Tómate la tensión.

Actualmente ya conoces que la
tensión alta es un problema importante. Y lo sabes aunque no duela ni tú notes
nada. Ahora, ya te preocupa esta cuestión y has decidido controlártela periódicamente …, pero, dónde, me preguntas.

En un principio te diré que
hay tres sitios a donde puedes acudir a medir tu presión arterial. El primero
es, obviamente, la consulta de tu médico.
Ahora bien, en muchas ocasiones no es el lugar más idóneo. Por supuesto, no
significa que el médico lo haga mal. ¡En absoluto! Pero es el lugar en donde
más va a aflorar tu ansiedad en el momento justo de su medida. Ello desencadena
una reacción de alerta en tu organismo que hace que, de modo momentáneo, tu
tensión sea más alta de la que realmente tienes, provocando una confusión tanto
al médico como a ti. Es lo que se llama hipertensión
de bata blanca
.

El segundo lugar es en tu farmacia. Allí, quizás porque hay una
relación más personal, o porque no existe la prisa que hay en una consulta
médica, te sientes con una mayor relajación. Después de haber comentado con tu
farmacéutico la evolución de tu tensión, el tratamiento que te han prescrito
para controlarla o los problemas que tienes con los medicamentos, y que él o
ella te hayan dado instrucciones para resolver todas tus dudas, parece que el
temor que conlleva la medición en la consulta médica, ha desaparecido. La
lectura que se observa en tu farmacia es más fiable, puesto que no tiene ese
componente que hace subir, de una forma un poco irreal, tu presión. Tanto con tu
farmacéutico como con tu médico, el límite para la presión arterial es de
140/90 mm de mercurio, para la presión arterial sistólica (la alta) y
diastólica (la baja) respectivamente.

Queda un tercer lugar: tu casa. Allí, a solas con tu aparato
de medida, sin preocupaciones y en un ambiente de total relajación puedes
controlar tu tensión de una forma idónea. El método es tan adecuado que se ha
descrito en muchas ocasionescomo el más aceptable, siendo preferido a las
mediciones en ambientes médicos. Piensa también que las recomendaciones
científicas abogan por esta forma de medición, en sustitución de la medida en
consulta, para evitar la frecuente hipertensión de bata blanca. En
estos días se ha publicado en la prestigiosa Revista Médica Británica (BMJ) un
gran estudio en donde se observa que los hipertensos que monitorizan su presión
arterial en su domicilio presentan un mejor control de su hipertensión. Una
razón que arguyen para explicarlo es que la automedida provoca una mayor
implicación del paciente, lo cual es un aspecto esencial. Sólo recordarte que
el límite de la presión cuando la mides en tu casa es un poco inferior al
anterior: de 135/85 mm de mercurio.

Es imprescindible un adecuado
control de la presión arterial y para ello puedes realizarlo en diferentes
lugares. Todos tienen sus ventajas e inconvenientes. ¡Habla con tu
farmacéutico, pregúntale, infórmate! Él está siempre ahí. No necesita cita
previa. Y te puede aclarar todas tus dudas. El medicamento y tú sois su
preocupación.

Ángel Sanz Granda

Farmacéutico
consultor



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