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Sólo un 5% de los pacientes andaluces con disfunción eréctil estaría diagnosticado

La Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA), ha presentado hoy en Sevilla los resultados del ATLAS de la disfunción eréctil en Andalucía, un proyecto coordinado por ASESA, con la colaboración de Bayer, que se puso en marcha hace un año con el objetivo de conocer la situación de esta patología en cada Comunidad Autónoma (CCAA) española desde la visión del médico de atención primaria (AP).

Según datos del INE de octubre de 2012, la comunidad autónoma de Andalucía cuenta con una población de hombres de entre 25 y 70 años de 2.568.716. Asumiendo una prevalencia de disfunción eréctil (DE) del 18,9% en hombres de 25 a 70 años, según se extrae de un estudio epidemiológico realizado en nuestro país2 usando el cuestionario International Index of Erectile Function (IIEF)3, 485.487 hombres de entre 25 y 70 años padecerían DE en Andalucía. El ATLAS de la disfunción eréctil en Andalucía, con la participación de 53 médicos de la Comunidad de los cerca de 550 médicos consultados en toda España, tiene como objetivo reflejar la manera de asumir y tratar la DE desde la perspectiva de los hombres y médicos de AP.

Dos cuestionarios a modo de estudio observacional: uno acerca del abordaje de la DE por parte del médico, y otro acerca del papel del paciente en el abordaje de la DE, validados por un Comité de Expertos, han permitido recopilar los datos.

La DE marcador del estado de salud general del hombre
La DE constituye un importante marcador del estado de salud del hombre al estar asociada a un mayor riesgo de presentar enfermedad coronaria -hay estudios que muestran que muchos individuos con DE sufren un evento cardiovascular entre 2 y 3 años después de la aparición de los primeros problemas de erección- el reconocimiento por parte de los médicos de la DE como señal de alarma, como síntoma centinela tanto de enfermedades cardiovasculares como de otras patologías de tipo metabólico -diabetes mellitus o la hipercolesterolemia no diagnosticadas, o no tratadas- no es uniforme.

La inclusión de una pregunta sobre las dificultades de erección en la anamnesis sería muy positiva para conocer el estado de salud general de los hombres, pues la mayor parte de los varones prefieren que sea el médico el que aborde el tema en consulta, y éste tarda una media de 1,74 años en consultar con el médico desde que manifiesta sus primeros problemas de erección.

Enfermedad infradiagnosticada e infratratada
Las conclusiones de la investigación llevada a cabo, confirman que la disfunción eréctil es una patología infradiagnosticada; los médicos consultados en Andalucía que tenían datos acerca de la DE de sus pacientes – el 62,3%- calcularon que el 5% de sus pacientes varones tenía DE diagnosticada. Si calculamos el porcentaje de pacientes que debería tener un diagnóstico de DE a partir de una prevalencia estimada del 18,1%, 3.623 hombres deberían padecerla, sin embargo, sólo 929 la tienen diagnosticada, lo que representaría un 25,6% de los pacientes con DE. De los pacientes diagnosticados en Andalucía un 50,3% estarían tratados (según datos de venta de tratamientos orales para la DE (inhibidores de la fosfodiesterasa 5 [iPDE5]) de 2011 (IMS)5), lo que representaría 467 pacientes de los 929 diagnosticados. El médico de Atención Primaria y la disfunción eréctil En la Comunidad de Andalucía los médicos creen que no se concede suficiente importancia a la DE a pesar de tener interiorizado que es síntoma centinela de otras enfermedades, así la relacionan con trastornos afectivos (aunque desconoce si como causa o consecuencia), enfermedades metabólicas, en menor medida enfermedades cardiovasculares, problemas de próstata y déficit de testosterona.

En la mayoría de los casos el diagnóstico fue hecho por el propio médico (un 79,6% de las ocasiones) y diagnosticaron algo más los facultativos del sexo masculino (80,4% ellos y 76,4% las médicos del sexo femenino).

La falta de tiempo en la consulta y de información o formación específica son dos de los motivos que dificultan el abordaje proactivo de los problemas de DE por parte del médico, preguntando con mayor frecuencia a aquellos hombres tratados con medicamentos que afectan a la función eréctil, aquellos con comorbilidades y los mayores de 61 años. Dependiendo de los casos el médico de AP trata al paciente (pacientes con DE leve, medicados con algún fármaco que pueda causar DE, mayores de 61 años, etc.) o lo deriva al especialista (con posibles problemas neurológicos, y DE grave, entre otros).

El médico de AP es consciente de que ha de educar al paciente en aspectos de la DE importantes para que éste entienda la enfermedad y sus implicaciones El hombre ante la DE No todos los pacientes tienen la misma actitud hacia la DE ni hablan abiertamente de ella, es importante que el médico aborde el tema pues el hombre, en general, agradece que sea éste quien inicie la conversación acerca de la DE. La DE es aún para muchos en Andalucía un tema tabú. Los médicos andaluces coinciden en que la DE es un problema muy importante para el hombre (en 6,5 sobre 7), hace que los hombres eviten las relaciones sexuales por “miedo a fallar” (5,8 sobre 7) y que se sientan culpables por no poder satisfacer a su pareja (5,6 sobre 7). Frecuentemente el hombre considera que es un problema relacionado con la edad que le provoca falta de seguridad en sí mismo. Internet es para el paciente andaluz la principal fuente de información acerca de la DE con un 35,7%, mientras que el médico de AP y los familiares y amigos son considerados fuente de información para el 28,6% y 23,8%, respectivamente. Con respecto a los tratamientos, el hombre espera que la respuesta al tratamiento sea rápida y volver a tener el mismo rendimiento sexual que antes.

El precio, seguido de los posibles efectos adversos y las posibles complicaciones cardiovasculares preocupan especialmente a los andaluces; el tratamiento aumenta su autoestima y calidad de vida y lo abandona si no obtienen efecto inmediato. La pareja es con relativa frecuencia la primera en detectar el problema, aunque acompañan a su pareja solo en el 21,8% de los casos y el hombre acude solo a consulta en el 65,7% de las ocasiones.