ESTÁS LEYENDO...

Superar un infarto con la ayuda de tu fisioterapeu...

Superar un infarto con la ayuda de tu fisioterapeuta.

En las sociedades desarrolladas, con un ritmo de vida acelerado a la vez que sedentario, el infarto se ha convertido en una afección desgraciadamente muy común

Ello a pesar de que la incidencia de infarto agudo de miocardio en España es inferior a la de Estados Unidos o países del norte de Europa y similar a la de otros países mediterráneos industrializados, gracias al tipo de alimentación que tradicionalmente utilizábamos y a nuestro modo de vida. Conozcamos mejor este problema y veamos cómo podemos vencerlo.

¿Qué es un infarto?

En resumen, e intentando reducir las palabras técnicas al máximo, podemos definir al corazón como nuestro motor. Él está encargado de enviar alimentos (sangre y oxígeno) hacia todos los tejidos y órganos del cuerpo, a través de unos tubos que forman el Aparato Circulatorio (venas y arterias). Las Arterias Coronarias son los tubos que llevan el alimento a las paredes del corazón (Miocardio).

La enfermedad coronaria aparece cuando las arterias coronarias están anormalmente estrechas o taponadas (Arteriosclerosis) y no dejan llegar al miocardio suficiente sangre (Isquemia), lo que le debilita y puede provocar dolor en el tórax (Angina de Pecho) u otros síntomas.

Cuando el daño del miocardio es máximo sus células pierden la vitalidad y se dice que se ha sufrido un Infarto de Miocardio. Palabra que hasta hace unas décadas era sinónimo de fallecimiento o de enfermedad insalvable que alteraba sus vidas por completo, pero que hoy en día se aborda sin dramas desde un tratamiento multidisciplinar en el que la figura del fisioterapeuta es vital. Porque, aunque algunas de las complicaciones del infarto pueden ser mortales, la mayoría de los enfermos sobreviven realizando una vida normal. Para ello es fundamental la disciplina y contar con la inestimable ayuda de la Fisioterapia.

Prevención ante todo

Algunos factores de riesgo cardiovascular no pueden modificarse a voluntad (edad, sexo, herencia), pero otros factores por el contrario, pueden ser eliminados o aliviados con normas de vida y alimentación

Todos los adultos deberían evitar el tabaco, controlar su hipertensión arterial, vigilar el sobrepeso continuado así como sus niveles de colesterol y triglicéridos. El estrés, la ansiedad y la competitividad tampoco benefician en nada.

Asimismo, conviene efectuar una alimentación regular, sin ayunos prolongados ni comidas copiosas. Los expertos recomiendan cinco comidas discretas al día: desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena. Sin olvidar que la Dieta Mediterránea, con verduras, aceite de oliva, pescado, fruta, pan y legumbres, es cardiosaludable. Otra recomendación sería tomar alcohol y café con moderación. Además de realizar ejercicio físico, de acuerdo con las circunstancias individuales y las indicaciones del fisioterapeuta.

Cómo reconocer los síntomas y actuar en consecuencia

El conocimiento de los síntomas iniciales de insuficiencia coronaria aguda, y de las actitudes positivas a tomar en su presencia, son fundamentales para conseguir que las complicaciones graves no aparezcan, o lo hagan cuando el enfermo ya esté en un centro sanitario adecuado.

El síntoma más común que debe hacernos sospechar es un dolor u opresión intenso en el tórax, que puede aparecer en reposo pero más frecuentemente en relación con esfuerzo inusual, emociones intensas, prisas u otras formas de estrés. La persona con síntomas sospechosos, y con características de riesgo, debe conservar la calma, sentado o tumbado, pero pedir firmemente que le lleven con toda urgencia a un centro sanitario apropiado, donde le diagnosticarán y aplicarán un tratamiento médico o quirúrgico, en caso de confirmarse el pronóstico de infarto.

¿Y después qué?

Tras el alta hospitalaria, el programa multifactorial que se lleva a cabo en estos pacientes debe comprender tanto la aplicación del tratamiento médico, inicialmente, como la movilización y el ejercicio  físico programado por el fisioterapeuta, posteriormente. Todo ello, sin olvidar la eliminación de los factores de riesgo mencionados al hablar de la prevención.

Los objetivos del programa de rehabilitación son muy variados y especialmente importantes para la calidad de vida del enfermo. En primer lugar, mejorar la capacidad física, lo que reduce el riesgo de futuras crisis. De igual modo, facilitar la reincorporación laboral y la normalización de las relaciones dentro del ámbito familiar, social y sexual, gracias al desarrollo de su autoestima y el control de la ansiedad y el miedo que originan este tipo de patologías.

Sin embargo, debe quedarnos claro que tras el susto lógico que supone un infarto es necesario dar paso a la esperanza, la superación y a la ganas de cuidarnos más con la ayuda de la Fisioterapia. Así abriremos una puerta a la calidad de vida.

Rafael García Silvestre. Fisioterapeuta. Colegiado Nº 2484

Clínica Moreto: C/ Moreto, 17. 1º Dcha. 28014 Madrid

Tfno: 91-4200192 / 608219321 / 654168187



COMPARTIR Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestBuffer this page