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¡STOP COCAÍNA! Arranca la vacuna del futuro

¡STOP COCAÍNA! Arranca la vacuna del futuro


De aquí a dos años, si los ensayos van bien, España podría disponer de una vacuna anticocaína que anularía los efectos de esta droga. 2009 es el punto de partida para el diseño de este arma en la que trabajan 164 voluntarios y más de una decena de hospitales.

Más de dos millones de españoles  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentosreconocen haber probado esta droga cuya adicción es manifiesta tan solo un año después de haber iniciado su consumo. Así lo demuestra el Informe sobre Cocaína de la Comisión Clínica del Plan Nacional sobre Drogas en España, presentado recientemente en Madrid por el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, y que recoge las últimas evidencias científicas sobre los efectos de la cocaína en la salud, el proceso de adicción, los avances en el tratamiento y la investigación. La tasa de consumo de cocaína entre los españoles de entre 15 y 64 años, que se sitúa en un 3%, es la más elevada del mundo, superando a la de EE.UU. y cuadriplicando la media europea, según el Informe Mundial sobre las Drogas 2007 publicado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD).Tal vez por ello también será el primer país que va a investigar en el desarrollo de una vacuna para la droga ilegal más consumida en la Unión Europea (UE) y en España después del cannabis.
Según Martínez Olmos, el objetivo de este informe es contribuir a derribar mitos en torno a la cocaína, “como apoyo crítico frente a la falsa idea reinante de que con la cocaína no pasa nada”. De hecho, esta sustancia es responsable de hasta 6 de cada 10 ingresos hospitalarios de pacientes atendidos en urgencias por sobredosis (unas 6.000 personas), multiplica por 24 el riesgo de infarto, puede provocar accidentes cerebrovasculares y crisis epilépticas, y provoca afecciones psiquiátricas graves como psicosis, alucinaciones y en casos graves, brotes de esquizofrenia paranoide.


Palabra que “engancha”


Como subraya el informe, la cocaína es una droga con un elevado potencial adictivo y su consumo continuado conlleva la aparición de dependencia: el 4% de los consumidores desarrolla una adición a los 12 meses de haber empezado a consumirla. En España, según datos del Ministerio de Sanidad, está aumentando la demanda para la deshabituación del consumo. Prueba de ello es que en el último año se han registrado más de 22.000 solicitudes de tratamiento en todo el país. Sólo en urgencias, la cocaína es la droga más mencionada en la historia clínica por reacción aguda a sustancias psicoactivas (63,4% del total), según el último informe del Observatorio Español sobre Drogas. En lo que respecta a los datos de demanda de tratamiento por consumo de cocaína en todo el mundo, éstos corroboran lo que ya ha demostrado la evidencia científica. Según la ONUDD, la cocaína es la droga en la que más ha aumentado la demanda de tratamientos en todo el mundo: en 2005 representaba el 8% del total de los tratamientos, frente  al 3% en 1997. En cuanto al impacto en la mortalidad registrada por consumo de drogas, los datos del OED revelan que en 2005 la cocaína estaba presente en el 69,2% de todas las muertes por consumo de drogas notificadas, frente al 24,7% de 1995.



Conócela mejor


La cocaína es un alcaloide extraído de las hojas de coca (Erythroxylon coca), un arbusto originario de las regiones tropicales andinas, siendo actualmente cultivado en Bolivia, Perú y Colombia. Esta cocaína aparece en el mercado en varias formas:
• Clorhidrato de cocaína: es la forma más habitual y se administra inhalada. En ocasiones puede ir mezclada con heroína, formando el Speed ball.
• Sulfato de cocaína o pasta de cocaína: se conoce como basuko. Se administra fumada, mezclada bien con tabaco o con marihuana.
• Cocaína base: es conocida como crack. Aparecen en el mercado como piedrecitas destinadas a su consumo fumándolas a través de unas pipas especiales.


Efectos en dos fases


Según explican desde la formación farmacéutica colegial, los efectos de la cocaína esnifada son rápidos, apareciendo al cabo de unos pocos minutos, y prolongándose alrededor de 20 minutos. Al fumarla, la rapidez de aparición de los efectos depende del tipo de sal utilizada. El sulfato sufre una combustión casi completa, lo que origina que los efectos sean mucho menores y más lentos. No obstante, al fumar el crack, la cocaína base se evapora al quemarla, accediendo rápida y completamente a los pulmones, y de aquí al sistema nervioso central. Sus efectos aparecen mucho antes que esnifada, en unos 10 segundos, y a pesar de que duran muy pocos minutos, son muy intensos.

1ª fase: de estimulación.
En esta primera fase, la cocaína bloquea la recaptación de noradrenalina, dopamina y serotonina, prolongando sus efectos. Origina una estimulación nerviosa intensa, generando una euforia característica, con aumento de la energía, mayor estado de alerta, y menor sensación de hambre y cansancio. Estos efectos aumentan la resistencia del organismo, lo que unido a la menor sensación de sueño, permite al consumidor realizar esfuerzos extra.

