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Terapias antienvejecimiento .

Terapias antienvejecimiento .

CONSEJOSNUTRICIÓN


TERAPIAS
ANTIENVEJECIMIENTO

¿FUNCIONAN?

Si
te decimos que hay Unidades Antiaging ¿te lo creerías? No lo dudes, busca una,
sigue la “receta” y pon de  tu
parte. Te ayudarán a vivir más y mejor


Buenas
noticias: es posible modificar un proceso que durante mucho tiempo se ha
considerado inamobible: el envejecimiento. Aunque nadie duda de que es un
proceso paulatino, progresivo e irreversible, las últimas investigaciones
realizadas al respecto han demostrado que podemos poner mucho de nuestra parte
para ralentizarlo en la medida de lo posible. ?Es cierto que la genética juega
un papel muy importante en el proceso de envejecimiento, pero no es lo único
que determina la forma en que el organismo acusa el paso del tiempo. Hay
evidencias de que el entorno influye mucho y, de hecho, la que actualmente se
considera más acertada es la teoría de la oxidación?, explica el doctor Jesús
F. Tresguerres, catedrático de Endocrinología de la Universidad Complutense de
Madrid y director de la Unidad Antienvejecimiento de la Fundación Tejerina.

Objetivo:
no oxidarse

Según
dicha teoría, el envejecimiento está producido por la acumulación de daño
intracelular producido por los radicales libres, y esto tiene, paradójicamente,
su origen en el mismo oxígeno que necesitamos para respirar: éste es necesario
para mantener en marcha los procesos metabólicos (fundamentales para la vida),
pero en dicho proceso se ?escapan? entre el 2 y el 4 por ciento de especies reactivas
de oxígeno (los radicales libres), por lo que, de esta forma, también es
responsable de que nos ?oxidemos?. Mientras somos jóvenes disponemos de una
serie de antioxidantes endógenos (del propio organismo) que minimizan este daño
en los diferentes tejidos, órganos y sistemas pero, según nos hacemos mayores,
estos elementos protectores disminuyen, por lo que la velocidad de oxidación es
mayor.

 ?Si bien podemos influir poco en el proceso de
liberación de los radicales libres, sí que podemos hacer mucho en cuanto a los
antioxidantes del organismo, suministrándole ?desde fuera? más antioxidantes,
para contrarrestar la pérdida natural de los endógenos?, explica Tresguerres.

Hormonas:
hay que mimarlas

?En el
envejecimiento también son muy importantes las hormonas. Algunas de ellas
presentan en sí mismas acciones antioxidantes (estrógenos, melatonina, DHEA), y
otras estimulan la síntesis de los enzimas antioxidantes?, comenta el doctor
Treguerres.

Lo malo es
que estas hormonas también disminuyen con la edad. Así, por ejemplo, a partir
de los 40 años todos somos deficitarios en la hormona del crecimiento, la cual
podemos producir espontáneamente  cuando
hacemos ejercicio físico y dormimos de forma profunda. Y lo mismo ocurre con
otro potente antioxidante, la melatonina, cuyos niveles descienden con la edad
y que podemos estimular de forma natural durmiendo bien, consumiendo vino tinto
y aumentando la ingesta de frutos secos. 

En cuanto
a la administración ?artificial? de estas hormonas, Treguerres afirma que pueden
ser utilizadas de forma personalizada, evaluando los posibles riesgos y siempre
que redunden en una mejora de la calidad de vida del paciente. ?Lo ideal es
administrarlas de la forma más parecida a como las produce el organismo?.

La receta
para una madurez 10

?Prepararnos
para la vejez es responsabilidad nuestra, adoptando una serie de hábitos y
medidas. Cuanto antes se empiece, mejor que mejor?, señala el doctor
Treguerres. Esta sería su ?fórmula de la eterna juventud?:

-Aumentar
el consumo de frutas y verduras frescas. Especialmente hay que incrementar el
de aquellas que sean ricas en antioxidantes, como la vitamina C y la vitamina
E. ?La administración de estos 
antioxidantes procedentes de la dieta (aunque también pueden consumirse
en forma de suplementos farmacológicos, si es necesario) es capaz de retrasar
la aparición del envejecimiento y, en algunas ocasiones, incluso revertir
parcialmente el proceso?.

