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Sólo dos de cada diez pacientes mayores de 65 años candidatos a una cirugía vertebral se operan

En la actualidad casi dos millones y medio de españoles pertenecen a la llamada cuarta edad, es decir, tienen más de 80 años, una cifra que continuará ascendiendo debido al progresivo envejecimiento poblacional, y que trae consigo problemas derivados de la edad que afectan al aparato locomotor en general y a la columna vertebral en particular. De hecho, se estima que el cien por cien de las personas mayores de 80 años sufre alguna dolencia asociada a la columna vertebral como consecuencia de años de sobreesfuerzo, malas posturas y sedentarismo, lo que ha provocado que la patología degenerativa de la columna vertebral suponga la segunda causa de enfermedad crónica en las personas de entre 65 y 75 años.

Sin embargo, “existen aún muchas reticencias y dudas sobre los beneficios del tratamiento quirúrgico en esta etapa, lo que provoca que sólo dos de cada diez (20%) pacientes mayores de 65 años candidatos a cirugía vertebral se sometan a un tratamiento quirúrgico”, explica el doctor Francisco Villarejo, director de la Unidad de Neurocirugía de la Clínica La Luz en el marco del X Simposium Internacional de la Columna Vertebral que se celebra los días 23 y 24 de noviembre en el citado centro sanitario.

La estenosis del canal lumbar –conocida también como síndrome del escaparate-, las hernias discales, las fracturas vertebrales causadas por osteoporosis o los tumores en la columna vertebral son las dolencias relacionadas con la columna vertebral más comunes en la tercera edad, cuya aparición reduce notablemente la calidad de vida de quiénes las sufren.  “El 90% de los mayores de 65 años sufre dolor crónico en la columna vertebral, centrado sobre todo en la zona lumbar, que es una de las más sensibles, dado que aquí se apoya todo el peso de la espalda. De hecho, las estadísticas indican que el 95% de los hombres y el 80% de las mujeres sufrirán estenosis del canal lumbar una vez superados los 65 años, y que el 25% de las mujeres entre 70 y 79 años padecerán fracturas vertebrales, debidas sobre todo a procesos de osteoporosis”, según ha explicado el doctor Villarejo.

Para el doctor Marcelo Budke, neurocirujano de la Unidad de Neurocirugía de la Clínica La Luz, el dolor crónico en la columna representa un problema de primer orden que repercute incluso en el sistema sanitario. De hecho, según estima este experto, “los costes generales del  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentostratamiento del dolor en España se acercan al 2% del Producto Interior Bruto, mientras que los costes totales en la sanidad pública asociados a este problema en España superan los 6.000 millones de euros al año”.

 Para el paciente, según incide el doctor Budke, “esta dolencia supone un trastorno que incide directamente en su bienestar y calidad de vida. Es más, el 32% de los pacientes con dolor en la columna persistente tiene asociada una situación de depresión, mientras que el 35% experimenta ansiedad, y un 43,3% sufre problemas de insomnio como consecuencia de los dolores”.

Los beneficios de la cirugía
Ante una dolencia cervical en este tipo de paciente, el doctor Villarejo insiste en los beneficios de optar en primer lugar por los tratamientos conservadores que se centren en intervenciones en la zona afectada, aunque los expertos insisten en los beneficios que ha demostrado la cirugía en los pacientes mayores de 70 años. “El tratamiento quirúrgico de la columna vertebral degenerativa está cambiando rápidamente y se adapta a las necesidades de la población de edad avanzada, que no puede ni quiere arriesgarse en operaciones de larga duración con extensas descompresiones y fijaciones de dudosa eficacia”, añade el doctor Budke.