2ª fase, depresiva con decaimiento.

Tras esta fase de estimulación, aparece una fase depresiva con decaimiento, que es especialmente intensa en el caso del crack. Esta fase disfórica participa en el desarrollo de la dependencia del individuo.
En consumidores habituales, la euforia inicial puede transformarse en depresión. La estimulación puede ocasionar crisis de ansiedad con ataques de pánico.


Perfil del consumidor


Al igual que en el resto de Europa, en España el consumo se concentra sobre todo en los jóvenes de 15 a 34 años, frente al 1,6% de la población adulta. Se trata de jóvenes en su mayoría perfectamente integrados en la sociedad y que han incorporado la cocaína como instrumento de socialización destinado a aumentar la duración e intensidad de la diversión en su tiempo de ocio. Según el Informe sobre Cocaína, en España la mayoría de los consumidores están integrados socialmente y consumen cocaína en polvo, por vía nasal (esnifada). Se trata de un consumo de carácter esporádico y recreativo, asociado a salir de marcha, las discotecas, la noche y el fin de semana. Es frecuente que haya consumo oculto en el exterior de los locales de ocio. Este grupo de población gasta una media de 30 euros por sesión de consumo y, entre ellos, es más frecuente salir por la noche y alargar más las salidas nocturnas. El consumo de crack es minoritario en nuestro país.


Por qué es tan dañina


Según el Informe sobre Cocaína de la Comisión Clínica del Plan Nacional sobre Drogas, el consumo de cocaína produce importantes daños en el organismo, especialmente en el sistema cardiovascular y nervioso central a edades tempranas, en las que no cabría esperar la aparición de esta patología. Estos daños pueden producirse por consumo crónico o agudo en personas susceptibles.
El corazón y el cerebro son los órganos más dañados por el consumo de cocaína:
• Durante el consumo de cocaína, el riesgo de sufrir un infarto es 24 veces mayor al que se tiene en una situación normal. Este riesgo se prolonga durante una hora después de su consumo. El consumo de cocaína puede provocar crisis epilépticas, que se presentan entre el 2% y el 8% de los consumidores que acuden a urgencias, infartos y hemorragias cerebrales, miocardiopatía dilatada, arritmias e isquemia miocárdica.
• La cefalea es la complicación más frecuente entre los consumidores de cocaína. Se da entre un 60% y un 70% de los cocainómanos y representa el 12% del motivo de las consultas relacionadas con cocaína. La cefalea se relaciona con el perfil temporal de la acción vascular de la droga: se presenta inmediatamente tras la administración o aparece en fase de abstinencia.
• Además se ha descrito mayor incidencia de afecciones psiquiátricas graves, como psicosis, alucinaciones y en casos graves, brotes de esquizofrenia paranoide. De hecho, el 50% de los consumidores que ha desarrollado una dependencia puede sufrir una paranoia inducida por cocaína, al cabo de los tres años de consumo regular.
• Determinados individuos muestran comportamientos muy agresivos y violentos, que en numerosas ocasiones han llevado a la persona a cometer delitos. Otros problemas psiquiátricos y del comportamiento presentes entre los cocainómanos son los trastornos delirantes, los trastornos del estado de ánimo y las crisis de pánico.


Mezclar con alcohol y otras prácticas de riesgo


• Por si fuera poco, según el Informe sobre Cocaína, el consumo de cocaína mezclada con alcohol aumenta el riesgo cardiovascular, la agresividad y los comportamientos violentos. Durante la intoxicación alcohólica, el consumo de cocaína produce una falsa sensación de sobriedad que puede dar lugar a conductas de riesgo.
• Por otro lado, los autores de este informe destacan que los consumidores de cocaína tienen mayor riesgo de padecer infecciones de transmisión sanguínea o sexual que la población general de la misma edad. Los expertos alertan de una gran parte de los consumidores de cocaína ni siquiera conocen su estado serológico. Los datos del último informe del OED revelan que el 62% de los admitidos a tratamiento por cocaína, independientemente de la vía de consumo utilizada, no se había realizado la prueba del sida o desconocía los resultados, frente a un 38% de las personas en tratamiento por heroína. En el grupo de consumidores de cocaína que sí conocía su estado serológico frente al VIH, un 2,1% era positivo.
• Estas prácticas de riesgo son más frecuentes entre los inyectores de cocaína que de heroína, porque el efecto euforizante de la cocaína inyectada desaparece a los 30-45 minutos. Algunos consumidores de cocaína llegan a inyectarse muchas más veces al día que los heroinómanos, que se inyectan por término medio entre 3 ó 4  veces al día.


