ESTÁS LEYENDO...

Trastorno bipolar: una vida “normal”

Trastorno bipolar: una vida “normal”

A pesar de que estamos ante una enfermedad mental grave, caracterizada por cambios de humor y energía muy llamativos, los expertos señalan que, cuando se trata adecuadamente, permite en muchos casos llevar una vida y relaciones satisfactorias.

El trastorno bipolar se caracterizada por el mal funcionamiento de los mecanismos que regulan el estado de ánimo, llevando al paciente a sufrir periodos de depresión y otros de euforia y activación nerviosa. Conocida tradicionalmente como psicosis maniaco-depresiva, suele debutar en el inicio de la edad adulta y presenta manifestaciones a lo largo de toda la vida. Afecta a más de un 2% de la población y sus consecuencias pueden ser importantes si no se aborda con los medios necesarios por lo que el diagnostico certero resulta fundamental.

La enfermedad de las emociones

“La mitad de los casos de trastorno bipolar ya están presentes durante la adolescencia, aunque el reconocimiento clínico sea difícil y se demore el tratamiento adecuado”, explica la psiquiatra Carmen Moreno, del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, en el Simposio Internacional El trastorno bipolar, la enfermedad de las emociones, en el siglo XX organizado por la Fundación Ramón Areces en colaboración con CIBERSAM. Sin embargo, explica Jerónimo Saiz Ruiz, uno de los coordinadores de este encuentro y jefe de Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal, “la mayor parte de las veces se llega al diagnóstico, y por tanto al tratamiento, con gran retraso (cercano a los diez años de media desde la aparición de los primeros síntomas), lo que empeora el pronóstico, del mismo modo que lo hacen las complicaciones, como patología asociada somática y/o psíquica o el abuso de alcohol o drogas”.

De la depresión…

Los episodios de depresión en el paciente con trastorno bipolar cursan con tristeza intensa; pérdida de ilusión, vitalidad y energía; baja autoestima; ideas de culpa; angustia; molestias físicas (dolor, falta de apetito, sensación de mareo…); y desesperanza, que puede llegar a la falta de deseo de seguir viviendo y al consiguiente riesgo de conducta suicida.

… A la euforia

En contraste, los episodios de euforia, llamadas fases maniacas o hipomaniacas, se caracterizan por la hiperactividad, falta de necesidad de sueño; verborrea, pensamiento rápido, impulsividad; desinhibición en diferentes áreas (como gastos excesivos o conducta promiscua) y, en los casos más graves, ideas delirantes.

En ocasiones ambos tipos de síntomas se mezclan, manifestándose conjuntamente, dando origen a lo los llamados “estados mixtos”.

Una vida “normal”

“El trastorno bipolar, una de las enfermedades psiquiátricas más graves, puede sin embargo ser compatible con un desarrollo personal satisfactorio y normal, gracias a la ayuda de los recursos terapéuticos disponibles y a un régimen de vida adecuado”, aclara Saiz Ruiz. Así lo considera también Guadalupe Morales, directora de la Fundación Mundo Bipolar: “Si la persona conoce su enfermedad y aprende a convivir con ella puede llevar una vida como la de cualquier otra persona”.





¿TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.