No obstante, la edad parece seguir constituyendo una fuerte limitación para someterse a cirugía y sólo el 20% de estos pacientes entra en un quirófano. Los motivos son diversos, desde las reticencias de la familia o el propio paciente, hasta el rechazo por parte del profesional por considerarle demasiado mayor. “Por la edad nunca se puede rechazar a un paciente, más en estos momentos, en los que la población cada vez vive más y por tanto tienen necesidades asistenciales a edades más avanzadas”, comenta el doctor Villarejo. En este sentido, el doctor Fernando Carceller, del Servicio de Neurocirugía del Hospital La Paz, de Madrid, recuerda que “cada día hay más pacientes mayores de 65 y de 80 años que han quedado satisfechos con las cirugías selectivas microquirúrgicas para el tratamiento de la estenosis de canal lumbar y hernias discales”.

Nuevas herramientas
En los últimos años se ha asistido al nacimiento de técnicas más conservadoras que suponen una disminución del tiempo quirúrgico y una menor incidencia de complicaciones derivadas de la cirugía, como por ejemplo la técnica de la descompresión microquirúrgica, que separa las vértebras gracias a espaciadores que hacen que el canal vertebral se pueda abrir progresivamente. La tasa de éxito de estas intervenciones llega al 97% y, aunque se realiza mediante anestesia general, “si el paciente es delicado, como suele ocurrir entre la población más anciana, se puede usar anestesia epidural o sedación local y la vuelta a la vida normal se realiza en muy poco tiempo”, comenta el doctor Villarejo.

Este tipo de microcirugía permite también realizar un abordaje individualizado a cada paciente. Durante el proceso se colocan por vía percutánea unas fijaciones interespinosas o espaciadores que, de modo progresivo, permiten la abertura del canal para eliminar la compresión, que es la causa del dolor y el entumecimiento de las extremidades inferiores. Asimismo, este tipo de prótesis también se pueden emplear en caso de hernias discales lumbares muy voluminosas, en discos degenerados y en pacientes con inestabilidad vertebral por discopatías degenerativas, entre otras.

Para el doctor Carceller, “la microcirugía continúa siendo la técnica más efectiva en el tratamiento de la patología degenerativa, principalmente para tratar la estenosis de canal lumbar y la hernia discal, con una efectividad que ronda el 95% y con una evidencia científica probada”. También destaca las técnicas percutáneas posteriores con endoscopio o microscopio, que alcanzan una efectividad del 90% en los casos de hernias extruidas, pero que requieren una curva larga de aprendizaje y registran limitaciones en casos de hernias migradas o en canales raquídeos estenosados.

Los nuevos avances tecnológicos han permitido, además, evolucionar en las técnicas endoscópicas con la aparición de endoscopios modernos dotados de mejor iluminación y magnificación. “Llevan cámaras de video de alta definición con visualización en 3D. Además, permiten el uso de sondas de láser y de radiofrecuencia a través de los canales de trabajo. Por otra parte, se ha mejorado notablemente el conocimiento de la anatomía 3D de la columna espinal”, ha comentado el doctor Carceller.

El futuro, según han coincidido los doctores Villarejo y Carceller, se encamina hacia la utilización de técnicas de menor trauma quirúrgico, principalmente a través de técnicas percutáneas con cirugía mínimamente invasiva. “El objetivo es reducir las incisiones y el riesgo de infecciones para facilitar la pronta recuperación de los pacientes”, ha añadido el doctor Villarejo.

Manual de la patología vertebral
Precisamente conscientes del grave problema de salud y económico que constituye la columna vertebral, expertos en la materia, encabezados por el doctor Villarejo, han presentado el libro ‘Patología de la columna vertebral en la 3ª edad’ en el que se hace una revisión crítica de las diferentes opciones terapéuticas disponibles en la actualidad: clásicas (flavectomía con o sin espaciador, laminectomía con o sin fusión vertebral) y/o mínimamente agresivas (endoscopia, cirugía percutánea y neuronavegador, descompresión mínimamente invasiva). Además, se profundiza en los riesgos y complicaciones que se pueden derivar de estas intervenciones y se presta especial atención a una de las consecuencias más frecuentes, como es la degeneración del espacio adyacente.

Además de analizar con detenimiento los resultados a largo plazo de los diferentes tratamientos, el manual recoge el abordaje clínico y terapéutico de estos pacientes, aportando una amplia base para poder tomar decisiones importantes de tratamiento médico y/o quirúrgico.



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