ESTÁS LEYENDO...

Técnica láser y cirugía intraocular .

Técnica láser y cirugía intraocular .

t=”300″ v>

TéCNICA LáSER Y CIRUGíA INTRAOCULAR


 

Para los que padecen miopía, hipermetropía y astigmatismo, las gafas y lentes de contacto pueden, si quieren, pasar a convertirse en reminiscencias de otras épocas, gracias a la técnica láser y a la cirugía refractiva.

Mucho han cambiado las cosas en lo que respecta a la mejora visual. En los últimos años, la oftalmología ha dado pasos de gigante en lo que a aplicación de nuevas técnicas de corrección de defectos refractivos se refiere. En este contexto y según nos confirma el Gerente y Director de la Clínica Baviera de Sevilla, el Dr. Alfredo Quiles, España lleva a gala ser uno de los países europeos a la cabeza. “Sólo el año pasado nuestro grupo realizó 25.000 intervenciones y se prevén otras 25.000 este año. Concretamente en Sevilla, los objetivos previstos para este año se han visto rebasados desde el mes de abril, lo que muestra la confianza del público hacia este tipo de intervenciones y su eficacia”.

En sólo unos minutos y por precios que oscilan entre las 200.000 y 260.000 pesetas por cada ojo según la graduación, varias clínicas en España te ofrecen la posibilidad de reducir e incluso erradicar defectos de visión, proporcionando una libertad y autonomía impensables hasta hace poco mediante la aplicación de las técnicas convencionales.

Cómo funciona el ojo

Utilizando un símil, podríamos comparar el ojo con una cámara fotográfica, en la cual la córnea y el cristalino serían el objetivo para lejos y cerca respectivamente, el iris se comportaría como el diafragma, abriéndose y cerrándose para dejar pasar la luz, y la retina sería la película fotográfica que se impresiona con la luz, llevando el nervio óptico las imágenes a revelar al cerebro. Para que el proceso funcione correctamente se requiere un enfoque preciso y que todos los objetos que visualizamos se proyecten justo en la retina.

Defectos refractivos

  1. Miopía o visión borrosa lejana:

es una alteración visual producida por un trastorno del enfoque y cuya consecuencia es la percepción de imágenes borrosas al mirar hacia lo lejos. En el ojo miope las imágenes procedentes del exterior se enfocan por delante de la retina, por lo que la imagen que llega a ésta no es nítida. Es un defecto visual que afecta a la longitud axial del ojo, poseyendo éste un diámetro longitudinal mayor de lo normal, es decir, el ojo es más largo, o bien el poder de enfoque de la córnea y del cristalino es demasiado potente. Curiosamente, y en contrapartida, por enfocarse las imágenes por delante de la retina, la visión que poseen los miopes de cerca es superior a lo normal.

  • Hipermetropía o enfoque deficitario:
  • es una alteración visual producida por un trastorno del enfoque y cuya consecuencia es la percepción de imágenes borrosas sobre todo en la visión cercana. Para que el proceso visual funcione correctamente se requiere un enfoque preciso y que todos los objetos que visualizamos se proyecten justo en la retina. Sin embargo, en el ojo hipermétrope las imágenes procedentes del exterior se enfocan por detrás de la retina, debido a que el ojo posee un diámetro longitudinal menor de lo normal, es decir, el ojo es más corto, o el poder de enfoque de la córnea y del cristalino es demasiado escaso.

  • Astigmatismo o imagen distorsionada:
  • es una alteración visual producida por un trastorno del enfoque que afecta a un plano determinado, y cuya consecuencia más inmediata es la percepción de imágenes distorsionadas.El astigmatismo hace referencia a la regularidad de la media esfera del ojo, de forma que en lugar de ser regular como una pelota de ping-pong es como un balón de rugby, con radios diferentes. La luz, al incidir a través de la córnea según qué plano, se enfocará por delante o por detrás de la retina en función de la magnitud de la irregularidad, dando lugar a esa visión distorsionada, similar a la que ofrecen los espejos de feria.

