado común suele afectar a las vías respiratorias altas.
Sus síntomas más frecuentes son la secreción nasal, estornudos, ojos llorosos,
molestias de garganta, ronquera, tos, y en ocasiones dolores de cabeza  y musculares y fiebre leve. Aunque en un
principio no revista importancia y se cure en el curso de una semana, un
catarro puede complicarse, sobre todo si nuestras defensas no están en su mejor
momento. Es entonces cuando pueden surgir complicaciones bacterianas que
deriven hacia una sinusitis, una otitis o una amigdalitis.

La sinusitis

Para evitar que un resfriado
derive en sinusitis, hay que prestar especial atención a la higiene nasal. Los
sueros fisiológicos, las soluciones marinas y los medicamentos vasoconstrictores
lavan las fosas nasales disminuyendo el número de bacterias (y mejor cuanto
antes y con mayor frecuencia se realicen los lavados nasales), pero si el
organismo se encuentra debilitado o sometido a fuertes cargas de estrés, con la
consecuente bajada de defensas, puede caer muy fácilmente en sobreinfecciones bacterianas que compliquen el problema,
provocando sinusitis.

Las personas con sinusitis crónica deben
prestar atención especial a la higiene nasal durante un resfriado, para evitar sobreinfecciones

Falla la defensa

El paso de un resfriado a una
sinusitis se produce cuando los mecanismos de defensa habituales no cumplen su
rol o no lo hacen en su totalidad. La agresión viral deteriora la barrera mucociliar, que es la primera protección contra los agentes
patógenos. Como resultado, las bacterias se instalan y se desarrollan ?a sus
anchas?, lo que puede provocar infección en uno o más de los senos paranasales (cavidades en los huesos del cráneo), y
provocar la obstrucción de los orificios de los senos.

Esta obstrucción provoca que
la circulación sanguínea y la ventilación de la cavidad sinusal sean menores,
lo que favorece el crecimiento bacteriano. La infección que produce sinusitis puede
ser aguda, intermitente o crónica.

Causas más comunes

La sinusitis aguda suele ir
precedida de una infección vírica de las vías respiratorias superiores, o
asociada a pólipos nasales que han bloqueado el drenaje efectivo. Otros
factores asociados son rinitis alérgica, rinitis vasomotora, síndromes de deficiencia
de anticuerpos, disfunción ciliar, fibrosis quística,
cuerpos extraños e infecciones dentales, etc.

Síntomas habituales

Los signos más evocadores de
sinusitis son:

v     
Dolor en uno de
los lados de la cara, bajo la órbita del ojo.

v     
Cefalea.

v     
Secreción moco-purulenta
del mismo lado que el dolor.

v     
Fiebre.

v     
Puede producir
dolor facial intenso, debido a la sensibilidad de los senos paranasales.

v     
Puede producir
sangrado de nariz (epistaxis), malestar general, tos, falta de olfato, dolor en
la masticación y afonía.

v     
Las personas con
sinusitis crónica presentan secreción posnasal
purulenta, congestión nasal y cefaleas. Otros síntomas son tos, halitosis y rinorrea crónica. Sin embargo, el intenso dolor facial es
un síntoma infrecuente. En los niños con sinusitis crónica la queja más
habitual es la tos y, curiosamente, no suelen presentar fiebre.

Tratamiento antibiótico

En presencia de sinusitis hay
que acudir al médico sin tardanza, ya que pueden surgir complicaciones más
graves. La duración del tratamiento para la sinusitis aguda es de al menos
10-14 días y de la sinusitis crónica de 3-4 semanas. El tratamiento se dirige a
tratar la infección y lograr el drenaje de los senos. Entre los antibióticos de
elección en la sinusitis aguda y crónica están la ampicilina y la amoxicilina

Además, es preciso un
tratamiento de apoyo con descongestivos y
antihistamínicos, para reducir el edema y aliviar la obstrucción de los
orificios sinusales.

Cuándo operar *

  1. En caso de sinusitis aguda complicada.
  2. Sinusitis insensible a la terapéutica médica
    enérgica (por resistencia microbiana a los antibióticos).
  3. Sinusitis crónica recidivante: más de cuatro
    episodios al año.

* la intervención quirúrgica
consiste en el lavado sinusal, la creación de un orificio ensanchado para
proporcionar drenaje efectivo y aireación y la resección del tejido enfermo.



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