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Transaminasas altas, qué hay tras ellas

Transaminasas altas, qué hay tras ellas

Te ayudamos a entender lo que quiere decir tener las transaminasas altas

Interpretar un análisis es un galimatías para el común de los mortales. Sin embargo, en sus valores nos va la vida. Te ayudamos a entender lo que quiere decir tener las transaminasas altas. Tu hígado puede estar en peligro.

Uno de cada cinco españoles se encuentra en riesgo de padecer una enfermedad del hígado. Relacionadas con hábitos y estilos de vida poco saludables, como son el consumo excesivo de alcohol, una dieta poco saludable y el sedentarismo, estas enfermedades hepáticas son cada vez más prevalentes, convirtiéndose en la quinta causa de muerte en el mundo y la tercera causa de muerte prematura en España. Uno de los marcadores que nos hablan del riesgo de padecer una enfermedad del hígado que con el tiempo puede evolucionar a cirrosis y cáncer de hígado, son las transaminasas, cuya determinación debería incluirse en los análisis bioquímicos rutinarios solicitados por el médico de atención primaria, ya que unos valores altos, detectables en una simple muestra de sangre, pueden indicar la existencia de una enfermedad del hígado. Pero, ¿qué son exactamente las transaminasas y por qué es importante que estén en los valores adecuados?

¡Alerta!, transaminasas altas

Las transaminasas son enzimas que se producen en las células de distintas partes del cuerpo, fundamentalmente en el hígado, pero también en los músculos, los riñones, el corazón o el cerebro. Su función es la de intervenir en la producción de diversos aminoácidos, pequeñas moléculas de las proteínas que son necesarias para el desarrollo del organismo. Si están elevadas suele ser indicativo de algún proceso inflamatorio en el hígado (hepatitis), ya que esta inflamación destruye células hepáticas que liberan transaminasas en la sangre. Además de un consumo elevado de alcohol, que destruye células del hígado y con ellas se liberan transaminasas a la sangre, diversas enfermedades del hígado también elevan las transaminasas: es el caso de las hepatitis por virus (como la hepatitis C), las enfermedades autoinmunes, las infecciosas, las hepatitis isquémicas (por falta de riego sanguíneo al hígado) y la esteatosis (inflamación por acumulación de un exceso de grasa en el hígado). También algunos fármacos son susceptibles de provocar inflamación del hígado, lo que se conoce como toxicidad por fármacos. Existe un registro nacional de los casos de hepatitis tóxica y los fármacos más implicados son amoxicilina-clavulánico, paracetamol, antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), metrotexato, fenitoína y fármacos inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) antihipertensivos, entre otros.

El valor justo

Los tipos más estudiados de transaminasas son la glutámico-oxalacética (GOT) y la glutamicopirúvica (GPT). La GPT está en concentraciones más elevadas en el hígado que en otros tejidos, por lo que es más específica del hígado. Se podría situar el límite superior de estas transaminasas en alrededor de 40 unidades internacionales por litro (UI/L). En el caso de una hepatitis A, por ejemplo, estos valores se pueden disparar hasta los 3.000 a 4.000 UI/L o incluso más.

Campaña #hígadosano

La campaña #hígadosano pretende mejorar el conocimiento de los factores de riesgo de la enfermedad hepática y avanzar en el diagnóstico precoz de esta patología, fomentando la concienciación sobre la necesidad de prestar atención a valores elevados de transaminasas. Al respecto, la presidenta de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), María Buti, insiste en que el diagnóstico de la enfermedad hepática suele ser tardío, en el contexto de una descompensación, cuando el pronóstico ya es poco favorable. Y cita las claves fundamentales para prevenir las enfermedades del hígado: evitar el consumo de alcohol, llevar una dieta saludable, practicar regularmente ejercicio físico, evitar el contacto con sangre y fluidos corporales de otras personas y las relaciones sexuales de riesgo, la vacunación contra la hepatitis B y tomar solo los medicamentos prescritos por el médico.

 





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