    El láser: seguridad y precisión

    Según el Dr. Luchana, miembro del equipo quirúrgico de la Clínica Baviera en Sevilla e integrante de la Sociedad Española de Oftalmología, la técnica con Láser Excimer permite operar sin necesidad de ingreso hospitalario alguno y con la administración de anestesia tópica mediante gotas. “El paciente es operado el mismo día de ambos ojos y tras media hora de recuperación aproximadamente en la clínica, puede salir a la calle sin necesidad de llevar los ojos tapados. La reincorporación a la vida normal es pues, inmediata”.

    Para aplicar el láser el paciente tiene que tener más de 18 años y mantener estable su defecto refractivo. Si utiliza lentes de contacto, deberá interrumpir su uso al menos tres días antes de la intervención en el caso de lentes duras y un día en el caso de lentes blandas. Una serie de pruebas preoperatorias para estudiar el espesor de la córnea y su estado, descartarán la existencia de posibles alteraciones patológicas, como el queratocono o abultamiento corneal.

    En la fase preparatoria o “queratomileusis”, un instrumento especialmente diseñado llamado “microqueratomo”, separa una fina capa de tejido corneal (lentículo), de unas 100-130 micras de espesor (0,1mm), dejando libre la zona donde va a actuar el láser.

    Tras levantar el lentículo se inicia la fase de aplicación.El láser actúa por evaporación, ya que es ablativo, rompiendo los lazos quiméricos por una emisión de alta energía y evaporando, a razón de 18 mm por segundo, las micras de tejido que sobran. La única forma de hacerlo es con una técnica que permita una precisión exquisita, al alcance del láser, no de la mano humana, que por otra parte es imprescindible en la introducción de los datos en el programa informático del aparato de láser”, afirma el Dr. Quiles. “Cuando se tienen dioptrías de hipermetropía la córnea se pule en la periferia con el fin de acortar el ojo, pudiendo llegarse a quitar hasta 3 o 4 dioptrías. En el caso de miopía se rebaja en la zona frontal con el fin de alargar el ojo, pudiéndose arreglar hasta 20. En el astigmatismo la esfera no es regular, por lo que hay que quitar un poco de aquí y otro de allí”.

    Siguiendo la explicación del Dr. Luchana, las complicaciones son muy raras, pudiéndose dar el caso de destellos de luces. En alguna ocasión puede ser que quede alguna dioptría, en cuyo caso habría de darse otra sesión de láser al mes siguiente. En cualquier caso, la mejora de la visión es definitiva para toda la vida.

    Cirugía intraocular

    La cirugía intraocular consiste en la implantación en el ojo de lentes plegables compensatorias precristalinianas que se adaptan al cristalino, con o sin la extracción de éste. Al ser el riesgo mayor, esta cirugía se reserva a aquellos casos con defectos ópticos importantes que no se pueden corregir con otras técnicas menos agresivas. Por ejemplo y a partir de los 50 años, es mejor operar.

    “A la hora de practicar la cirugía intraocular nos basamos en una serie de criterios, que van desde la edad, la graduación, la densidad o dureza del cristalino y la agudeza visual. Cuando se tienen más de 15 dioptrías de miopía aproximadamente o más de 5-6 de hipermetropía, la corrección del defecto refractivo escapa a los límites del láser. En los casos de astigmatismo la cirugía intraocular no puede aplicarse, ya que no hay lente compensatoria que se adapte a defectos de irregularidades de la córnea”, aclara el Dr. Quiles.

    Al ser una operación un poco más complicada, cada ojo se opera con un intervalo de una semana, lo que no impide que la recuperación sea tan inmediata como en el caso del láser. El paciente puede igualmente salir andando por su propio pie y con los ojos destapados a la media hora de operarse.



    COMPARTIR Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestBuffer this page