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Tos: causas, tipos, tratamiento y remedios caseros

Tos: causas, tipos, tratamiento y remedios caseros

Tos: causas, tipos, tratamiento y remedios caseros

Para tratar una tos es fundamental saber reconocerla: no es lo mismo una tos seca que una blanda o húmeda, ni una tos productiva que una improductiva, ni una tos irritativa que una tos mixta… la importancia de acertar se explica por el tratamiento distinto que cada una de ellas requiere. Quién mejor para orientarte que tu farmacéutico. Acude a él y sal de dudas.

La tos es un mecanismo de defensa natural del cuerpo desencadenado por la estimulación de las vías respiratorias por agentes diversos: infecciones, alergias, cambios bruscos de temperatura, polvo, tabaco, etc. Las causas más frecuentes son las infecciones (como el catarro común, anginas, tosferina…) o la inflamación de vías respiratorias (que produce afonía y ronquera). También se produce tos en caso de asma y bronquitis o ante la inhalación de humos. Por otra parte la tos puede ser de carácter nervioso o por fumar; la típica tos matinal. Además, varios medicamentos, como algunos que se usan para la hipertensión, pueden provocar tos.

Ninguna es igual
Las dos principales clases de tos son la tos seca, también denominada “no productiva”, y la tos blanda o “productiva”.

1. La tos seca o improductiva no produce expectoración ni mucosidades, es irritativa y agotadora y se debe calmar y limitar. Puede desencadenarse o por el aumento de la sensibilidad en las terminaciones nerviosas en la garganta o por irritaciones. La penetración de cuerpos extraños, distintas inflamaciones como la laringitis, o una inflamación de la mucosa bronquial (bronquitis) pueden irritar las vías respiratorias y producir una tos seca. En la práctica es frecuente que la tos evolucione de una tos seca al principio a una tos blanda y viceversa.

2. La tos blanda o productiva se caracteriza porque provoca expectoración o moco y es húmeda; en este caso, como ayuda a expulsar las secreciones o flemas para liberar las vías respiratorias, se debe respetar. El moco es un sistema de protección de la mucosa respiratoria frente a infecciones y agentes externos. En las personas sanas, la tos protege las vías aéreas al mantenerlas libres de deshechos y patógenos. Cuando se produce una infección en las vías respiratorias y los virus colonizan las vías aéreas, se produce una activación de las células del sistema inmune, que desencadenan una respuesta inflamatoria. Como consecuencia de este proceso, las propiedades del moco se ven afectadas como medida defensiva, aumentando su viscosidad, disminuyendo su elasticidad y dificultando el mecanismo limpiador del movimiento mucociliar.

3. Aunque estos dos tipos de tos son los más comunes, existes otras clasificaciones en función de aspectos como la frecuencia, la tonalidad o la expectoración. De esta manera, la tos puede ser espasmódica, si se suceden rápidamente varios golpes de tos; o emetizante si viene acompañada de vómitos. Además, también existe el tipo bitonal, que mezcla tonos bajos y altos, como consecuencia de un posible trastorno en las cuerdas vocales; y la que comúnmente llamamos perruna que es una tos ronca, de tonos bajos, característica de las infecciones de las vías respiratorias altas.

La farmacia te ayuda
Según explican desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, en el tratamiento de la tos se utilizan diversos medicamentos, que se eligen en función del tipo de tos y de las causas. Existen cuatro grandes grupos: los antitusígenos directos, los expectorantes, los mucolíticos y los descongentionantes. Aunque la presentación más habitual es en jarabe, también se encuentran en comprimidos y sobres, entre otros. Muchos de estos medicamentos no precisan receta, por lo que se pueden adquirir en farmacias, siempre bajo el asesoramiento del farmacéutico. En caso de tos seca se deben usar antitusivos que eliminan la tos y mucolíticos y expectorantes que hacen que la mucosidad se elimine más fácilmente. Para el tratamiento de la tos productiva se utilizan expectorantes y mucolíticos.

1. Los antitusivos actúan sobre el centro regulador de la tos, directamente en el cerebro.

2. Los expectorantes son sustancias capaces de incrementar el volumen de las secreciones bronquiales o de estimular los mecanismos para su eliminación, por expulsión o deglución. Estos nos ayudan a eliminar la mucosidad excesiva por medio de la tos,.

3. Los mucolíticos son sustancias que tienen la capacidad de destruir las distintas estructuras quimicofísicas de la secreción bronquial anormal, consiguiendo una disminución de la viscosidad y, de esta forma, una más fácil y pronta eliminación. Estos hacen menos espesas la mucosidad, facilitando así su eliminación. La fluidificación del moco reduce la retención de las secreciones y aumenta el aclarado mucociliar, disminuyendo con ello la frecuencia e intensidad de la tos.

4. Por último, los descongestionantes suprimen la producción de mucosidad.

Expectorantes versus antitusivos: según la época del año
Según los datos recabados durante los doce meses del año por la farmacéutica Virginia Carmen Mesonero García, en Rágama, Salamanca, y cuyos resultados han sido presentados en el XIX Congreso Nacional Farmacéutico celebrado a finales de año en Córdoba, tras un total de 121 dispensaciones se ha demostrado que los expectorantes y antitusivos tienen una variación en su uso, según las épocas del año. De las 121 dispensaciones realizadas, 78 correspondían a expectorantes, con un auge durante los meses de octubre a marzo, y un pico máximo en enero. Por su parte, los antitusivos, con un total de 43 dispensaciones, son más empleados durante los meses de abril, mayo y junio en porcentajes similares. Por lo tanto, según concluye Mesonero García, el uso de expectorantes es mayor frente antitusivos, por la mayor incidencia de gripes y catarros y la recomendación generalizada fluidificar el moco, no anular el proceso de tos y favorecer el proceso de expulsión, para que el esputo no quede acumulado. Igualmente, concluye, “el uso de antitusivos queda limitado a tos irritativa, procesos en los que la tos incapacita para descanso nocturno, o tos alérgica, de ahí que la dispensación se vea aumentada en los meses de primavera”. 923562153

Otras medidas

  1. Evitar los ambientes secos: para ello se pueden usar humidificadores. Es bueno proporcionar la humedad necesaria al tracto respiratorio, para ayudar a diluir las mucosidades.
  2. Igualmente se recomienda también beber líquidos en cantidad abundante.
  3. Huir de los lugares con polvo, sin ventilación o con humo de tabaco, además de evitar los cambios bruscos de temperatura.
  4. En la cama, es útil dormir con dos almohadas.
  5. Puede ayudarnos tomar miel, regaliz o caramelos refrescantes para suavizar la garganta. Hay caramelos, de venta en farmacias, que combaten específicamente la tos, y que normalmente se presentan en pastillas para chupar. Estos medicamentos llevan en su composición algún antiséptico, suavizante y a veces mentol o propoleo. Este tipo de productos están formulados para dejar disolver lentamente en la boca y se deben usar siguiendo la posología indicada ya que incrementar la cantidad no ayudará a mejorar la afección y, por el contrario, puede dar lugar a efectos indeseados.
  6. La homeopatía es también una terapéutica de gran ayuda para calmar la tos, que al mismo tiempo respeta los procesos naturales del organismo para defenderse frente a las afecciones propias de esta temporada. Los medicamentos homeopáticos, en general, no presentan efectos adversos relevantes asociados a su toma, son compatibles con otros tratamientos y pueden ser administrados tanto a mujeres embarazadas o lactantes, como a niños.
  7. Si la tos va acompañada de fiebre, o si no remite transcurridos varios días de tratamiento deberemos acudir al médico.

 





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