Sin fármacos, pero con vacuna para 2009


Hoy en día no se dispone de ningún fármaco capaz de bloquear los efectos de la cocaína ni de facilitar la abstinencia, por lo que el tratamiento de la adición es mixto (farmacológico sintomático y psico-social). Sin embargo, en la actualidad se están llevando a cabo importantes avances en el ámbito de la investigación básica y clínica para identificar fármacos y terapias inmunológicas (conocidas popularmente como vacunas), eficaces en la prevención y tratamiento de la adicción a cocaína. Sanidad ha anunciado recientemente que en 2009 va a iniciar los ensayos para el desarrollo de una vacuna anticocaína, en cuyas pruebas participarán 164 voluntarios y más de una decena de hospitales a lo largo del primer semestre del año, entre los que figuran casi con toda seguridad el Hospital Gregorio Marañón y el Ramón y Cajal de Madrid; el Hospital de Bellvitge y el Vall d’Hebrón de Cataluña; el Hospital La Fe de Valencia; Marqués de Valdecilla de Santander y el Hospital Xeral de Galicia.
Según explica el psiquiatra Carlos Álvarez Vara, miembro de la Comisión Clínica y uno de los autores del Informe sobre Cocaína, la investigación en inmunoterapia se centra en la búsqueda de tratamientos que impidan que la cocaína llegue al sistema nervioso central, anulando sus efectos. “Aunque no se trata de un tratamiento preventivo a pesar de habérsele dado el nombre de vacuna”, señala Álvarez Vara, “el método irá centrado a inhibir a través del sistema inmunológico los efectos estimulantes que produce la cocaína, de modo que los pacientes no perciban nada al consumirla y lamenten haber tirado el dinero”, ha explicado el psiquiatra.
En el caso de que esta línea de investigación demostrase su eficacia clínica, las vacunas frente a la cocaína estarían orientadas al tratamiento de sobredosis, la reducción de recaídas de uso de drogas y la protección  contra el riesgo de exposición. Así lo ha anunciado la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Carmen Moya, quien ha informado que la Agencia Europea del Medicamento (EMEA, por sus siglas en inglés) ya ha admitido el registro para la investigación del tratamiento inmunológico para la adicción a esta sustancia. De culminar con éxito, España podría disponer de una vacuna comercializada contra la cocaína en un plazo aproximado de dos años y medio, una vez que se autorice la vacuna como medicamento para su posterior incursión en el mercado.


Estrategia Nacional sobre Drogas 2009-2016


Con vocación democrática
Por su parte, implicar más a la población en la lucha contra las drogas es el objetivo principal de la Estrategia Nacional sobre Drogas 2009-2016. Así lo ha hecho saber el ministro de Sanidad, Bernat Soria, en la presentación de sus líneas básicas durante la Conferencia Sectorial del Plan Nacional sobre Drogas, que reúne al Gobierno de España y las CCAA. El Ministerio de Sanidad y Consumo ha consensuado con las Comunidades Autónomas este documento, al que también se han incorporado las sugerencias de organizaciones sociales, expertos y sociedades científicas.
La nueva Estrategia Nacional sobre Drogas promoverá una mayor conciencia social sobre los riesgos del consumo de drogas y tiene como objetivos retrasar la edad de inicio, prevenir y disminuir los consumos y garantizar la calidad de la asistencia a los drogodependientes. También se propone potenciar la investigación en torno a las sustancias, reducir los daños del consumo de drogas, facilitar la incorporación social, incrementar el control de la oferta y mejorar la formación de los profesionales.
En palabras del ministro, este documento nace con vocación de convertirse en la estratregia de todos los ciudadanos: “No es la estrategia ni del Ministerio de Sanidad y Consumo, ni tan siquiera la del Gobierno. Queremos que sea la estrategia de todos, y muy especialmente la de los afectados por el consumo de drogas y la de los profesionales que les ayudan a superarlo”, ha destacado Soria.
El ministro ha subrayado el esfuerzo conjunto de todas las administraciones públicas en la prevención y en la lucha contra el consumo de drogas. Un esfuerzo que ha permitido reducir el consumo de drogas en España, tras más de doce años de crecimiento continuado. Los datos de las dos últimas encuestas, Escolar 2006 y Domiciliaria 2007, así lo confirman. Concretamente para la cocaína, los datos hablan de una estabilización, lo que supone que se ha interrumpido el incremento continuado del consumo de esta droga que se venía registrando en nuestro país. En el caso del consumo de alcohol, tabaco y cannabis se ha roto la tendencia al alza. Heroína, éxtasis y anfetaminas presentan prevalencias muy bajas. Esto se completa con un aumento de las edades de inicio en el consumo de drogas, un incremento de la percepción de riesgo y un descenso en el número de personas que consideran fácil o muy fácil conseguir drogas ilegales, según revela la Encuesta Domiciliaria sobre Drogas 2007- 2008.


La farmacia también puede ayudarte


La intervención farmacéutica supone una elevada garantía en el proceso global de adecuación, efectividad y seguridad de los tratamientos con medicamentos. Por ello, la colaboración del Consejo General de Farmacéuticos con el Plan Nacional sobre Drogas se inició ya en los años 80 y, más tarde, se extendió al Plan Nacional sobre Sida. La accesibilidad y la cobertura territorial, convierten a las oficinas de farmacia en establecimientos sanitarios estratégicos para realizar esta labor de salud pública; y en muchos casos, son las únicas estructuras sanitarias frecuentadas por los usuarios de drogas.

 



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