ESTÁS LEYENDO...

¿Tengo mucho riesgo cardiovascular?.

¿Tengo mucho riesgo cardiovascular?.


                                                                                                                                                                                                                                                               
                                                        

Has oído en la televisión
que hay muchas personas que tienen un riesgo cardiovascular muy alto. Y te has
preocupado, porque no sabes si tu marido o tú tendréis alto o no ese riesgo. ¡O
incluso vuestros hijos!

Pero,
¿conoces exactamente qué significa eso? Es la probabilidad de tener,
principalmente, un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular en los
próximos diez años, lo cual es un tema muy serio pues puede producir muy graves
secuelas o incluso, la muerte. Por ese motivo hay tanta insistencia actualmente
con este tema. Porque hay muchos hombres y mujeres que, sin saberlo, tienen una
alta probabilidad.

Para
tener más riesgo sólo hay que hacer las cosas mal, es decir, poseer bastantes
factores de riesgo, principalmente fumar, comer mucho y con excesiva grasa,
tener sobrepeso, no hacer nada de ejercicio físico, y no controlarse la presión
arterial, ni el colesterol ni la glucosa. Porque todos ellos son elementos que
favorecen que ese infarto esté más cerca. Y si tenemos cierta edad ya madura, o
si en nuestra familia directa tenemos ya antecedentes, el riesgo es mayor aún.

Afortunadamente
es relativamente sencillo evaluarlo y definir si estás en un riesgo alto,
moderado o bajo. De momento, analiza si tienes uno o varios de los factores de
riesgo que te he indicado antes. Si es así, acude a tu farmacéutico y
comunícaselo, él puede ayudarte en la respuesta a esta importante cuestión y te
aconsejará al respecto, remitiéndote a tu médico para que te examine
detenidamente si es preciso. Porque todo ello contribuye a que en tus arterias
se formen placas ateromatosas que en un momento dado pueden llegar a provocar,
por ejemplo, un infarto.

Pero
lo más importante es detectarlo a tiempo. ¡Prevenir es curar! Principalmente,
sería muy deseable que el nivel de colesterol no pasara de 200 mg/dL y que la
presión arterial fuera menor de 130/85 mmHg. Y por supuesto, que la glucosa en
ayunas estuviera por debajo de 126 mg/dL y que no fumaras. Alcanzar estos
niveles no es muy difícil, y sin embargo es extraordinariamente útil. ¿Sabías,
por ejemplo, que por cada incremento de 20 mmHg en la presión arterial
sistólica, o de 10 mmHg en la diastólica, se duplica el riesgo? De ahí la
insistencia de tu farmacéutico. Es mucha la gente que no da importancia alguna
a tener la presión ?un poco alta? o a tener ?algo? de colesterol
o de azúcar. Pero ahora ya sabes la trascendencia que ello tiene.

Un
último consejo. Tómate en serio a tu corazón. Él es el motor de tu vida. Y como
siempre, ¡habla con tu farmacéutico, pregúntale, infórmate¡ Él está siempre
ahí. No necesita cita previa. Y te puede aclarar todas tus dudas. El
medicamento y tú sois su preocupación.

Ángel
Sanz Granda

Farmacéutico consultor



COMPARTIR Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestBuffer this page