-Tomar
vino tinto con moderación. ?Hay otras sustancias alimenticias, como el vino
tinto, que también son ricas en antioxidantes, de ahí que se aconseje su
consumo, siempre con moderación?.

-Hacer
ejercicio físico moderado. ?Debe ser siempre una actividad física ligera, no se
trata de ?machacar? el organismo, sino de mantenerlo activo, haciendo, por
ejemplo, aeróbic tres veces por semana. El ejercicio es un estupendo
estimulante, especialmente del sistema inmune, uno de los que más acusa el paso
del tiempo?.

-Comer
sano y sin excesos. ?Todos los estudios realizados al respecto han demostrado
que la restricción calórica es la mejor forma de conservarse joven. De hecho,
está demostrado que en este sentido lo ideal es seguir una dieta de 1.200
kilocalorías?.

-Evitar
los tóxicos.?Especialmente nocivo es el tabaco, de ahí que lo ideal sea
abandonar esta hábito. Pero también hay otros tóxicos que no deben perderse de
vista, como alcohol, la vida sedentaria y una alimentación rica en grasas?.

-Mantener
el interés por el entorno. ?La neuronas envejecen igual que el resto del
cuerpo, y cuanto menos se las utilice, más envejecen. De ahí la importancia de
entrenarlas memorizando a diario, haciendo gimnasia mental, etc. Está
comprobado que aquellas personas mayores que pierden el interés por las cosas
que les rodean experimentan un proceso de deterioro cognitivo mayor. Por eso es
tan importante mantener activo no solo el cuerpo, sino también la mente?.

Unidades
antienvejecimiento: ¿para qué sirven?

Tal y como
explica el doctor Treguerres, ?en estas unidades se realiza un estudio completo
de los factores que desempeñan un papel importante en el proceso de
envejecimiento y que son responsables de la mayor o menor velocidad con la que
se deterioran las funciones fisiológicas. Todo ello va encaminado a conocer la
edad biológica del individuo?. Para ello, se realiza en primer lugar una
historia clínica y una exploración, seguida de un análisis de sangre y orina
con especial atención a aquellas variables que indican la situación de
oxidación, una placa de torax y una ecografía abdominal y prostática,
acompañadas en ocasiones de un estudio completo de la función inmunutaria. ?En
función de los resultados, el paciente recibe varias posibilidades de
tratamiento, que incluyen medidas higiénico-dietéticas, una tabla de ejercicio
aeróbico y, en caso de ser necesarios, los fármacos oportunos?, señala el
experto.

A los
tres, seis y doce meses se realizan distintas evaluaciones y, a partir de esta
última, las revisiones pasan a ser anuales.

Funciones
en declive

Todas las
personas  partir de los 35-40 años
comenzamos un proceso de envejecimiento, con una velocidad que va aumentando
con el tiempo y que puede acrecentarse 
si se lleva un estilo de vida no saludable: fumar, hacer vida sedentaria
y tomar grandes cantidades de alcohol aceleran el deterioro vinculado al
envejecimiento. Entre las funciones que más acusan este declive se encuentran:

-La
función cardiovascular: disminuye el riego sanguíneo.

-La
capacidad de ejercicio: se reduce notablemente.

-Las
funciones cognitivas: disminución de la memoria y de la capacidad de concentración.

-Estado de
ánimo: más apatía y menor capacidad de aprendizaje.

-Actividad
sexual: disminución de la libido.

-Sistema
respiratorio: fatiga e infecciones frecuentes.

-Aparato
gastrointestinal: aparición de problemas digestivos.

-Sistema
endocrino: importantes cambios hormonales.

-Piel:
adelgazamiento de la misma y alteraciones pigmentarias.

-Problemas
óseos y articulares: dolores, fracturas…

-Composición
corporal: aumento de la grasa y disminución del músculo.

-Sistema
inmunitario: disminución importante de su efectividad.

El consejo de…

 

 

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